Si la vida es una tómbola, la política, mucho más. Por Antonio de la Torre

Si la vida es una tómbola, la política, mucho más. Ilustración de Linda Galmor

«Ya veremos cómo se resuelve esa inaceptable, para una buena mayoría, inclusión de 44 etarras, terroristas y asesinos, en las listas de BILDU»

Quien más quien menos, recordará aquella vieja canción de Marisol, todavía niña “La vida es una tómbola”, que cobra actualidad cada vez que sus “eminencias”, los políticos, se enfrentan –es un decir– a una nueva campaña electoral. Recuerdo, de mi época de niñez y juventud, ya lejanas, la conocida Tómbola El Cubo, con su eslogan, “siempre premia”, que recorría parte de Andalucía, de feria en feria, con el reclamo de su famosa Muñeca Chochona, que hoy sería carne de cañón de feministas podemitas. No sé si esa tómbola llegaría también a la Extremadura de Cristina Almeida ni lo que, en su caso, hubiera dicho entonces. Lo que diría ahora la enemiga del piropo, para “andar tranquila por la calle”, es previsible. No lo es tanto que alguien, en su sano juicio, pudiera molestarla con alguno.

No hay que olvidar aquella confesión de alguien que llegaba a la política después de una dilatada y reconocida etapa académica, que le valió, en su nueva etapa, el título de “el viejo profesor”. Como habrán adivinado, me refiero a don Enrique Tierno Galván, fundador del Partido Socialista Popular, posteriormente integrado en el entonces Partido Socialista Obrero Español, PSOE, degenerado hoy en Partido “Sanchista”, tras perder dos de sus siglas y más conocido ya como PISOE, tras la penúltima del “okupa” de Ferraz y Moncloa, Pedro Antonio Narciso PinócHez cum Fraude Falconeti… y otras hierbas nocivas para la salud. Fueron discípulos destacados del profesor –no en lo académico, precisamente– José Bono –Pepito para los amigos– y Raúl Morodo –no sé si también Raulito, para los mismos–, hoy con dudosas reputaciones en cuanto al origen de sus patrimonios y maniobras varias de alta “ingeniería” financiera, de las que no toca hablar ahora, pero sí, no dejarlas en el olvido. El citado Prof. Tierno dejó para la posteridad aquello de “Las promesas electorales se hacen para no cumplirlas” y algo que ha traído más cola si cabe que lo anterior, especialmente en esas juventudes cada vez mas indolentes en su mayoría, exhortado después de un mitin: “Y ahora, a colocarse”, que puede quedar para la posteridad como la “fundación del botellón”. Dos aportaciones de indudable calado.

Y henos aquí que, como si no hubieran pasado cuatro años absolutamente electoralistas, sobre todo en la izquierda, que no hace otra cosa cuando llega que practicar el clientelismo, nos vemos inmersos, de nuevo, en otra campaña electoral, como todas cargada de “promesas”. Lejos quedan ya los 400€, en concepto de “bono cultural”, para los jóvenes, al llegar a la mayoría de edad, que no sé cuantos beneficiados ha tenido ni que “cultura” han adquirido. También los 2.500 millones de incremento en becas, que anunciaba el presimiente en una biblioteca de Fuenlabrada, sorprendentemente cerrada al efecto, “por razones técnicas” dijeron, salvo para sus jóvenes socialistas, seleccionados “al azar”. Cómo, una semana antes, “aparecía” tomando café con dos jóvenes perceptores del S.M.I., uno de ellos hermano de uno de sus mil asesores en Moncloa y secretario de las Juventudes Socialistas de Parla, antesala –nunca mejor dicho– del anuncio de la subida que iba a aprobar en el contubernio de ministros siguiente. O cómo se iba a Coslada, para “encontrarse casualmente” con unos jugadores de petanca, algunos de ellos antiguos cargos socialistas, junto al alcalde, ambientando la subida de pensiones. Porque este showman “a la ucraniana” –le falta vestirse de guerrillero– ha venido anticipando, por sistema, las decisiones que se iban a tomar en sus reuniones de los martes. Toda una estrategia clientelar, repetida en cada consejo de ministros, que no parece que le vaya funcionando muy bien, a juzgar por cómo lo reciben, entre abucheos, por donde pasa, si no va a hurtadillas. Y por lo que vamos sabiendo de las diferentes encuestas, excepto la de su Centro de Investigaciones Sánchez del fiel José Félix Tezanos, cuya previsible última edición vuelve a darlo como vencedor indiscutible.

Pero a medida que se acerca la cita con las urnas, sube la escala de las promesas que se quedarán en el limbo de los injustos. La primera en lanzarse a la piscina, como no, fue la chulísima vicesegunda, Yolanda Díaz, que quiere multiplicar por 50 los 400€ de su, todavía, jefe formal. La gallega pretende SUMAR desde la extrema Izquierda Hundida de su socio Alberto Garzón “el carnívoro”, ofreciendo una “herencia universal” de 20.000€, al cumplir 18 años. Según ella, se trata de «una propuesta de igualación de oportunidades y distribución más igualitaria de la riqueza social, que impactaría en los jóvenes«. Por supuesto, financiada con un nuevo impuesto de patrimonio, como propone también.

Pero claro, la palma se la lleva Falconeti con sus dos ofertas estrella e “innovadoras”, el aval del 20% para la compra de viviendas, que anunciaba en Santa Cruz de Tenerife, el 7 de mayo, y, el día anterior, desde Murcia, un descuento del 50% en el Interrail europeo y un interrail “español” bonificado con el 90% “en todas las infraestructuras ferroviarias y también de autobuses (sic) –o sea, vías y carreteras– que sean competencia de la Administración general del Estado y un 50% en la Alta Velocidad Española” –le gustan los eufemismos y circunloquios al personaje–. Lástima que las dos medidas sean copia de lo que adelantaba Alberto Núñez Feijóo. El presidente del Partido Popular incluía, en su propuesta de vivienda del pasado 23 de abril, una ayuda del 15% para los jóvenes “para que, junto con el crédito del banco, consigan el 100% que necesitan para adquirir una vivienda en propiedad”. Por otro lado, el 20 de enero, durante la Feria FITUR, Feijóo ya había anunciado su propuesta –registrada en marzo en el Congreso– de un “Interrail nacional, para que todos los españoles, y especialmente los jóvenes, tengan una tarifa plana para poder recorrer la totalidad de España, utilizando todos los trenes disponibles en nuestro país”. Claro que esto de copiar se le da bien al doctor Plagio, ya se trate de su tesis, de la rebaja del IVA de la luz y el gas o de la reforma de la ley del “Sólo sí es sí”. Aunque, hay que reconocer que Sánchez modifica un poco lo copiado y dice “español” en lugar de “nacional” y lo limita sólo a los jóvenes, su principal objetivo ahora, que piensan menos y lo fácil les gusta.

No pierde ocasión para criticar a la oposición: «Andan un poco molestos estos de la derecha que, anuncio medidas« (sic) –lo dijo así, como publica en su Twitter oficial el PSOE. Y se recrea en la suerte; “Evidentemente, anuncio medidas, porque este es un gobierno que hace, no que deshace, sino que hace”. E insiste en lo que ahora hace prioritario: “Vamos a poner la vivienda en el centro de nuestras prioridades. Y si durante la emergencia sanitaria, avalamos a los autónomos y a las empresas, ahora ante la emergencia habitacional, vamos a avalar a nuestros jóvenes en la compra de una vivienda”. Descubre ahora la “emergencia habitacional” y promete otras 20.000, estas en terrenos del misterio de Defensa, con lo que eleva ya a 183.000 la cifra, aunque no se sepa nada de las 7.000 que prometió hace dos años a los damnificados por la erupción del volcán de Tajogaite: “Cuando termine la actividad del volcán, empezaremos la reconstrucción de la isla de La Palma”, dijo en una de sus visitas turísticas a la isla, ni de las 100.000 que había prometido.

Interesante también la propuesta de Podemos a través de su secretaria general, títere de PabLenin Iglesias, que mueve los hilos en la sombra. Ione Belarra propone crear “Una cadena pública de supermercados que se llame Precios Justos, que baje los precios de los alimentos” –precisamente el término que dejó en su día el que inspira a todos estos, Hugo Chávez–. Una cadena «Que nos permita proteger a los pequeños y a los medianos productores, agrícolas y ganaderos. Y sobre todo que nos permita mirar de frente al oligopolio alimentario» –ese es su objetivo real–. El capo que está al frente de ese oligopolio es el señor Juan Roig, que está al frente de Mercadona”. Se permite y, lo que es peor, se le permite, llamar capo a uno de los principales creadores de empleo del mercado español. Supongo que, dada su experiencia de seis meses en ese puesto, le encargará a la “marquesina” de Galapagar, Irene Montero, la selección de personal para esos puestos de cajeros, cajeras y “cajeres”.

Y ¿Qué mejor puesta en escena, para este actor de la política, que empezar su campaña oficial con una visita a su tan admirado como perseguido y, esta vez, “telonero”, Joe Biden? Pensado y hecho, Sánchez, parece que, esta vez, sin pareja, voló el viernes a USA, en un viaje relámpago de ida y vuelta, para incorporarse, lo antes posible, a su gira de campaña electoral por la geografía española.

El tiempo suficiente para las fotos que le faltaban en su álbum presidencial, dar vaselina a su “amigo y aliado”: «Su compromiso con los valores democráticos es un ejemplo para todos»  y no traerse cerrado ninguno de sus aparentes objetivos, la eliminación de aranceles a la importación de aceituna negra y la recurrente y antiquísima –no sé si añadir, innecesaria– “limpieza” de la arena “radiactiva” de Palomares (Almería), la playa donde se bañó Manuel Fraga para quitar hierro al asunto, hace casi 60 años. Sin embargo, parece que sí se cerraron los de Biden, dos nuevos destructores en la base de Rota, el primero en 2024, y que España asuma parte de la inmigración hispanoamericana que “no cabe” en USA.

Y tras el aperitivo europeo, en forma de varapalo y aviso, esta vez a cuenta de la renovación pendiente del Consejo General del Poder Judicial, que pide que se realice antes de que el fantasma llegue al turno semestral de presidencia europea, bajo amenaza de sanción, se levantó el telón de las elecciones municipales y autonómicas, “ensayo” de las generales, previstas por ahora para finales de año.

Ya veremos cómo se resuelve esa, sorprendente para algunos, inaceptable para una buena mayoría, inclusión de 44 etarras, terroristas y asesinos, en las listas de BILDU, 7 de ellos con delitos de sangre. Que, para colmo se ha completado con la declaración del infame José Luis Rodríguez Zapatero, que ha demostrado no ser el Bambi con que lo bautizó Alfonso Guerra. Ha confesado lo que todos sabíamos, su negociación con ETA y el cumplimiento, en BILDU, de su promesa: “Hablamos con ellos y les dijimos que si dejaban el terror, tendrían juego en las instituciones”. Y visto lo ocurrido en su día en Navarra y las negociaciones de los dos últimos presupuestos y la ley de vivienda recientemente aprobada con su guion y voto, no es que estén teniendo juego, sino que mandan, sin haber pedido perdón y con más de 300 delitos sin esclarecer. Algo que debería llevar, de urgencia, a la retirada de la Gran Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica que, por mucho que sea lo tradicional en la sucesión gubernativa, le concedió, incomprensiblemente, el gobierno de Mariano Rajoy, nada más llegar al poder en diciembre de 2011, después de reabrir las dos Españas. Y poner en marcha la aplicación del Artículo 102 de la Constitución, que el asesor de Nicolás Maduro se merece y a la que es serio candidato su sucesor.

No quiero terminar sin referirme de pasada a la tardía y, en algunos casos vergonzosa, respuesta de los miembros del gobierno y responsables del partido socialista. Primero eludieron porque estaban “muy ocupados”. Sí respondió el portavoz parlamentario, Pachi “Nadie” López, que no debía estarlo tanto y dijo esto: “No, no voy a valorar. No me gusta nada”. Yo me pregunto, ¿qué es lo que no le gusta, Sr. López, valorar o que vayan asesinos en las listas de BILDU? Este personaje cada vez da más pábulo a la frase que le dedicó en su día la madre de una de las víctimas de los hoy socios de su partido, ese «Haréis cosas que nos helarán la sangre«, que le dijo la madre de Joseba Pagazaurtundúa, cuya memoria ofenden los socialistas actuales. Por su parte, el propio presimiente, dijo esto en su primera reacción tras conocerse la noticia: “Yo, desde luego, no voy a utilizar jamás el drama del terrorismo para dividir a la sociedad, tampoco para enfrentarla. No lo voy a hacer ahora; otros sí lo han hecho. Se han cumplido cinco años desde la disolución y desaparición definitiva de ETA y ahí estuvimos todos los ciudadanos, los vascos y el conjunto de la ciudadanía española”. Después, tras el paripé americano, de manera poco contundente y con tono titubeante, ha salido del paso diciendo que «Hay cosas que pueden ser legales, pero no son decentes y esta es una de ellas«. Una frase que, puesta en su boca, sin la inmediata ruptura con sus socios e iniciada de urgencia la ilegalización de BILDU, de acuerdo con el artículo 9.3.c de la L. O. de Partidos Políticos, no deja ver sinceridad alguna en su respuesta.

Y termino dejando constancia de los nombres y condenas de esos siete aspirantes a ediles con muertos a sus espaldas: Lander Mauri, condenado a 16 años de prisión. Asier Uribarri, 16 años. Begoña Uzkudun, 18 años. José Antonio Torre, 20 años. Juan Carlos Arriaga, 29 años. Agustín Muiños, 29 años. Juan Ramón Rojo, 30 años. Pero recordemos, como dicen todos a una el presimiente y sus corifeos, que “ETA es pasado”, pero, añado yo, es evidente que Franco, José Antonio y Queipo de Llano, los tres muertos hace décadas, son de rabiosa “actualidad” y por eso les preocupan tanto a todos ellos y a sus socios.

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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