
«He estado meditando tras esta, adormecedora, moción de censura que nos ofrecieron Irene y Pablo, estos nuevos comunistas de siempre»
He estado meditando tras esta, adormecedora, moción de censura que nos ofrecieron Irene y Pablo, estos nuevos comunistas de siempre. No sé porque Irene tenía algo que decir, a no ser que Pablo quisiera montar un Diunvirato Monclovita, compuesto por él y por ella. Pero bueno esta España que tenemos, díscolos los partidos y las gentes como ellos solos, al parecer permiten todo tipo de modulaciones sinfónico políticas siempre dentro de los políticamente correcto, que si no de qué.
Estuvo bien Rajoy saliendo desde el primer momento incluso a responder a una segunda espada de podemos, recién llegada a ese puesto de responsabilidad en sustitución de un purgado Errejón, que a saber por dónde andará. Por otra parte Pablo, quizás sin saberlo, ha hecho un favor a la democracia frente al totalitarismo de ultraizquierda que él propugna, dado que ha quedado con la retaguardia y los flancos al descubierto.
Lo bueno del caso es que lo ha hecho él solo, sin la ayuda de nadie. Sólo espero que los menos ingenuos que le acompañan también empiecen a darse cuenta de cómo las gastan en el partido de círculos, que son como un cero a la izquierda. No engañados votantes de PODEMOS, al circulo se va con ideas propias pero se votan, salen adelante y se sale con las ideas y órdenes del amado líder Pablo. No de sus altos cargos a los que puede destituir o hacer caer en desgracia a la mínima, no, de él mismo mismamente, porque le gusta demasiado el yo yo y mis circunstancias, como para poder estar en un grupo democrático y en una sociedad libre y de Estado de Derecho.
Se notan los nepotismos antes incluso de que se acceda al poder, ¿verdad?. ¡Ponte tú Irene! Y así todo queda en familia. Pero no Irene, no te fíes torres más altas a su lado han caído. Nunca al poder comunista importó la unión incluso la de sangre, muchos sucumbieron estando bien cerca del poder por disentir. En definitiva Pablo ha quedado compuesto y en calzoncillos frente a la generalidad de los Españoles que sí, pueden querer cambios, pero no a peor y a una sociedad menos libre y más corrupta.
