«Y mientras, nuestro astronauta sigue su despegue hacia el abismo anunciando que va a crear un fondo soberano para su perpetuidad, que es lo único que le importa».
Dicen “ordinalidad” donde deberían decir ordinariez. Por Antonio de la Torre

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«Y mientras, nuestro astronauta sigue su despegue hacia el abismo anunciando que va a crear un fondo soberano para su perpetuidad, que es lo único que le importa».

«Sabemos que la mentira se ha hecho mendacidad en el mezquino Pinóchez que se ha ganado con creces el apelativo de mentiroso enfermizo».

«Utiliza la palabra genocidio conscientemente, con la finalidad de contentar a sus socios del lado oscuro de la historia que lo mantienen en Moncloa, donde tan cómodo se encuentra».

«En La Mareta decidirán la estrategia y las siguientes cesiones que concederán al prófugo de Waterloo para seguir contando con sus siete votos».

«En España el problema es que sigue habiendo en torno a siete millones de votantes que siguen apoyando a un impresentable».

«Parece que lo que pretende el enamorado de la Moncloa es poner en marcha una especie de Ley de Defensa de Begoña que se pueda extender a su hermano».

Domingo, rotativa en marcha y después de repasar la semana, os traemos un toquecito de humor con El cocinero del CIS de El Gitano.

Los Negreiras del presimiente levantan el banderín hacia donde ven que apunta el dedo sentenciador del sátrapa de la Moncloa.

Y por fin, después de no pocos eufemismos, silencios y omisiones –mentiras, para que se entienda bien–, Sánchez hablo de amnistía.

A pocos días del primer cara a cara y del comienzo de la campaña, se vienen cositas y tenemos a Sánchez en capilla preparando el debate.

Esperemos que, pese a las posibles sumas con lo peor de cada familia, se imponga el sentido común y queden seis semanas, para darle la patada final.

El mago de las encuestas sabe lo que se juega en cada informe. No es que no acierte ni una, es que es en defensa propia.

Hay momentos en todos los partidos, en los que descabalgar al líder no solo es una opción legítima, sino un deber de salud democrática.

Ya veremos cómo se resuelve esa inaceptable, para una buena mayoría, inclusión de 44 etarras, terroristas y asesinos, en las listas de BILDU.