«La descomposición del régimen es absoluta y se percibe fundamentalmente en los debates pues las respuestas de los socialistas son cada vez más patéticas».
Conversaciones en el andamio: Cada venda tapa menos. Por Francisco Gómez Valencia

www.lapaseata.net

«La descomposición del régimen es absoluta y se percibe fundamentalmente en los debates pues las respuestas de los socialistas son cada vez más patéticas».

«Las Escrituras nos enseñan que la posición jerárquica no garantiza la salvación y que un liderazgo negligente, o impío conlleva a un juicio más estricto».

Cabe preguntarse qué está haciendo Sánchez si no es el trabajo sucio a los comunistas y separatistas, aliados todos contra España.

«No existe ni un ápice de democracia en sus actos, cualquier nombramiento se caracteriza por la “dedocracia”, es decir, por el autoritarismo».

«Algo me dice que debo decir gracias una y mil veces al hecho de que Franco facilitó una transición pacífica a un nuevo régimen».

«La corrupción personal, familiar, de partido y de gobierno que pretenden seguir tapando con la bandera de Palestina y Gaza pasa por la humillación de nuestras FAS».

«La guerra civil española no comenzó en 1936 sino en 1934, pues hubo eventos significativos en ese año además de todos los planes previos bajo un proyecto totalitario soviético».

«El gesto de colocar las manos en los bolsillos, que podría parecer informal realmente tiene un profundo significado histórico y político».

«El dictador no vino a servir a nadie, más bien vino a servirse de los demás abusando como buen dictador que es, de todos los servicios del estado».

Es injusto e inmoral atribuir a la muerte de Franco el inicio de nuestras libertades porque con ello se trata de tergiversar la historia.

«Al cagón que ocupa la Moncloa, a partir de ahora cualquier epíteto le cuadrará, no habrá insulto que no merezca ni descalificación que no le cuadre».

«Como cada 2 de mayo, se repiten dos aniversarios que rememoran, para bien y para mal, respectivamente, una fecha importante en la Historia de España».

Quién iba a pensar que, en Europa, en pleno siglo XXI, un sátrapa sin escrúpulos se valiera de artimañas para ocupar el poder sin temor a ejercerlo de forma y manera despótica.

Colocan una placa Guerra civilista en el monumento a la Legión en Madrid, ya retirada y la noticia pasa completamente desapercibida.