EL Delito de Odio no puede decretarse por Ley por los meapilas de la corrección política

Los jefes de Policía Local sí aprecian delito de odio en las opiniones del chat contra Carmena
Los jefes de Policía Local sí aprecian delito de odio en las opiniones del chat contra Carmena

“Quizás el delito de odio, por el contrario, se produzca en la gente intolerante que no quiere admitir que hay sentimientos humanos, que mientras no produzcan efectos físicos violentos a su alrededor no son coercibles”

Desde hace unos años han ido apareciendo en el mundo una serie de individuos que creen que sus simplezas están por encima de la realidad. Éstos no aceptan lo que es, como es y tratan de modificar con artificios lo que es inmodificable e incluso lo que va contra natura. Reflexiono sobre el Delito de odio. El ser humano lleva ya muchos siglos inventado desde que hace unos veinte mil años apareció en su forma actual o pre actual. Es curioso que se pretenda modificar lo que la evolución trabajó durante millones de años. No es que ésta, o la propia historia tenga un sentido (laméntolo por los Comunistas y Populistas), no lo tiene, la evolución es ciega y la historia no debe de “tender hacia”, la historia va donde la llevan la serie de acontecimientos incontrolables que se producen por azar.

Una cosa son los deseos, que son humanos y otra la realidad, que es el mundo al que los seres vivos han de adaptarse para sobrevivir. Adaptarse no significa asumir u ocultar los sentimientos erróneos o no. Se dirá que la cultura, la historia y las leyes se crearon de manera espontánea para modificar precisamente los comportamientos más indeseables de los seres humanos. A pesar de esto hay inclinaciones, que por muy reguladas y rechazadas que estén puedan evitarse. Estas dependen de los dos cerebros más antiguos en la especie humana y que no están precisamente en el córtex de materia gris. Están dentro de los cerebros interiores más primitivos, el reptiliano y el del primer cerebro del mamífero.

Muchas de las acciones y pensamiento, no pueden ser controlados conscientemente por los Homo Sapiens pueden, en todo caso algunos, ser mantenidos a raya por la evolución cultural, las leyes y el temor al castigo. Por ejemplo matar, para cualquier animal depredador es un acto natural y lo hará siempre que tenga hambre o se vea amenazado. Pero los meapilas de la corrección política no tienen la capacidad intelectual, al parecer, para asimilar que las cosas son como son y no como queremos que sean en la generalidad de los temas.

Que el conjunto de la sociedad acepte una serie de normas para la convivencia no significa que todos los pensamientos y sentimientos puedan controlarse. Me refiero con esto a lo que está tan de moda, tratar de penalizar los sentimientos y muy en concreto los de odio. Lo siento “gente”, no se pueden penalizar los sentimientos, ni como humano individual, ni como grupo, los sentimientos son frutos que solo podrían ser variados por medicación inhibidora del comportamiento sináptico. Éste comportamiento quimio eléctrico cerebral no es de base consciente y lógicamente no puede ser inhibido por la fuerza de la voluntad. Si alguien dice odio comer patatas con pescado, no está haciendo daño a nadie, solo está expresando un desagrado en cantidad superlativa por una comida. Si alguien dice te odio, no te está agrediendo, simplemente constata que te aborrece, para que lo sepas. Si una persona dice te amo, es que te quiere también de modo superlativo y lógicamente, tu puedes decir, pues yo no, pero eso es tu libertad y tú la ejerces. Por eso hablar de delito de odio es una tontería galopante.

No hay delito en pensar en lo que no puedes controlar ni debe ser controlado. Además gracias a estos sentimientos incontrolables la humanidad ha evolucionado hasta nuestro días. Quizás el delito de odio, por el contrario, se produzca en la gente intolerante que no quiere admitir que hay sentimientos humanos, que mientras no produzcan efectos físicos violentos a su alrededor no son coercibles. Yo como ser humanos y mientras respete la ley, reivindico mi derecho a odiar a quién me dé la real gana, por mucho que esto pueda molestar a los adalides de la corrección político social, que es variable con los siglos y las culturas. También lo es de individuo a individuo.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de la novela “El Bosque de Euxido” publicado en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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