¿En qué escalafón se ha visto que uno tenga que tragarse treinta años para ascender al grado inmediato superior?
Nunca fuimos héroes. Por Julio Moreno López

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¿En qué escalafón se ha visto que uno tenga que tragarse treinta años para ascender al grado inmediato superior?

No quiero que se molesten los que tienen niñas. No tengo nada contra las niñas, pero el día que impartieron la paciencia, hice pellas.

Vaya, esta vez Drexler no me va a ayudar. ¡Luz, cámara, acción! Venga, coño, que ya casi es viernes. Arriba. Yo a lo mío.

Como decía Machado, toda la vida es ahora. El pasado ya se fue y el futuro es una posibilidad, pero no deja de ser una ingratitud olvidarnos del camino recorrido.

Nunca, por más que lo intente, estaré a su altura. Nunca, ahora que ya no puedo decir papá, olvidaré que si ahora estoy donde estoy, se lo debo a él, se lo debo a ellos.

En un ejercicio de auto sinceridad, sin duda la más difícil de las sinceridades, piensen si quieren continuar el camino o cambiar su ruta. En sus manos está.

Mi madre vivirá, como tantos otros, hasta que el último corazón de aquellos que la conocieron, que la conocimos, deje de latir.

Así que, aunque estés aquí, estas van a ser mis primeras Navidades sin ti. Y son más tristes, más frías y más grises. Te echo de menos, mamá.

Es algo más inesperado que la muerte, algo menos asumible. Es un dolor diferido que no acaba de asfixiarte, pero no te deja respirar.

Hoy, 45 años después, asistimos no con estupefacción y sí con resignación a la disolución de los principios básicos de nuestra Constitución.

Cabría preguntarse si El Rey Felipe VI está dispuesto a ser el ciudadano Felipe, con su maleta de cartón y su abrigo de lana, esperando en Chamartín al tren.

Amar por los dos nos devolvió la fe en que, el vuelo de una mariposa puede cambiar el mundo, como Salvador Sobral cambió el festival.

Esta Soria arbitraria mía, ¿Quién la conoce? Acercaos a mirarla en los grises espejos de mis ojos, cansados de mirar a lo lejos.

No quiero certezas, no quiero certidumbres; quiero desafío, quiero lucha, quiero acción. No me pillarán durmiendo, no me iré sin pelear.