
Los niños estaban en un concierto. Inocentes sentidores de música. La música de Satán, del satán norteamericano. Y un abnegado hijo de Mahoma y el Islam, un msulmán en cumplimiento de su guerra declarada contra occidente, con total desprecio de su propia vida, de Allah, de los niños y de la madre que lo parió; o sea un auténtico psicópata decide reventar en medio de todo aquello, con el propósito de asustar a occidente. Y va el hijo de puta y lo logra.
«¿Dónde están, los fieros soldados de los países Europeos, que deberían combatirlos en esta guerra?»
¿Dónde están, los fieros soldados de los países Europeos, que deberían combatirlos en esta guerra? Están a las órdenes de políticos acomplejado, que tampoco están salvo, en las fotos de sus países diciendo que lamentan, condenan, odian, detestan y no se que otras cuantas cosas más, cuando son sus ciudadanos y niños, sus hijos los que caen a manos de la crueldad medieval religiosa y la brutalidad de los esbirros de la religión que defienden sus Ulemas.
Solo Vladímjr Putin dijo en su día algo coherente, «Yo no juzgo a estos «venados, yo los mando con Allah, para que él mismo los juzgue». Y siento decirlo tan claro, pero todavía no he visto manifestaciones de musulmanes condenando esos ataques a occidente, a sus niños, etc… No me valen las disculpas de gente como Carmena que dice que hay que averiguar las causas para remediarlo. No, la causa está muy clara está en el Corán, leedlo.
Puede argumentarse que la Biblia también es un libro que exalta la violencia contra los enemigos, pero todo esto ya se cambió al final de la edad media, cuando el catolicismo reformó sus postulados basados en la crueldad del primitivismo de sus textos. Por eso no vamos por el mundo matando a la gente que no cree en el Dios en el que cree.
El Islam, en cambio, no lo ha hecho y sigue usando la violencia que contiene el Corán contra sus mujeres y contra los que llaman infieles. No se puede consentir que nadie, por ninguna razón, ni política, ni religiosa, ni siquiera por necedad o por necesidad haga uso de la violencia más cobarde contra nuestros hijos, familiares, vecinos y seguidores de la misma cultura o religión. Yo por lo menos me niego y digo basta. ¿Cuando darán la cara los que tienen que darla? Tendremos que dar la sangre los niños, los viejos y demás civiles para guardar su cobardía. ¿Dónde coño estáis cobardes? Basta ya de esconderos tras lazos multicolores y condenas falsas.
