Los grandes gestos de la concordia progresista. Por Francisco Gómez Valencia

Pedro el Magnanimo
Pedro el Magnanimo

«Terminamos la semana pródiga en gestos de la concordia progresista con tres master de Yolanda Díaz, -la mejor Ministra de trabajo como la bautizo el compañero Pablo- que ha mentido en su Curriculum Vitae»

Viendo el percal de lo que viene les cito algunos ejemplos de mandíbulas de titanio enriquecido. Con sus actos y desfachatez intrínseca, anulan ante la opinión publica los correspondientes gentiles gestos de la buena gente que observan impávidos como las fuerzas del mal pasito a pasito, y gracias a los constructores de relatos pisotean la verdad, esa que durante otros mandatos fueron incapaces de hacer prevalecer recurrentemente para que hoy en día vivamos con desasosiego la burda realidad, como si se tratara de un “maldito dejavu”.

Mire usted si Kichi –el alcalde de Cádiz- es republicano que después de haber pedido al “Magnanimo” que le atienda dos veces para impedir que cierren la factoría de Airbus en Puerto Real y recibiendo el no por respuesta aludiendo “el felón” problemas de agenda; va “él comunista de la bahía” y se presenta encorbatado y todo, junto al Presidente andaluz para acompañar al Rey Felipe VI -en la recepción con honores del buque escuela Juan Sebastián El Cano-, y aprovecha -con el bozal por debajo el labio superior sudándosela el protocolo- el evento para limosnearle nada menos que una gracia real en favor de dicha empresa privada, la cual parece haber tomado una decisión fatal para la región de signo políticamente comunista -recordemos que por el gracejo característico de los gaditanos a la hora de votar-. Ante la indiferencia real, días más tarde en vil represalia “el alcalde cebón” ordena retirar la placa conmemorativa a José María Pemán -escritor, dramaturgo, poeta y periodista- vaya a saber usted en virtud de qué, aunque sin duda que auspiciada por la “desmemoria histérica” que promulgan y promocionan con fervoroso odio. Gran gesto de concordia progresista, sin duda alguna la de Kichi.

Mire usted si el nuevo gerifalte socialista andaluz -el alcalde de Sevilla- Don Juan Espadas ha llegado para regenerar la aburrida gestión progresista en Andalucía, que deja a la matraca de la despechada Susana Díaz en un pedestal al día siguiente de despojarla de su falso trono dejando claro, que si su amo “el Presidente Sánchez” le pide estar a favor de los indultos lo apoyará sin rechistar y si defendiera lo contrario; “también, claro”… Otro gran gesto de concordia progresista, sin duda alguna la de Juan Espadas.

En la misma dirección anduvieron prestos a declararse sumisos en los días siguientes, los Presidentes de Extremadura -Guillermo Fernández Vara- y el de Asturias -Adrián Barbón-. El primero en un acto en el teatro de Mérida en un programa de radio dejando claro que “sarna con gusto no pica”… -y a lo que ordenen desde Ferraz-, provocando en el público asistente la correspondiente bronca en forma de abucheo, lo cual le obligó una vez asumido el escandalo a citar en rueda de prensa a los periodistas para decir lo mismo, pero sin escuchar de fondo al molesto, maloliente y hediondo populacho. Y en cuanto al segundo -el asturiano-, acepto la premisa de Moncloa comparando los indultos al del General Armada -por el golpe de Estado de Tejero-, obviando que el del General fue por enfermedad, escondiéndose en retoricas maniobras legales en cuanto a la calificación de “golpistas” que dijeron desde la oposición amparándose en que la sentencia no les acusaba por esa condición. En fin que otros dos grandes gestos de concordia progresista, en este caso de estos dos presidentes autonómicos de signo socialista.

Francisco Gómez Valencia. Politologo y colaborador de La Paseata
Francisco Gómez Valencia. Politologo y colaborador de La Paseata

La semana avanzaba y sin duda prometía cuando los empresarios catalanes -secesionistas ellos-, pese a tener unas siete mil bajas de empresas huidas del “enfermizo procés” hacían de nuevo la vista gorda y en virtud del nuevo y próspero reparto de los fondos europeos, pese a que solo llegaran en julio 9.000 y no son todos para ellos, y otros 10.000 serán comprometidos en diciembre, aunque no llegarán antes del 2021 –recordar que en los PGE se ha contado con 27.000 y se nos engañó al decirnos que no vendrían acompañados de reformas y parece que la laboral y la de las pensiones van en el lote-. Decíamos que los empresarios catalanes gritaron al cielo su apoyo incondicional al golpe de estado dado por los políticos presos, apoyado institucionalmente por los Gobiernos de la Generalidad y el actual Gobierno de España. Y como “éramos pocos, pario la abuela”, el Presidente de los empresarios de la CEOE, el Señor Antonio Garamendi, se arrancó por soleares en un entrevista anterior a su intervención en el acto de los empresarios catalanes, con la periodista secesionista y activista en pro del separatismo catalán, Gemma Nierga, de TVE en Cataluña. La otra le puso ojitos y el flojo va y la dice lo que la sectaria quería escuchar de su boquita de piñón, ajustando su discurso de forma muy progre al lugar y momento en cuestión. Tal fue el patinazo que la política, la empresa y la opinión pública se le echaron encima de inmediato –creo que todavía anda desdiciéndose tratando de justificarse aunque sin éxito-. Sin duda otro gran gesto de concordia el del Presidente de los empresarios, el señor Garamendi. Aunque en este caso ¿Quién dijo que en España existen las elites? Desde luego este no parece serlo y la entidad que representa tampoco pues, “que poderoso es el dinero aunque venga manchado”. En todo caso pasar de cobrar dos millones en subvenciones en el 2019 a más de quince en el 2020 bien vale llevar a cuestas de por vida y por traidor a los empresarios del resto de España, la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco.

Y ya saben, “Con la Iglesia hemos topado” y siempre igual, me da lo mismo que escondan terroristas de la ETA o del IRA aquí o allá. La Iglesia siempre hace el bien en general ayudando territorialmente al mal. Por eso me declaré hace mucho insumiso de la causa y solo defiendo el catolicismo cultural. No puedo con ellos y que Juan José Omella –Obispo y cardenal, y actual arzobispo de Barcelona y Presidente de la Conferencia Episcopal Española- y la curia globalista catalana avalen los indultos por “misericordia y perdón” no provoca en mí salvo la petición de “expediente y expulsión”, aunque con las ganas me quedaré. Por lo tanto más ejemplos de concordia en este caso con sotana. Sin duda lo de marcar la “X” a cambio de que no se promocione lo contrario por parte del Gobierno, pesa mucho y bien vale el silencio, pero que después no se quejen porque allí no les entren feligreses, más que nada porque a pocos cristianos conozco que hablen lengua moras. Y los del resto, emigrantes hispanos, la mayoría se lo gestionan por su cuenta, así que por mal camino van los abducidos por el “peronista” Papa Francisco.

Terminamos la semana con tres master, tres. Uno en Recursos Humanos, otro en Relaciones Laborales y el que completa la terna, en Urbanismo. Yolanda Díaz, -la mejor Ministra de trabajo como la bautizo el compañero Pablo- ha mentido en su Curriculum Vitae y pese a que desde Moncloa se borraron mal las huellas del crimen, se ve que las mismas en inglés no salen ni con sosa caustica. ¿Error de Moncloa? ¿Dimitirá como hizo Cristina Cifuentes? De momento pese a estarla esperando la oposición, la Ministra ya ha anunciado que la semana que viene estará ausente en la sesión de control y hasta más ver , es decir, hasta septiembre. Con un par de ovarios aquí la “Ministra Comunista”, otro ejemplo y con este terminamos de concordia progresista, esta vez: la de la Vicepresidenta tercera Yolanda Díaz.

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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