
«Brindis por todos los lectores de La Paseata para que el año venidero todo lo mejor nos traiga: SALUD, PAZ, AMOR… y un poquitín de dinero»
Dicen LOS EXPERTOS del periodismo
-hablo, claro, entre otros, de La Vanguardia
que, en el 2022, tendremos cuesta de Enero
hasta, por lo menos, que llegue la Pascua!
Si, a ello, señores míos, le añadimos
que, en la Moncloa, seguirá don Narciso,
es, que duda cabe, para estrangularse con la corbata.
(Las señoras pueden recurrir al sostén o al liguero,
si prefieren no enfrentarse a lo que nos aguarda.
Sin embargo, señores míos, lo primero es lo primero,
y, antes que llegue Enero, el 2021 se nos acaba:
Alzo mi copa de champán -que no de cava
para desear a ustedes, con el corazón sincero
-y, ya puestos, también al mundo entero-,
que, el año venidero, todo lo mejor nos traiga:
SALUD, PAZ, AMOR… y un poquitín de dinero,
que, con las alforjas y los bolsillos bien rellenos,
vive Dios que mejor el chaparrón se aguanta!
¡Sean felices, señores: antes que a un prematuro entierro,
mejor aférrense ustedes a La Divina Luz de La Esperanza!
A todos, amigos, ¡FELIZ AÑO NUEVO,
(y me largo a otra parte con el cuento,
que tanto jodido verso ya me cansa!
