Antes fue Crimea. Luego Afganistán. Ucrania, ahora ¿De qué le sirve, a nuestro triste ruiseñor, y con las alas rotas, la OTAN.
Antes fue Crimea. Luego Afganistán. Ucrania ahora. Por Guirong Fu

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Antes fue Crimea. Luego Afganistán. Ucrania, ahora ¿De qué le sirve, a nuestro triste ruiseñor, y con las alas rotas, la OTAN.

Se ha desatado entre la izquierda radical del país, la crítica a la guerra, pero solo en el sentido de que Ucrania no debe defenderse usando la violencia.

Pablo Casado al acusar públicamente de corrupción a su compañera ha dado un ejemplo evidente de cómo se puede corromper al poder.

La guerra en Ucrania ni nos va ni nos viene y sé que a pocos les gustará esto pero era de esperar desde hace mucho tiempo y pasa por el desconocimiento de la historia y de la geografía.

Sí hubo precedente. Entre Junio y Octubre de 2016, hubo otro enorme batacazo y la casi desintegración de un partido político, en este caso del PSOE.

En el caso del Partido Popular y al contrario de la historia verdadera ha sido Bruto quien ha encumbrado a César. Pero Bruto es Bruto, no lo olvides.

Casado, tu me engañaste y solo cabe que Ayuso y Álvarez de Toledo tomen las riendas para desbancar al social-comunismo.

Si la fiscalía abre diligencias contra Ayuso quedará de manifiesto que esta operación está hecha en comandita por la dirección del PP y del PSOE.

A diferencia de Casado y Egea, Isabel ha ganado ya dos elecciones. Mi apoyo a Isabel Díaz Ayuso, muchos estamos contigo.

Ya nadie se acuerda de los sospechosos contratos que firmó el Ministerio de Sanidad en los primeros meses de la pandemia.

Teodoro está quemado ya con todo su ego de superioridad. Y noqueado del todo ya ni sirve para salvar a su jefe Pablo Casado.

No se si se trata de inexperiencia o de infantilismo atroz, pero desde luego Casado lleva el norte perdido desde que Egea le lleva la brújula.

Solo espero que esta pandilla de indecentes profesionales del chantaje dimitan y desaparezcan de la vida política, de nuestras vidas.

La amarga victoria del Partido Popular y la incuestionable derrota de la izquierda, en sus dos versiones, la extremada del PSOE y la extrema de Podemos.