Solo los ciudadanos, recuérdelo vociferante ministra, podemos echar o apoyar a quien queremos que nos represente, no usted ni su banda.
La vociferante ministra no es nadie para echar a nadie. Por Anna Castells

www.lapaseata.net

Solo los ciudadanos, recuérdelo vociferante ministra, podemos echar o apoyar a quien queremos que nos represente, no usted ni su banda.

48h tras las elecciones llegó a un acuerdo con Podemos y Sánchez duerme cojonudamente en palacio. Somos los demás los que no dormimos.

Nunca lograremos agradecer los esfuerzos de nuestro presidente, el doctor Sánchez, por añadirse a la lista de los traidores de la historia.

De nada sirve un derecho irrealizable, cuando hay tantos derechos reales aún por conquistar, pero mientras tanto hablemos de sexo.

Si la máxima ‘sólo sí es sí’ es un principio jurídico y legal de obligado cumplimiento, paren que yo me bajo.

La eliminación del delito de sedición legitimando a los independentistas catalanes es el acto más grave contra el Estado desde el 23-F.

Al frente de la manifestación de la MEMA un monigote representando a Isabel Díaz Ayuso como personificación del enemigo público número uno.

Los herederos políticos de los que perdieron la guerra hace más de 80 años han iniciado una absurda guerra contra los muertos.

En el día que el traidor presenta en el parlamento la despenalización de la sedición justo es afirmar que en la infamia nada es casual.

El felón y educado… se chotea del pueblo español y dice que tiene una oposición sin proyecto y sin ninguna educación.

Con Pensares y Sentires, La Paseata lanza su primera publicación con la recopilación del trabajo del maestro de periodistas Rodríguez Márquez.

«El mundo se ha construido sobre los hombros de muy pocos humanos que pensaron e inventaron, y vosotros jóvenes estáis alienados» A veces, muchas, me …

A su paso, las altísimas puertas, pintadas de purpurina, se van abriendo por una mano invisible. La escena reviste un estudiado aire sacro.

Será hoy cuando se celebre el cuadragésimo aniversario de aquella noche, en la que salieron a un balcón del madrileño Hotel Palace.