Soflama comunista desde un gobierno europeo. Por José Crespo

Soflama comunista desde un gobierno europeo
Soflama comunista desde un gobierno europeo

«En contra del libelo lanzado por el candidato comunista hay que recordar que las banderas de la libertad y de la democracia no son suyas, a pesar de su mensaje lleno de cinismo»

Hemos podido contemplar cómo un vicepresidente de un gobierno socialista-comunista atentaba desde su cargo lanzando apelativos de asesinos y criminales a los votantes de derecha escupidos sobre los cargos que representan a los que no siguen el dictado comunista responsable de los grandes genocidios ejecutados sobre lugares tan distantes como Cuba, Venezuela, Nicaragua, China, Rusia, Ucrania, Polonia, Corea o Camboya…
En contra del libelo lanzado por el candidato comunista hay que recordar que las banderas de la libertad y de la democracia no son suyas, a pesar de su mensaje lleno de cinismo y sangre fría que lanzaba refiriéndose a Ayuso cuando decía sin despeinarse: «El proyecto político de ustedes y de sus socios de extrema derecha es destruir la libertad»… y lo dice un comunista.
No hace mucho Iglesias daba un mitin recordando que había que disputar la palabra democracia pues «dictadura del proletariado no mola».

«Pablo Iglesias sin careta. Comunista antidemócrata»

Recordaba a la bancada de enfrente que durante la Guerra Civil “los comunistas se jugaron la vida y la libertad por traer la democracia a este país». Ya ven ‘libertad’ y ‘democracia’ los dos términos que el comunismo trata de apropiarse, algo que en Europa no cuela.
La Guerra Civil Española de 1936-1939 fue una lucha contra un Frente Popular que mediante la masacre, el crimen de estado, el saqueo tenía como objetivo llevar a España a convertirse en una república soviética de la manita del socialista Largo Caballero quien por cierto tiene una estatua en Madrid que debe ser retirada junto con la del delincuente Indalecio Prieto.
En Europa han sido muy claros con la resolución del Parlamento Europeo condenatoria del comunismo (2019/2819 RSP) cuya aplicación en España se la pasa por el forro el actual gobierno socialista, alejado ya del cambio que dio Felipe González al abandonar el marxismo y abrazar la social democracia. El actual gobierno, heredero de Zapatero quien alardeaba de ser rojo, y que ahora es aliado de comunistas bolivarianos y de comunistas filoetarras y de separatistas que quieren romper España, todos ellos cobrando un sueldo del estado, subvenciones y mordidas para sus pesebres.
Esa resolución europea que ignora el gobierno de España es, sin duda, un documento oficial con rango normativo indirecto que debe ser aplicado.
Lógicamente esta iniciativa normativa europea fue promovida especialmente por aquellos eurodiputados de las naciones del este de Europa que estaban aisladas por el telón de acero y por el que sus naciones vivieron durante décadas pisoteados bajo la tiranía comunista, de la que España se libró gracias a Franco.
Esta norma afecta jurídicamente a toda la Unión Europea, y es además una resolución que nace como consecuencia del aniversario del Tratado internacional entre Ribbentrop y Molotov, firmado entre los nazis y los comunistas para repartirse Polonia en 1939, pues los comunistas se sumaron de forma entusiasta a las ambiciones nazis de ampliar sus zonas de influencia hacia el Este.
Lamentablemente en España se mantiene intencionadamente un silencio cómplice, pero más allá de los Pirineos se trata de una verdad incuestionable de la que debemos tomar nota.
El Parlamento Europeo “pide a todos los Estados miembros de la Unión, incluida España, que hagan una evaluación clara y basada en principios de los crímenes y los actos de agresión perpetrados por los regímenes comunistas” y “pide a todos los Estados miembros que conmemoren el 23 de agosto como Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo a escala tanto nacional como de la Unión”, además de señalar que en algunos Estados miembros siguen existiendo en espacios públicos (parques, plazas, calles, etc.), monumentos y lugares conmemorativos que ensalzan los regímenes comunistas, cosa que ocurre en Madrid donde se recuerda a Largo Caballero, Prieto o el Che.
En España, habiendo sufrido la brutal zarpa del terror comunista en una amplia parte de nuestro territorio bajo el Frente Popular durante el periodo 1936-1939, y por la experiencia sufrida jamás se debió de haber legalizado el Partido Comunista durante la Transición, de la que ahora reniegan los comunistas, por desestabilizador y violento, sin olvidarnos de los partidos filoterroristas comunistas herederas de ETA, que son de clara inspiración comunista.
Si revisamos cualquier régimen comunista es fácil deducir que allí donde hay comunismo, hay crímenes de estado, odio, rencor, revanchismo, disgregación y desestabilización, y eso lo saben especialmente las naciones europeas del Este que vivieron al otro lado del telón de acero y que por desgracia en España a pesar de haberlo padecido se oculta desde el gobierno bajo leyes como las de memoria histórica y memoria democrática.
Creo que es bueno leer algunos fragmentos de la disposición de la Unión Europea: 
«Considerando que, mientras que los crímenes del régimen nazi fueron evaluados y castigados gracias a los juicios de Nuremberg, sigue existiendo la necesidad urgente de sensibilizar sobre los crímenes perpetrados por el estalinismo y otras dictaduras, evaluarlos moral y jurídicamente, y llevar a cabo investigaciones judiciales sobre ellos…
Considerando que recordar a las víctimas de los regímenes totalitarios y reconocer y divulgar el legado común europeo de los crímenes cometidos por las dictaduras comunista, nazi y de otro tipo es de vital importancia para la unidad de Europa y de los europeos, así como para consolidar la resiliencia europea frente a las amenazas externas actuales…
Recuerda que los regímenes nazi y comunista cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones y fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad; recuerda, asimismo, los atroces crímenes del Holocausto perpetrado por el régimen nazi; condena en los términos más enérgicos los actos de agresión, los crímenes contra la humanidad y las violaciones masivas de los derechos humanos perpetrados por los regímenes comunista, nazi y otros regímenes totalitarios…
4. Expresa su profundo respeto por cada una de las víctimas de estos regímenes totalitarios y pide a todas las instituciones y agentes de la Unión que hagan todo lo posible para asegurarse de que los atroces crímenes totalitarios contra la humanidad y las graves violaciones sistemáticas de los derechos humanos sean recordados y llevados ante los tribunales, y que garanticen que estos crímenes no vuelvan a repetirse jamás; hace hincapié en la importancia de mantener viva la memoria del pasado, puesto que no puede haber reconciliación sin memoria, y reafirma su posición unida contra todo régimen totalitario sea cual sea su ideología de base…
5. Pide a todos los Estados miembros de la Unión que hagan una evaluación clara y basada en principios de los crímenes y los actos de agresión perpetrados por los regímenes comunistas totalitarios y el régimen nazi…
6. Condena toda manifestación y propagación de ideologías totalitarias, como el nazismo y el estalinismo, en la Unión…»
Fue el pasado dieciocho de septiembre del año 2019, cuando el Parlamento europeo aprobó esta resolución común sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro del continente, en donde se condena expresamente los horribles crímenes cometidos por los comunistas en toda Europa sin excepción.
Recordemos que los crímenes cometidos en España hubo asesores soviéticos para coordinar la ‘evacuación’ de opositores, es decir el crimen organizado, que sufrieron los propios opositores dentro del Frente Popular.
Creyendo que una sociedad no puede organizarse ni basar su organización en el rencor y la revancha sino en la reconciliación es importante no olvidar para no ser víctimas de los embaucadores.
José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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