Sin estima ya por nadie que por él esté subvencionado o colocado en el erario, Sánchez ya no tiene ni un simple baño de mjultitud.
Por no tener, Sánchez ya no tiene ni un baño de multitud. Por Rodolfo Arévalo

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Sin estima ya por nadie que por él esté subvencionado o colocado en el erario, Sánchez ya no tiene ni un simple baño de mjultitud.

La inflación golpea a los españoles. El refrán venezolano «la tele miente, la nevera dice la verdad» se aplica también por aquí.

Un altísimo porcentaje de españoles, a estas alturas del año financiero, ya no son dueños de lo que se van a gastar en vacaciones, eventos y celebraciones.

El factor principal de la inflación mundial es el sistemático descenso de la productividad de las empresas privadas y los servicios públicos.

Sufrimos la cuarta ruina de la nación regida por el PSOE que no sé porqué tiene que gastar a manos rotas cada vez que gobierna.

Por fin su intensa actividad exterior genera un reconocimiento internacional. No es el deseado Nobel, pero por algo se empieza.

No hay nada más doloroso para un progre que perder el pesebre, salir del paraíso. Sin embargo la noticia principal hoy no es esa.

Están a nuestra disposición pero ¿los podemos comprar? Sus precios los hacen inaccesibles para las familias con sueldos de mil euros.

En la inflación económica el dinero va perdiendo su valor, en la inflación política aumenta el descreimiento hacia los valores del servicio público.

La coyuntura internacional nos dice que los precios van a seguir subiendo y a los pensionistas no les sirve de consuelo una ley de eutanasia.

El hecho es que los españoles nos encontramos en los amenes de un ciclo político con el actual gobierno fijo discontinuo.

España bajo los Social gobernantes solo pierde sangre… ¡Ah¡ y dinero que desaparece por cualquier agujero, perdón maleta…

Es normal, que a Feijóo y a Abascal les favorezcan las encuestas. Serán los síndicos de la quiebra tras las elecciones.

Ante el triunfalismo de los trileros no queda otra que seguir contando las verdades del barquero por muy cansino que pueda llegar a resultar.