Del paladín del derecho internacional. Por Guirong Fu

Del paladín del derecho internacional.

«En el Periódico dicen que Sánchez ha resistido los dictados de Donald Trump, erigiéndose en uno de los paladines del derecho internacional»

(a)
Estaba echando una ojeada, anteayer, a ‘El Periódico’,
cosa que, en mí, es de una extravagancia sin igual.
¡Cielo Santo, y qué cosa más ñoña, cutre, vacua y trivial:
«Sánchez ha resistido los dictados de Donald Trump,
erigiéndose en uno de los paladines (¡atentos, ojo!)
(b)
nada menos (¡vaya monstruo!) que del derecho internacional.»
Juro podría haberme dado, de la risa, un cólico,
y hasta haber sufrido, al punto, una doble hernia inguinal,
leyendo artículo tan necio, relamido, servil y cómico,
propio de criaturas cloacales y gacetillas de albañal.
(c)
Pretendían hacer de un burdo Narciso,
de un tiranuelo de medio pelo,
«a uno de los últimos supervivientes
de la socialdemocracia que Europa diera.»
Algo así como un ser heroico de siete suelas,
de cuyo humanitarismo no se conoce parangón;
(d)
cuando es lo cierto y verdadero que ni siquiera
ha conseguido, en la ciudad autónoma de Ceuta,
imponer como es debido la medida que se espera
de una democracia digna y medianamente seria,
a fin de que el déspota reyezuelo alauita recibiera
(e)
-luego de hacer del gobierno sanchista gratuita befa-
en sus regias posaderas… un patadón del copón;
en vez de patear él, en el esmirriado culo de Sánchez,
a nuestra patria tan amada, a todo el pueblo español.
Y encima pegarse una linda risa, darse una buena juerga:
(f)
-Jamás dio, Majestad, para tamaño divertimento
un simple móvil jaqueado y su apetitosa AGENDA!
-Ganas le tenía, Amir, mi muy estimado imán,
al chuloputas de ‘Las Saunas de Sabiniano’:
Ellos hacen burla cruel de todo lo musulmán
y no muestran ningún respeto por su mundo cristiano.
(g)
Con todo, Amir, al lado de nuestros ‘frondosos harenes’,
sus famosas saunas no eran sino pura miseria hereje.
-¡Gran verdad, Majestad! Y dígame, oh, Magnánimo: ¿Algún día daremos
noticia, al pueblo español
y al mundo, del tremendo contenido jaqueado
al móvil en cuestión?
(h)
-Caso de estar resuelto, Amir, a hacerlo,
créeme que habría de ser muy a gusto.
¿Pero a qué tomarse la molestia de golpear
con fuerza la cabeza con el puño
a quien decidió ya hundir él solito
su cochambrosa barcaza llena de esputos
propios y ajenos en lo más profundo del mar?
Mirando a cámara los dos.
(i)
Hasta es posible que antes de ahogarse en sus aguas
tiremos nosotros de su pelo grisáceo e hirsuto
para sacarle siquiera un ratito a flote
como a un triste y desmadejado monigote:
para que sea de nuevo él quien libre nuestra guerra
contra ese otro enemigo peligroso de veras
(j)
que forman ‘la tropa neohitleriana de Vox’
y el cada vez más monárquico Partido Popular:
Ya oíste al siempre cáustico, venenoso
y, ahora, vetusto y mal encarado Aznar.
-¡Por Alá, ya lo creo que le oí,
oh mi protectora y loada Majestad,
(k)
a quien el Profeta Mahoma
mantenga tan lúcido,
como poco, cien años más!
-Pues sabe, Amir, que si ayudamos,
a golpe de urnas, a cargamos
al chuloputas monclovita,
a ti te pondrá, Aznar, mirando a Cuenca
y, a mí, las barbas me pondrá, raudo, a remojar.
¡Calla ya… y ponte a rezar!
(l)
-¿Echamos, pues, todo lo jaqueado,
Majestad, a lo más hondo del mar?
-Demos vuelta, Amir, de momento, a la Meca,
y atendamos a la voz del Profeta:
A través de ella nos hablará Alá.
-Quizás antes de permitir invadir Ceuta
habríamos tenido que escuchar.
-¡Calla ya… y ponte a rezar!

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada.
Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz,
pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada.
Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar;
y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar.
No hay en mí afán de ocultamiento,
pero va con mi talante el anonimato.
De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato,
no habrían de reconocerme ustedes un pimiento.
Den todos por bien seguro, sin embargo,
que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD
y EL HONOR de quienes me honran con su amistad,
no habré de ocultar de mí ni un solo dato.
¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve:
El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología.
Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve,
los años me han llevado a querer tomarle la medida:
Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates.
Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía.
Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates'
y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

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