«Fui feliz un día allí, a la vera de la boca de metro de Quintana, cuando con unos amigos trasegamos unas cañas y comimos patatas».
Los días de Quintana. Por Diego Pardos

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«Fui feliz un día allí, a la vera de la boca de metro de Quintana, cuando con unos amigos trasegamos unas cañas y comimos patatas».

Descansar es aparcar las preocupaciones, los sinsabores, las tensiones… y distraerlas con un libro o la buena música.

Me juro a mí mismo, cuando subo al coche camino del sur, que voy a ser feliz cada minuto, y que voy a intentar que los míos también lo sean…

«Hace más de 2000 años los capitostes romanos nos enseñaron como mantener al pueblo contento».

Si las circunstancias me lo permiten, pronto volveré a mi paraíso perdido, el que pierdo cada septiembre para después recobrarlo…

Cada vez queda más patente la diferencia existente entre el veraneo de unos pocos y las vacaciones para todos. A disfrutarlas. Aun queda sitio.

En la realidad actual, ruidosa y escandalosa por culpa de cuatro Chiquilicuatres desinformados hay que leer más a gente como Luis Pericot.

¿Pero no era tan bonita esta sociedad democrática y libre que nos habíamos buscado? ¿Pero no era tan igualitaria?

Reconozco que todo mi saber es libresco. Mis vacaciones se reducen a aislarme en mi castillo con mis libros y sumergirme en la literatura.

La familia Sánchez se traslada del Palacio de la Moncloa a la residencia real La Mareta A mediados de Agosto se celebrará la tradicional fiesta de exaltación sanchista

Es lo que se llama libertad, esa tan cacareada y ausente hasta en cosas tan nimias. La alternativa, la mía, no bajar a la playa, y dirán algunos que no me puedo quejar