PSOE, UGT y las mártires de Astorga. Por José Crespo

PSOE, UGT y las mártires de Astorga.

«En la mañana del 28 de octubre de 1936 varias milicianas se ofrecieron como voluntarias para fusilar a las prisioneras»

Vivimos bajo la criminalidad que se imputa al régimen de la dictadura, por los que se erigen como represaliados y perseguidos cuando en realidad nunca lo fueron pues son hijos de ese régimen que tanto critican. Y como muestra un botón por el que deberían avergonzarse alejándose de esas siglas manchadas de sangre y pasar a refundar o mejor crear un partido socialdemócrata alejado de esa lacra que no solo no ocultan sino que magnifican o incluso hacen chanzas como la horrible escritora Almudena Grandes cuyo nombre deje dar nombre a la estación de Atocha por aquel agresivo e insultante comentario publicado en la columna titulada «México», publicada el 24 de noviembre de 2008 en el diario El País.

Al referirse a la religiosa Madre Maravillas ironizó sobre su figura y planteó: «¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una patrulla de milicianos jóvenes, armados y —¡mmm!— sudorosos?», desatando una fuerte controversia por hacer una repugnante mofa de las violaciones y vejaciones a religiosas durante la Guerra Civil española, que si hubieran ganado habrían convertido España en un República soviética tal vomo deseaba Largo Caballero. Por eso traemos a colación a las enfermeras mártires de Astorga, conocidas también como las enfermeras mártires de Somiedo, que fueron tres voluntarias laicas carólicas de la Cruz Roja de Astorga en la provincia de León, que murieron salvajemente torturadas y finalmente fusiladas, tras su martirio, durante la Guerra Civil Española en octubre de 1936.

Estas eran las tres mujeres: María Pilar Gullón Yturriaga de 25 años y nacida en Madrid, era la mayor de cuatro hermanos, miembro de la Hijas de María, de las Conferencias de San Vicente de Paúl y de Acción Católica. Octavia Iglesias Blanco, de 41 años, nacida en Astorga, era hija única y había vivido siempre con sus padres. Era prima de Pilar y, como ella, de las Hijas de María, las Conferencias de San Vicente de Paúl y la Acción Católica, además de catequista. Olga Pérez-Monteserín Núñez, de 23 años, aunque según fuentes dicen que contaba con 19 años. Había nacido en París, en uno de los viajes profesionales de su padre, un pintor natural de Villafranca del Bierzo asentado en la capital maragata.

Los hechos sucedieron en Somiedo en el mes de octubre de 1936 cuando se ofrecieron como voluntarias para atender un puesto sanitario y hospital de sangre en el asturiano Puerto de Somiedo. Llegado el 27 de octubre de 1936, el puesto fue capturado por milicias republicanas, pero las enfermeras se negaron a abandonar a los 14 heridos que estaban a su cuidado. Ese mismo día, los milicianos locales realizan un ataque sobre el puesto sanitario sin defensa militar, en el que son asesinados los oficiales al mando, el médico y el capellán, así como los 14 heridos que recibían allí atención sanitaria. Las enfermeras son apresadas y pasan la noche en cautiverio en Pola de Somiedo, en las barracas donde se alojaban los milicianos, quienes abusaron reiteradamente de ellas. Tras ser capturadas, violadas y sufrir vejaciones, fueron fusiladas al mediodía del día siguiente.

Fueron fusiladas el 28 de octubre de 1936

En la mañana del 28 de octubre de 1936 varias milicianas se ofrecieron como voluntarias para fusilar a las prisioneras. Fueron conminadas a renegar de la Fe para salvar su vida y tras negarse a ello, las despojaron de toda su ropa, y las llevaron arrastradas a un prado donde hacia el mediodía las ataron y las fusilaron, repartiéndose después sus ropas. Por la tarde vejaron los cuerpos hasta que en la noche fueron sepultadas en la fosa común, cavada por dos prisioneros obligados y que también fueron asesinados luego. Este es el régimen que santifican Zapatero, el cáncer, y tanto Sánchez como Pepe Álvarez, la metástasis.

Hubo que esperan a 2021 para su Reconocimiento y beatificación. Sus restos fueron trasladados en enero de 1938 a la Catedral de Astorga, donde descansan en un mausoleo en la capilla de San Juan Bautista. El Papa Francisco reconoció su martirio por odio a la Fe por lo que fueron beatificadas el 29 de mayo de 2021 en la misma Catedral de Astorga.

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Artes y Humanidades. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Vázquez de Coronado, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica y Españoles Olvidados del Pacífico. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

Artículos recomendados

Deja un comentario