«El Poder Civil es la materialización social del derecho fundamental a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones».
Una despedida, el Cuarto Poder y el Sexto Sentido. Por Manuel Jesús Pérez Lorenzo

www.lapaseata.net

«El Poder Civil es la materialización social del derecho fundamental a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones».

«¿Qué preocupa a este gobierno del señor Pedro Sánchez? Al parecer está claro, ¡que se le pueda ver el plumero dictatorial que gasta!».

«Qué actividad “profesional” ejercía doña Begoña Gómez antes de que su marido accediera torticeramente a la presidencia del gobierno».

«O despertamos, o a lo mejor cuando salgamos del sueño, ya será imposible solucionar todo esto. Despierta España».

«El problema es que la mera sospecha de que el Presidente de una nación lo supiera acarrearía la dimisión inmediata e irrevocable de cargo de Presidente».

«El juez de los dos DNI” obligará a la profesional de éxito a lucir palmito presentando la última de sus mil caras».

«El Narciso Campeador desenfundó ya su tizona! Nada quedará Nadine de tu maligno partido ni de tu persona. Ni nada, en mi amada España, de los ultras de Vox y del PP».

«Hoy me he caído del guindo al comprobar que España últimamente deprime como dice la gente cantidad o en plan adolescente mazo»

«Mientras tanto la ley de amnistía va dejando sus primeros beneficiados, el caso Koldo sigue su curso al igual que las imputaciones de la mujer y el hermano».

«No menos bochornoso ha sido el nuevo espectáculo del fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz para imponer su voluntad».

«Ver a un fiscal general, sometido es penoso, pero sarna con gusto no pica y en su cara, ayer se podía leer, Pedro te voy a comer lo más negro»

La belleza te volverá loco, te hará pedazos… Destruye la vida de la gente y si puedes escoger: no es amor

«A este… ponga calificativo, lo que les pase a trabajadores o parados le trae al fresco del aire acondicionado de Moncloa que pagamos todos».

«En este teatro de la política moderna, los siete pecados capitales no solo se representan, sino que dominan la escena con descaro y absoluta desvergüenza».