Una historia para no dormir de mi calenturienta imaginación pero no totalmente absurda. Por Vicky Bautista Vidal

Una historia para no dormir de mi calenturienta imaginación pero no totalmente absurda. Ilustración de Tano
Una historia para no dormir de mi calenturienta imaginación pero no totalmente absurda. Ilustración de Tano

«Una historia para no dormir de mi calenturienta imaginación pero no totalmente absurda comienza cuando un casposo mandatario parece haber perdido la razón»

Imaginemos un casposo mandatario que, de repente, parece haber perdido la razón. Desprecia el poder adquirido. Un poder muy importante para manejar vidas y haciendas en un país de chicha y nabo convertido en eso por la tontuna de muchos de sus habitantes y el golpe de estado disfrazado de legalidad, donde se cambia un presidente votado por otro apoyado por las mafias políticas paisanas. Y aparentemente, el que se había dejado crecer los pelos tipo «Sansón» pero Sansón alpargateño, con coleta, se quita de en medio por participar en votaciones perdidas de antemano.
Pierde y se calla como el que espera algo mejor. Se corta la pelambre y parece prepararse para algo. Y es que un buen adepto a Cuba y Venezuela no puede dar un golpe de estado con esos pelos.
Voy corriendo a coger patatillas con salsa brava y una caña, que odio las palomitas, y a sentarme a la puerta, para ver pasar al marqués y a unos cuantos mas de su anterior séquito que, oliéndose la tostada, dejan «casualmente» sus puestos por cuestiones personales.
¡Ay! Sánchez… ¡Ay! Que me parece que el colchón que pusisteis en Moncloa va a fenecer antes de que se agote la garantía. Ya sabes, las garrapatas no se eliminan tan fácilmente. No se van solas. Quien tenga oídos que oiga, quien no, no se como a estas alturas no se había dado cuenta que no tiene orejas. En fin. A verlas venir y a preparar la patera, por si acaso. ¡Señor, señor! ¡Cómo están las cabezas!
Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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