El PP manda al banquillo a la portavoz del partido en el Congreso
El PP manda al banquillo a la portavoz del partido en el Congreso. Por Linda Galmor y Guirong Fu

www.lapaseata.net

El PP manda al banquillo a la portavoz del partido en el Congreso

Señor Casado, creo que tuvo razón el señor Iglesias, cuando en sede parlamentaria le dijo que usted nunca sería presidente del gobierno

Y miren por dónde, parece que no quieren a Cayetana Álvarez de Toledo, por el peligro que conlleva para muchos electos a diestra y siniestra, ni siquiera en su propio partido

En esta situación, menos se contagiarán de ideas gilipollas, regalo de esta nueva normalidad España 2020, entusiasta de la nueva realidad social comunista

En la primera de sus catilinarias Cicerón utilizo una frase que hizo fortuna convirtiéndose en una de sus citas más recordadas y famosas: Catilina, ¿hasta cuándo abusarás de nuestra paciencia?

Como te lo contaron en La Sexta salvando a la soldado Montero y soltando los perros a Cayetana Álvarez de Toledo. ¿Más perio qué…?

Hay que dejarles las cosas claras, y el chocolate espeso, a estos dinamiteros republicanos, a su muñeco el «dottore cum fraude», y a la pléyade de delincuentes huidos y no huidos, con o sin escaño ilegítimamente ocupado

En Portada: Otoño caliente en los tribunales para Podemos

Ya lo sabéis bien. Todos esos derechos son a costa de esos «tontos» que trabajan de sol a sol, hasta que les llega la jubilación

Echarle la culpa al empedrado es algo que le gusta mucho a la izquierda española. Siempre lo ha hecho y ahora lo volverá a hacer

Señor Casado tome nota: José María Aznar obtuvo su segunda victoria electoral por mayoría absoluta sin conceder una sola entrevista al Grupo Prisa

Sí, profesionales son, pero de la mentira y de la estafa, con el agravante de venderse como defensores de los más desfavorecidos

Y sinceramente no sé a qué juega el PP. Llevo votando este partido, que en España representa el centro moderado, desde el año 77 y todavía no me explico cómo después de tantos años ha decaído tanto como proyecto político

El pastorcillo, muerto de miedo, comenzó a vociferar: “¡Socorro! ¡Que viene el lobo!” Pero, esta vez, nadie le creyó ni vino en su ayuda, ya que nadie cree a un mentiroso