La cantidad de gilipolleces por minuto que hay que escuchar de ciertos partidos políticos de izquierdas, que van a televisiones y radios y de la que también se hacen eco algunos diarios, es de tal calibre que a veces dudo de que estén integrados por dirigentes inteligentes o solo lo estén por robots que repiten consignas y ritornelos absurdos, carentes de base y contenido, mas apoyados en actos de fe que en realidades.
Midamos de una vez, la velocidad de los mensajes buenistas de los políticos progres en gilipolleces por minuto. Por Rodolfo Arévalo














