Con el paso de los años España se ha convertido en una auténtica ineptocracia. Por Rodolfo Arévalo

Con el paso de los años España se ha convertido en una auténtica ineptocracia
Con el paso de los años España se ha convertido en una auténtica ineptocracia

«Lo que no sé si ustedes se han percatado de que con el paso de los años España se ha convertido en una auténtica ineptocracia»

Yo no sé si ustedes se han percatado de que con el paso de los años España se ha convertido en una auténtica ineptocracia. Y no lo digo ya por los políticos o empresarios, entre los cuales hay excepciones, no, lo digo en general, para licenciados como para peones, vamos todo el mundo. En todos sitios cuecen esas habas con cubiertas pringosas o babosas esas que hacen que se resbale.

Hay ineptos por doquier, puedes mirar al este, al oeste, al norte y al sur, a derecha o izquierda hay ineptos que parece que no acudieron a la escuela de conducir o van de sobrados, pero una de las dos cosas ha de ser. Casi me gustaría que fuera más por chulería y matonismo que por otra razón, porque si no estaríamos en un perenne riesgo de accidente. Siempre habrá por ahí conductores a los que parece que les han dado el carnet de conducir en una tómbola.

La falta de reflejos denota, si no mucha ineptitud si bastante. Si solo se tratase del tráfico, podría pasar, pero lo malo es que la ineptitud acompaña cada vez a más personal en una variopinta diversidad de profesiones y lugares. Lo malo no es eso, lo impactante es que no hay ninguna intención por parte de nadie de que sea de otra manera. Es el famoso refrán español “Tente mientras cobro”. Es algo así como si a los que tienen la obligación de dirigir les costara corregir, azuzar o motivar al personal a su cargo, a ver si por un casual reacciona, esto también se llama ser inepto.

Es verdad que en muchas profesiones, los sueldos que se cobran no dan para tirar con pólvora del rey en todo momento y todo lugar, menos para tener aptitud incontrolada. Pero hay profesiones en que hacer las cosas mal es muy peligroso para otros. Por ejemplo en justicia un inocente puede pasar algunos días o semanas en prisión, por la incompetencia en la detención, en la atención de los abogados e incluso en los juzgados. Últimamente hay muchos retrasos e imperfecciones a la hora de llamar, informar, contestar o citar para cualquier asunto legal que tenga que ver con la justicia, no ya a los afectados, sino a sus abogados e incluso testigos, etc…

Esto en un tema tan importante no se puede tolerar. Cómo es posible que un trabajador del juzgado diga que se le paso informar de un asunto porque acaba de entrar en ese puesto; no puede ser, alguien debería tenerlo bajo tutela, y si no hay personal suficiente que se contrate que hay mucho paro.

Tampoco tendría que ocurrir en los hospitales y otros organismos dependientes del estado. No vale tirar balones fuera peloteando entre estado central y autonomías, al ciudadano eso no le sirve de nada y no debería aceptarlo. Yo dudo que esto sea así por la larga mano del gobierno, que haya trascendido al mero nombramiento de jueces, porque además se produce en todo tipo de causas, mediáticas y no mediáticas, grandes y pequeñas y de todo tipo. Si se debe a algo se debe a que hay mucho inepto por todas partes.

La mayor eficacia en la gestión la he visto, por desgracia para los españoles, en los restaurantes… chinos para más señas. El camarero toma nota de memoria de todos los platos pedidos por cuatro o seis comensales y no comete ni el más mínimo error. “Pelo salvo ahí, ni un solo lugal más”. Eso es eficacia.

Luego hay personal que como yo digo necesita ser zarandeado para reaccionar, debe de ser como dice Pablo Iglesias, sobre lo de trabajar, para qué si no hay necesidad o no hay trabajo, ¡dedícate a vegetar! como hace él y a tratar de conseguir todo lo que quieres por el morro. Yo le ofrezco a Pablo una razón poderosa, el amor propio. El amor propio debe de ser algo realmente fascista según algunos, para qué vas a destacar en algo si no es para pisar a los demás. Pues no, falso, conozco gente que es incapaz de trabajar al ritmo de una tortuga, porque cuando ellos van ya por la Z otro acaba de terminar la A, así es imposible hacer nada, ni entenderse siquiera.

Traspasado esto a otro asunto véase la manía de la ministra Celaá de querer igualar a todo niño en cuanto a eficacia, pero claro siguiendo siempre al más ineficaz y retrasando al resto de compañeros. Que no Celaá, que no, que la mayor igualdad es darle a cada uno según su necesidad, no según la de otros más o menos preparados, eso es eficacia.

Algunos llegan a las rotondas de una encrucijada y parece que están rumiando cuál es la manera de tomarla y luego salir de ella. Les pasa a muchos de nuestros actuales ministros… ¡Jo tío que malo eres! No, no soy malo constato la ineficacia. Y me asusta mucho que haya todavía votantes que no sepan distinguir entre quién gestiona y gobierna bien y quién mal, después de estos dos años pasados por PSOE PODEMOS. Las cosas no son complicadas en general suelen obedecer al sentido común, son de lógica pura, pero para la gente de cámara lenta, toda traba, debe de ser un rompecabezas. Son muchos. Hay muchas personas que no están contagiadas por el covid-19, pero parecen pre estarlo. Tienen miedo y eso ya hace que seas un afectado, de otra manera pero afectado.

Claro que no me extraña nada debido a la ineptitud del gobierno para coger la pandemia por las riendas y dirigirla mal o bien, pero dirigirla, no lo han hecho ni antes ni ahora. Pero por lo menos Simón, y por lo que sea, para quitarse culpa o para echar balones fuera se alinea con la gente que siempre ha estado intentando redirigir las actuaciones gubernamentales en cuanto a adquisición de vacunas. Ineptitud y solo ineptitud hemos visto en las decisiones de los Consejos de Ministros de España, frente a decisiones lógicas y a favor de sus gentes, de los presidentes de algunas Comunidades Autónomas, y esperemos que solo haya sido ineptitud, porque si no sería un tema muy grave, obrar a sabiendas del mal que causas es prevaricación.

Solo quiero recordar que hay miles de muertos por ineptitud, todo ineptitud. Claro que luego se topa uno con la vil realidad y a votar también van los ineptos y esos son los que no temen ser gobernados por otros ineptos, porque la ineptitud forma parte de su vida, de su forma de ser y de relacionarse con el mundo. Es duro, realmente duro para la gente que tiene brío y las cosas claras. ¿Cómo explicarles a algunas personas en textos electorales sencillos, pero no para idiotas, lo bueno que tiene una política determinada? ¿La necesidad de hacer alguna cosa aunque en principio pueda resultar cara, como un hospital de pandemias?¿Cosas que caen por su propio peso, pero que son difíciles de explicar?

Antes, los gobiernos, los expertos; olvido que en este gobierno no había expertos de ningún tipo; tomaban las decisiones sin tanto sondeo de opinión, ni tanta tontería y asumían las consecuencias. Generalmente no pasaba nada, porque cuando muchos carecen de opinión no importa lo que decidas todo les parecerá bien, sean decisiones tomadas por gente preparada o por ineptos. Pero da la casualidad que este mundo se desliza peligrosamente por una cuesta mojada y enjabonada de ineptos, cada vez situados en lugares más altos y de más responsabilidad y eso puede llevar a que, como fichas de un dominó puestas de pie, caigan todas al menor tropezón. Por eso es por lo que no sé si ustedes se han percatado de que con el paso de los años España se ha convertido en una auténtica ineptocracia.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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