A Nicolás, el cartero del barrio, hay que cazárselas al vuelo y conversar con él requiere un importante ejercicio de abstracción
(XX) La insoportable vecindad de los podemitas. La tozuda realidad del cartero del cielo y del infierno

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A Nicolás, el cartero del barrio, hay que cazárselas al vuelo y conversar con él requiere un importante ejercicio de abstracción

¿Por qué los de Podemos van siempre en pandilla? Que hagan el gili pero no con nuestros dineros. Son herencias de su pedagogía marxista

El animalario podemita que aquí recoge Linda Galmor es un compendio de ciencia rigurosa y edificante diversión que consiste en una acertada selección de ese zoológico mental que ofrecen en cada unos de sus telediarios, y espacios de tertulias, las emsiones televisisvas que los podemitas protagonizan en cada uno de los minutos de las ingeniosas escaletas que realizan los manipuladores sociales, entre los que destacan audaces periodistas y un selecto grupo de ejecutivos antisistema vestiditos de Prada y de Dior. En este laboratorio expermiental de las inercias sociales destaca el Amado Lidl, que está más salido que un mono…

Son los chupópteros. Una familia singular en la que ninguno de sus miembros y miembras dejan de mirar nuestro bolsillo que es su principal y único alimento. Se reproducen por esporas de ideología y gustan hablar de justicia social y ciudadanos libres

Max y yo hemos llegado a Missouri. Los dos ansiábamos este remanso de paz, después de unos días muy movidos en Chicago. Tengo debilidad …

Ayer se volvió a repetir el mensaje cuando el macarra e insultón presidente del Parlamento autonómico, Roger Torrent, habló en el Colegio de Abogados de Barcelona de presos políticos

Bastaría pedir solo a cualquier político que tuviera una mente clara. Esa sería la única condición para ejercer su servicio pues como consecuencia de ello actuarían con clara visión de futuro y perspectiva de conjunto para de esa manera ejercer con liderazgo la dirección de la sociedad.

Hace unos días definí la política catalana de ciénaga y, a pesar de la exageración, hoy intuyo que me quedé corto por el ambiente de cloacas que respiramos

El poder legislativo es el que se encarga de proponer, debatir y en su caso aprobar o rechazar una ley en el Parlamento de España


Hoy, más que nunca, me quiero abrazar a España. Y lo quiero hacer mirándola a los ojos, como se mira a alguien a quien se ama desde lo más profundo del corazón y queriendo cerciorarme de saber transmitirle todo mi respeto, mi admiración por su grandeza injustamente olvidada, y mi dolor por sus muchas heridas. Y, como cantaba Cecilia: “… Quererte a ti no me cuesta nada”.

Hoy, te veo, mi dolida España, como al famoso toro de la Vega: llena de lanzazos y puyas que te desangran por todos los costados, mientras otros muchos, que dicen amarte, te miran de soslayo sin atreverse a defenderte de tanta ignominia, por cobardía y temor a que los verdaderos fascistas los llamen a ellos fascistas, (muchos aún no saben que para ser fascista tienes que ser izquierdista).
Mi impertinente demonillo, Max, no se resigna a callar y dice que, “unos, por odio vivo, y otros, por vivo amor, entre todos la mataron y ella sola se murió”. Ya ves, mi querida España, que de amor también se muere. “Parajodas de la vida”, dice también mi Max.
Pero tú sigues navegando en este barco cada más más desvencijado en que te hemos convertido. Mientras, una banda de voraces advenedizos se disputan, a fuerza de golpes bajos, el timón que aún nadie pilota. ¡Qué mala suerte la tuya que hasta los salvavidas llevas pinchados!

No sólo te debates entre los de las lanzas y los acomplejados que no sacan pecho para presumir de ti, como si no hubiera muchas y gloriosas razones para ello, sino también, ¿por qué no decirlo?, entre los que, por falta de generosidad, anteponiendo su coherencia ideológica a la imperiosa necesidad de restañar ahora tus heridas, se enrocan impasibles, dejando que una banda de desharrapados, que no tienen razones para odiarte, porque ni siquiera conocen tu historia, te desnuden de tu hermoso vestido rojo y gualda para vestirte de pu.. (¡Otra vez Max!, que ha querido decir una ordinariez, el pobre).
Cuídate, España mía, de tantos buscavidas bufones de la mentira; de esta siniestra bandada de cuervos carroñeros que vienen abanderando un falso estandarte de regeneración; de los quieren hacerte nueva con harapos ya tan viejos y raídos; de los que sólo son una charanga desacompasada y chirriante, sin más proyecto que el de ser una recua de demolición con el conocido lema de “quítate tú que me pongo yo”.

Qué burdo empeño en hacer de ti, mi bonita España, una franquicia de las casposas Cuba, Venezuela, Corea del Norte, etc., todos esos regímenes políticos en donde las libertades brillan por su ausencia; en donde reina todo lo que hace esclavos y rehenes de su miseria a los que allí habitan sin posibilidad de escapar, que son la mayoría.
Pero no voy a terminar mi sentido abrazo a España sin entonar un obligado mea culpa, porque se hace patente que los españoles no hemos sabido cultivar la suficiente exigencia política como para poder mantenerte al margen de tanta y tan variopinta trapacería partidaria. Y que unos, por una razón, y otros, por otra, te hemos traído a una situación en la que la defensa de tu integridad territorial, tu prestigio de gran nación y tu bien ganado lugar en la Historia, van a tener que quedar en manos, si no de los mejores, sí de los únicos que aún pueden intentar poner apósitos en tus heridas, mantenerte en pie, y fuera de las garras de estas hienas disfrazadas de regeneradores.
Max, me dice burlón, como es él, que, “estos son los bueyes que tenemos y con éstos hemos de arar”.
Por todo esto y mucho más, izo, hoy, tu bandera que es la mía, con todo el orgullo y honor de ser una española que, allá por donde va, te lleva siempre en el corazón.
¡Hoy, más que nunca, me quiero abrazar a España !

Vamos a dejarnos de las zarandajas de los artistas de la ruina y a llamar a las cosas por su nombre. No puede ser que quién es un vago quite el puesto de trabajo a alguien que no lo es y lo merece

Me hacen gracia todos esos antiamericanos medulares y esos especialistas en Trump que surgen como hongos tras la lluvia. Nadie podría imaginar a ningún mandatario público salirse ni una vocal del juramento del cargo o hacer añadidos como eso de «por imperativo legal»… ¡por supuesto que es imperativo legal!, y si te sales de tus atribuciones debes pagarlo por traicionar tu responsabilidad.

Olvidamos pronto pero desde los noventa colea en España le Ley del menor. Yo lo recuerdo como si fuera ayer.

Acabo de enterarme de que el gobierno va a incentivar el ahorro en planes de pensiones, como futuro complemento del actual sistema de pensiones de jubilación