
«El ministro Montoro alegando que la subvención pública del gran libro titulado Aportaciones catalanas universales supone para el estado una necesaria paz social que no se paga con dinero»
Solo falta hoy tras el desayuno trufado de etarras y golpistas subvencionados que Mariano Rajoy decida reinterpretar la rendición de Breda y le otorgue a Puigdemont una hacienda propia vestidito de chilaba. Sería lo mismo, prácticamente igual, que el etarra Urrusolo durante aquella su semana de vacaciones penitenciarias apareciera en un plano secuencia berlangiano, junto a Gordillo, robando el cepillo de la Catedral de Córdoba, y la grabación que, seguro veríamos los españoles en “prime-time”, acabara con un Primer Plano del etarra escupiendo en suelo santo. ¿Lo ven ustedes? Antes del paneo hacia el comunista, el etarra guiña un ojo y el de los carritos robados aprovecha para mirar a cámara y elevar el pulgar con el puño cerrado: Ok.
Después de consumar la infamia, vendría la obligada toma de contacto con los periodistas y aguantaríamos la exclusiva para el Canal Sur, TeleMadrid o LaSexta en, una secuencia infinita de reposiciones, sin preguntas al final de la soflama visual, y seguida de unas declaraciones, nada más que un par de minutitos, del ministro Montoro alegando que la subvención pública del gran libro titulado «Aportaciones catalanas universales» supone para el estado una necesaria paz social que no se paga con dinero y que de subvencionar el golpe de estado, la puntita nada más.
Y es que al gobierno de Rajoy le crecen los enanos a cada paso que da. Porque los españoles sabemos ya que hemos pagado como nunca impuestos durante el año pasado !Cómo si no supiéramos que el carburador de las empresas públicas se traga toda la gasolina, pero no para que el coche acelere mas, sino para que sirva de furgoneta a esa piara de enchufados, gentes con carnet político y ese falso trabajo no productivo en el que escurren sus horas los politicastros todas las mañanas. Bendita subvención.
Casi prefiere uno, dada la pasión que se avecina para este nuevo infierno electoral de San Mariano, al hermano aque de Alfonso Guerra que no se ocultaba en su despachito. O a los macarras de los GAL de Felipe González que se iban de putas con la visa oro del estado. Al menos, uno y otros hubieran sido capaces de untar a algún desposeído, juguete roto o perla cultivada y con familia del Proyecto Hombre, para que le descerrajara un escupitinajo de sida, y en los morros, a cualquiera de los que siguen viviendo de la corrupción del estado y de la bendita subvención.


Contundente y claro, don Manuel. Suscribo de la «a» a la «z» lo que dices. Y sigue creciendo el despropósito. Un abrazo.