«Màrius Carol, tío, ‘soberanista eminencia’, este legendario odio a España a tal punto os ciega. Nunca odio alguno trajo al mundo cosas buenas».
A Màrius Carol, ‘soberanista eminencia’ el odio le ciega. Por Guirong Fu

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«Màrius Carol, tío, ‘soberanista eminencia’, este legendario odio a España a tal punto os ciega. Nunca odio alguno trajo al mundo cosas buenas».

«La verdad nos hace libres, mientras que la desinformación nos transforma en marionetas y en esclavos».

«La progresía mundial estaba acostumbrada a que las normas las ponían ellos. La red estaba secuestrada por la tarada cultura woke».

En uno de esos días en que me va la marcha y me apetece leer a algún que otro gilipollas, me sumerjo en ‘La Vanguardia’ y busco lo de Ivanete y Redondillo.

La vuelta al mundo en un dedal (Capítulo 26): Escribe un gilipollas, en ‘La Vanguardia’ que la clase media manipula tanto…

¿Deberemos, pues, dejar pisotearnos por todo el mundo a fin de no herir sensibilidades entre los… sospechosos amigos de la extrema izquierda?

Los vanguardianos temen que «esos españolistas de mierda» con el reinado sanchista acaben y pierdan, ellos, gajes, momios y prebendas-

-Cuesta creer que sean tan machistas, Yolanda. -No quiero un Sumar donde no esté Podemos, Jordi. -En fin, si tú dices que son machistas, por algo será…

¿Qué mejor manera de humillar a la clase obrera? Ensuciando las instituciones públicas adrede, para que las limpien los de siempre.

¿Tú, que te abrazas con etarras y golpistas, con puteros, corruptos y cocainómanos del caso ERE y del caso Tito Berni? ¿Tú dando lecciones?

La vuelta al mundo en un dedal (Capítulo 9): Don Narciso, el más INDIGNO, en un país dignísimo habla de dignidad.

Hacen muy bien en ponerle justo en el mismo nivel de descrédito y mendacidad que en España -y toda Europa- El Narciso Monclovita representa.

¿Quieres estar también ‘en nómina’? Sabes bien que no hace falta abrir cuenta bancaria: basta con que les confíes ‘la contraseña’ de tu cerebro.

Conde-Pumpido para mí que aún se sigue deshaciendo del ‘polvo del camino’. En fin: Prepárense, señores, que vienen… puñaladas!