
Está claro que los gays, lesbianas y derivados han ocupado el poder, y lo que es más grave, el cerebro de muchos. En este país de cambios brutales, donde, incomprensiblemente, los homosexuales eran vapuleados,multados y cosas más graves, se ha pasado al otro lado,esto es, a atacar a los que no desean una sociedad mayoritariamente LGTB, como en esencia expresa el lema publicitario y ya prohibido de la asociación «Hazte Oír».
«El autobús de Hazte Oír es criticado, aparcado, prohibido y sus directivos y simpatizantes amenazados de muerte, por expresar algo obvio»
El autobús de Hazte Oír es criticado, aparcado, prohibido y sus directivos amenazados de muerte, por escribir algo obvio. ¿O es que decir quér los niños tienen pene y las niñas vulva es una mentira?. Es verdad que hay casos excepcionales en que no es así y a los que hay que ayudar por todos los medios sociales, lo que no invalida la realidad más abrumadora.
Que no se ofendan tanto con ese mensaje, porque a mi no me gustan los carnavales gays y sus multitudinarias manifestaciones y, sin embargo, lo acepto por bien de una justa convivencia.

Opinas igual que yo.