
De vez en cuando, algún separata me sorprende preguntándome por qué uso un término despectivo como este. Y digo que me sorprende, porque no entiendo cómo los que nos faltan continuamente al respeto, piden respeto a los demás.
«Cuando uso el término separatas, lo hago con toda la intención. A veces lo uso de forma cariñosa. Casi siempre, de manera peyorativa. Separata e independentista no son lo mismo»
Cuando uso el término separata, lo hago con toda la intención. A veces lo utilizo de forma cariñosa. Casi siempre, de manera peyorativa. Separata e independentista no son lo mismo. El independentista defiende separar Cataluña por vías legales. Eso es respetable…Y lo respeto. El separata, por el contrario, defiende separar Cataluña de España por vías ilegales, incumpliendo todas las normas existentes.

Quien defiende la separación por vías legales está en su derecho, y no me falta al respeto. Quien amenaza, por el contrario, con quitarme Cataluña ilegalmente es, de entrada, un puñetero ladrón. Cuando alguien apoya referendos ilegales de secesión, está faltándome al respeto. Está diciendo que MIS derechos le importan una mierda. Y estoy harto de faltones. Estoy harto de gente que nos desprecia hasta el punto de jactarse de querer robarnos por la puta cara.
¿Qué respeto pedís, separatas, cuando no respetáis a los demás? ¿Qué respeto pedís a aquellos a los que despreciáis continuamente? Cataluña es tan MÍA como de cualquier nacido en Hospitalet o Sant Cugat. Y solo por vías legales podría dejar de serlo. Así que, separatas, empezad por respetarnos a los demás catalanes y españoles. Y si no, no tengáis la jeta de pedirnos respeto.

Magnìfico, claro y conciso. Un aplauso.