Estamos ante los gobernadores negros de un rincón del inmenso territorio de la Monarquía Hispánica en la América española retratados por un pintor mestizo indígena.
América Hispánica: Los Gobernadores negros en Ecuador. Por José Crespo

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Estamos ante los gobernadores negros de un rincón del inmenso territorio de la Monarquía Hispánica en la América española retratados por un pintor mestizo indígena.

En esta hoguera de las vanidades, sepan quienes deseen quemarse una sola cosa: han vuelto la espalda a lo importante.

Hoy somos esclavos de la peor de las censuras; la autocensura, que obliga a cientos de intelectuales, creadores y comunicadores a medir sus palabras.

Soy la espada en la oscuridad. Soy el vigilante del muro… durante esta noche y todas las que estén por venir.

El propio Delibes justificó la anomalía de «Parábola del náufrago» como una reacción a los acontecimientos que habían conmocionado al mundo en 1968, cuando se produjo la invasión soviética en Praga.

De nuevo, el intrépido e irredento Alonso viaja al más allá, en esta ocasión para encontrarse con el ilustre hidalgo don Quijote de la Mancha.

Millán Astray fue un insigne soldado que combatió en Filipinas y Marruecos, haciendo siempre alarde de valor y sufriendo gravísimas heridas y crueles mutilaciones.

En el 2023 no destaques, no te muevas, no levantes la voz; no disientas del ideario, no te salgas de la línea; de otro modo, estás perdido.

Bares y literatura han ido íntimamente unidos en numerosas ocasiones y así será, mientras haya bares y mientras haya escritores.

No sabemos si dentro de poco no tendremos nada y, sin embargo, seremos felices. Mientras tanto la sociedad civil parece anestesiada.

Los cambios, como en toda conspiración, son solapados, leves, progresivos, pero se van extendiendo como las raíces de una mala hierba.

Amando conservaba una moneda para pagar a Jenofonte en su travesía al Valle de Josafat donde iba tal y como nació: inter faeces et urinam.

La diferencia entre luchar por las alubias que te llenen el plato, entre gente de a pie y los políticos de turno, es que con los primeros puedes romper la partida cuando quieras.

Al pie de la foto ponía en perfecto español “Funeral en colores”, el nombre de mi amigo y una pequeña cruz. Francisco había muerto.