Si creo en los informativos debo de ser un puto fascista, a pesar de haber luchado toda mi vida contra de las dictaduras. Por Rodolfo Arévalo

 

Si me creo los informativos imagino que debo de ser un puto fascista, a pesar de haber luchado toda mi vida contra de las dictaduras. Ilustración de Tano
Si me creo los informativos imagino que debo de ser un puto fascista, a pesar de haber luchado toda mi vida contra de las dictaduras. Ilustración de Tano

“Si lo pienso bien, imagino que debo de ser un puto fascista, a pesar de haber estado toda mi vida en contra de las dictaduras. Una de ellas que, en la actualidad, nadie reconoce es la que demoniza todo lo que no sea políticamente correcto”

La vida de los políticos y comunicadores pasa por unos momentos de parálisis creativa severa. Por un lado hay una sobre explotación del tema Coronavirus que, ya no solo cansa sino que empalaga. Por otra parte alguien ha puesto de moda la amenaza, vía postal. Es evidente que sí, es cierto la existencia de cartas amenazantes de este tipo, que al parecer, resultan ser usadas por los nuevos mafiosos que se han quedado colgados en las primeras décadas del siglo pasado, porque hoy en día una amenaza por correo, es más propia de grupos terroristas con pocos medios que de organizaciones de cualquier tipo que se respeten. Hoy en día no creo que esta forma de amenaza sea efectiva, es más produce nostalgia de un tiempo romántico en que los anarquistas puñal en mano intentaban matar a un rey o un presidente.

En la actualidad cualquier grupo terrorista que se precie, no baja de la amenaza vía mensaje de teléfono o vía virus de ordenador. SI quieres hacerle un roto a un partido político no atacas físicamente a sus componentes, atacas sus comunicaciones, sus ordenadores, sus teléfonos móviles, los aíslas, tumbas sus mensajes, ridiculizándolos y eliminándolos. Por eso pienso que la ya famosa amenaza contra ciertas personas de la izquierda por “carta armada” con balas de Cetme es cuando menos una inocentada, pero no para el receptor, sino para el emisor.

Desafortunadamente los votantes en las próximas elecciones tenemos que desayunarnos día sí y día también con esto, aderezado afortunadamente con noticias sobre vacunaciones. Pinchazo aquí, pinchazo allá, vacúnate, vacúnate en un lugar muy especial y mírame y mírate, vacunados, vacunados ahora estamos ya y requete peinados dos, dos, dos.

Los informativos en general se han convertido en monográficos del tema, mientras que otros asuntos, sobre todo internacionales han quedado reducidos a la mínima expresión. El otro gran bloque informativo lo forman los sucesos, crímenes, que no se sabe por qué cometen cada vez más los “nuevos Españoles”, y cada vez menos los oriundos. Imagino que debo de ser gilipollas, porque o no me entero o me entero demasiado de que los medios intentan manipular a todo bicho viviente.

Si lo pienso bien, imagino que debo de ser un puto fascista, a pesar de haber estado toda mi vida en contra de las dictaduras. Una de ellas que, en la actualidad, nadie reconoce es la que demoniza todo lo que no sea políticamente correcto, como si la disidencia no pudiera caber en la democracia, tan cacareada ella entre los poco demócratas, que los hay y que siembran principalmente los predios de las izquierdas.

Si en España hablamos de democracia, parece que solo hablamos de la democracia de las izquierdas, porque según algunos los demócratas dejan de serlo si están ubicados un poco más allá del centro hacia la derecha. En cambio la democracia, sí engloba a partidos de ultra izquierda y abiertamente inconstitucionales, tales como Podemos, Bildu, u otros. Todos se alborotan, como en las tómbolas, cuando sale otra vez el perrito piloto de derechas, que no de ultra derecha como es un partido como VOX, y en cambio nadie vocifera cuando sale un partido comunista como el del señor Iglesias que ha propiciado persecuciones y escraches, por cierto nada democráticos, contra personas concretas de otros partidos.

Esto parece un mundo al revés, lo cutre, costroso, deshumano, violento, facineroso, arrabalero, de banda armada callejera y mafiosa, se ha aliado para dejar la corrección, el trabajo, el bien hacer, honestidad y decencia en el baúl de los recuerdos de Karina, con el agravante de haber vestido todas estas indecencias con ropajes de santos y vírgenes criminales, disfrazados de corre ve y diles al servicio de la Nueva Normalidad, que es lo más anormal que se ha gestado en este siglo, ya decadente, XXI.

Se cae, se cae como un castillo de naipes, porque es imposible sostener algo que se ha edificado sobre mentiras de las que enarbolan algunas personas, tipo señores Iglesias, Sánchez y demás. La sociedad es como es y por supuesto no manejable a antojo como muchos suponen, salvo que se desee crear el “mundo Feliz”, vamos la agenda 2030, año en el que todos seremos felices y comeremos perdices por imposición divina y ándate con ojo, sino lo eres, porque en ese caso serás un puto fascista carne de cañón de cetme C, o de otro tipo cualquiera.

Así que “quietos todo el mundo y haced lo que manden desde el gobierno” faltaría “un plus” ¿no? La vida de los políticos y comunicadores pasa por unos momentos de parálisis creativa severa. Por un lado hay una sobre explotación del tema Coronavirus que, ya no solo cansa sino que empalaga. Y por otra parte alguien ha puesto de moda la amenaza, vía postal, una especie de escrache que no se sabe quien hace, pero que ha cogido auge en la sombra más oscura. Además curiosamente pasa por los detectores de correos como un espíritu de los fantasmas de Cuarto Milenio, indetectados. Vamos un coñazo, un hartazgo y un asco. A ver si llega el día cuatro y votamos, para que nos dejen en paz.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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