Algo hemos ganado en el PP Español estos últimos meses, porque parece que van dejando de ser tolilis para convertirse únicamente en toláis.
De tolilis a toláis. Por Rodolfo Arévalo

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Algo hemos ganado en el PP Español estos últimos meses, porque parece que van dejando de ser tolilis para convertirse únicamente en toláis.

¿A quién beneficia la ley de amnistía?… exclusivamente a Sánchez, menos embustes diciendo que es para la convivencia y la paz social.

Le gusta jugar, lo malo es que juega con un juguete muy caro, el pueblo español, o al menos en contra de una parte muy importante de él.

Felipe González, viajaba en un avión que el PSOE alquilaba para los desplazamientos de partido. Es la diferencia entre un hombre de Estado y un okupa del poder.

La mayor parte de los delitos, casi de todo tipo, que se dan en Madrid los cometen españolitos de origen inmigrante.

Quien nos iba a decir que aquellos que mancharon sus manos de sangre, estarían pactado con los que nos gobiernan.

Parece ser que a nuestra escasa inteligencia natural la quieren sustituir con una nueva capacidad de comprender y discernir adquirida a plazos

No pueden evitarlo los comunistas, creen que la única manera de conducir un país y a sus individuos es por la fuerza y por real decreto.

España tiene solución, la solución depende de nosotros los españoles, de nuestro esfuerzo, de nuestro sacrificio, de nuestra fuerza como país-

Cataluña, en manos del golpismo, colecciona hijoputas a porrillo y es el gobierno mismo que les da la cuerda. Así, de cumplir las leyes, ¿Quién se acuerda?

La carraca catalana, historia de un timo, donde los timados hemos sido todos los españoles y los nazionalistas (con Z), son los culpables.

Para alguien con un ego del tamaño de la Vía Láctea lo más doloroso sería la repulsa pública, sin docenas de guardaespaldas y en plaza pública.

Las Provincias Vascongadas ostentan el fantástico récord, de tener el mayor número de criminales en serie por km cuadrado. Principios palabra y valor.

Hoy, 45 años después, asistimos no con estupefacción y sí con resignación a la disolución de los principios básicos de nuestra Constitución.