No nos damos cuenta de lo esclavos que ya somos. Por Rodolfo Arévalo

Vivimos en una sociedad de esclavos que atacan la estatua de Churchill, pero se hacen fotos en la de Lenin.
Vivimos en una sociedad de esclavos que atacan la estatua de Churchill, pero se hacen fotos en la de Lenin.

«Si llegamos usted y yo a verlo, le garantizo que será mucho peor, porque no nos damos cuenta ni siquiera hoy en día de lo esclavos que ya somos»

Cuando, hace tres años y medio, me publicaron la novela Esclavo Siglo XXI no pensé en que fuera en parte una distopía y no una realidad. Es eso, la pura realidad que se avecina con vistas al dos mil treinta o el cincuenta. Si llegamos usted y yo a verlo, le garantizo que será mucho peor, porque no nos damos cuenta ni siquiera hoy en día de lo esclavos que ya somos. Habremos llegado a Marte y al decir “somos terrícolas, venimos de la Tierra”, seguro que un microbio marciano nos pregunta eso de “¿de Tierra de quién?” “¿La de los eco potentados?”.

Lo más probable es que no sepamos contestar y digamos algo así como: “La del Cónsul Cayo Malayo Cabrón I de España y por supuesto nada de nada de Europa. Alemania ya no tiene emperadores, salvo Merkel que no creo que llegue en el cargo hasta esa fecha, parece ya un chalets acosado como llaman algunos a los pareados.

No habrá tiranía robótica, porque al fin y al cabo los robots se pueden desconectar y en ello están los que manejan el ciberespacio inter mundial y las redes oscuras, el mayor robot de toda la historia, hace todo lo que quieras. Si en la antigua Roma a alguien se le ocurriera acabar con el poder del gobernante supremo, solo pediría una legión de aguerridos hombres, como la Legio Septima Gémina. Hoy en día pedir esto sería como pedir, en un restaurante, una guarnición de patatas fritas con filete de ternera. ¡Pedazo de hijo de puta contaminador! ¡Aborto intolerable del diablo del calentamiento global!, ¡puto machista abusón! ¡adalid del macabro y asesino heteropatriarcado! Vamos un cabrón de horda y cuchillo como el dueño del castillo, un verdadero hijo de puta, aunque nuestra madre fuera y sea una Santa, como tantas otras que, claro no obedece a la realidad, porque los humanos somos como somos, malos y buenos, las feministas también hala a joderse, y eso aunque esa Legio estuviera armada hasta los corvejones. No serviría para nada, estaría metida en un brete para vacas y eso, comer la carne, será ilegal como la mariguana en pocos años. Solo la podrán comer personajes como Guillermo Puertas y otros Pútines y Bídenes que no bidones.

Sí, tendrán bula, y creo que hasta Papal, no por creyentes sino por fieles a la doctrina global, porque no creo que a el actual “Su Santidad” puedan negarle la sal y el pan suyo de cada día. Siento ser iconoclasta, pero hay ocasiones en la vida, sobre todo hoy en día en que hay que serlo, porque alrededor hay muchos de esos iconoclastas y hay que estar a la altura. Véase cualquier programa de televisión, de intrépidos seguidores de la actualidad globalizadora.

Romper iconos debe de ponerse de moda, sino queremos que unos cuantos listos y enterados nos acaben rompiendo la cara a leches mediáticas. Ese romper iconos ha de hacerse en las dos direcciones, por eso hay que contar con una Legio Septima Gémina. Sin ella nos darían hasta en el carnet de identidad, la poca que nos pueda quedar como individuos y no como recua popular. Darnos, eso lo hacen a diario, porque el común no piensa, o piensa poco, no hay que permitirlo, aunque sea a costa de desasnar a esos cuadrúpedos implumes, ( ya sabe usted cual es), aunque se hayan quedado en estado mamón con gripe y todo. Si a alguien se le ocurriera mover ficha en el tablero de la red cibernética, apenas podría moverse sin que mil misiles apuntaran a su corazón. Bueno, el de su procesador, aunque fuera el de un Mac porque la empresa de Mac, probablemente también estará en el ajo, que pica de … sobre todo cuando te lo cobran como oro del que cagó el ….

Ponga usted Mauritano sino quiere ser acusado de xenófobo, aunque no lo sea. No hace falta ni disparar el misil, el enemigo, el pueblo bueno y obediente, “¡demócrata de toda la vida!” , “vamos, de los de los Sánchez de toda la vida” ya estarán remojándose la barba, a tantos vecinos ha visto pelársela, y no en el erótico sentido. En Roma acercarse a la ciudad y cruzar el Rubicón con hombres armados o más una legión, era un acto temerario, hoy lo es no escuchar los medios de comunicación en desacuerdo con los fabricantes de mentes planas y sin contenido. La economía global, no puedes discutirla “¡tronco!” es la que te da el mundo sofronizado que deseas. No me seas cabronazo con tus semejantes adormecidos con morfina de móvil y televisión.

Es prodigioso, te vas a dormir y tus campos están labrados, sembrados y preparados para la jornada de rumiante que te espera. Y no lo ha preparado San Isidro, no te creas, no. Lo ha preparado un jefe de informativos. Vas a rumiar las noticias. Si pasas de las deportivas, que te ofrecen a diario, ¡Vaya machaque coñazo!, en radios, diarios y televisiones y que a modo de legiones, te vayan a aleccionar, para que no te salgas de la calzada romana de los gurús de la economía y el pensamiento único y global, prepárate al empacho. Que no “majete”, ¡coño!, que eres libre, que votas cada cuatro años. Que puedes hasta ser un sedicioso, que sino lo has conseguido, podrás obtener un indulto para poderlo volver a intentar, que el mundo multi economía global está tras de ti, para poder trocear tu mercado productivo, tu país en trocitos manejables y vendibles por parcelas.

Es el viejo truco de expropiar una propiedad de tamaño familiar y parcelarla en apartamentos de a millón. No hacen falta legiones para destruir un imperio, se destruye el solo cuando sus habitantes deciden romper los lazos con Roma, véase la historia. Y ahora ríete del régimen comunista Chino, con sus virus a la carrera por las pistas mundiales, y no corras. A este paso, el cascabel a ese gato, negro o blanco, ¿Qué más da si caza ratones?, se lo va a poner usted mismo, si le dejan y no se encuentra en el pijama de madera antes de tiempo y antes de la invasión, que ese sí es un imperio. Pero no, descuide, está usted muy encarrilado a su merecido destino, tenga en cuenta que hay que reducir la población mundial en un veinte o treinta por ciento.

Cuando, hace tres años y medio, me publicaron la novela Esclavo Siglo XXI no pensé en que fuera en parte una distopía y no una realidad. Es eso, la pura realidad que se avecina con vistas al dos mil treinta o el cincuenta. Si llegamos usted y yo a verlo, le garantizo que será mucho peor, porque no nos damos cuenta ni siquiera hoy en día de lo esclavos que ya somos.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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