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Yo era una de ustedes, sin pasión.. pero hoy con mis arrugas, soy mas joven que mañana

 

Yo era una de ustedes
Yo era una de ustedes, sin pasión, me educaron como a ustedes y así obedecí hasta que me ahogué

 

«Yo era una de ustedes, sin pasión. Me educaron como a ustedes y así obedecí hasta que me ahogué»

 

 

Yo era una de ustedes, sin pasión. Me educaron como a ustedes y así obedecí hasta que me ahogué… Así me iba apagando en esa vida ordenada y rutinaria hasta que, un día cualquiera recordé un olor.., una fragancia… Había dejado atrás vivencias por las que, tiempo después.., ¡Hubiera matado! Y, ¡mírame ahora! Automatizada.., gris, resignada…

Así que revolví en el cajón de los sueños, y los reviví mentalmente hasta divisar el arco iris… Y allá con pasión me dirijo.., hacia los humanos de colores, y las nubes de algodón. Donde los besos son moneda y olvidas las horas el reloj…

Donde los ojos son palabras, los hombros suaves almohadas, y la única luz una pasión. Allí donde quise ir un día, el estado al que jamás renunciaré, porque, yo, yo no envejezco señores… Yo maduro, y me reinvento.., no soy lo que veis. Porque peino canas, tengo arrugas, hasta en el alma.., pero hoy, aún soy joven, y algo más que mañana.

 

La citas para el alma de Mercedes: Homenaje a Umberto Eco, el maestro que desconfiaba de Wikipedia

UMBERTO ECO
Umberto Eco

 

 

«Umberto Eco fue miembro del Foro de Sabios de la Mesa del Consejo Ejecutivo de la Unesco y Doctor Honoris Causa por treinta y ocho universidades»

 

 

 

«… antes los apocalípticos eran los que criticaban y rechazaban. Hoy son los que critican, pero a la vez usan estas cosas, así que es un discurso interno: yo soy muy crítico con Wikipedia, porque contiene noticias falsas. Las hay también sobre mí, falsas y no falsas, pero utilizo Wikipedia, porque si no, no podría trabajar. Mientras escribo, por ejemplo, Tirso de Molina y no me acuerdo de cuándo nació, voy a Wikipedia y lo miro, en cambio antes tenía que coger la enciclopedia y tardaba media hora. Antes los apocalípticos no usaban estas cosas: escribían a mano con la pluma de ganso.»

Umberto Eco fue miembro del Foro de Sabios de la Mesa del Consejo Ejecutivo de la Unesco y Doctor Honoris Causa por treinta y ocho universidades: entre ellas, la Universidad de Lieja (1986), la Universidad Complutense de Madrid (1990), la Universidad de Tel Aviv (1994), la Universidad de Atenas (1995), la Universidad de Varsovia (1996), la Universidad de Castilla-La Mancha (1997), la Universidad Libre de Berlín (1998), la Universidad de Sevilla (2010), la Universidad de Burgos (2013) y la Universidad de Buenos Aires (2014).

 
En 2000, recibió el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Fue caballero de la Legión de Honor francesa.

 
Recibió también: la Medalla de Oro al mérito de la cultura y el arte (Roma, 1997); Caballero Gran Cruz de la Orden del Mérito de la República Italiana (Roma, 1996); Ordine Pour le Mérite für Wissenschaften und Künste; comendador del Orden de las Artes y las Letras, en Francia; el Premio Strega, el Premio Médicis, el Premio Bancarella, el Premio del Estado Austriaco para la Literatura Europea. Fue miembro honorario de la Asociación James Joyce, de la Academia de Ciencias de Bolonia, de la Academia Europea de Yuste, de la Academia Americana de las Artes y las Letras, de la Real Academia de Bélgica, del Umiejętności Polska Akademia (Academia Polaca de las Artes), del Colegio de Santa Ana de Oxford y de la Accademia dei Lincei. Fue propuesto en diversas ocasiones para el Premio Nobel.

El nombre de la rosa
El nombre de la rosa

«Nada hay en el mundo, ni hombre ni diablo ni cosa alguna, que sea para mí tan sospechoso como el amor, pues este penetra en el alma más que cualquier otra cosa. Nada hay que ocupe y ate más al corazón que el amor. Por eso, cuando no dispone de armas para gobernarse, el alma se hunde, por el amor, en la más honda de las ruinas»

(Fragmento de «El nombre de la rosa» de UMBERTO ECO)

¡¡Buen día para todos!!

La citas para el alma de Mercedes: De la mano de Victor Hugo y la fuerza de las ideas

DE LA MANO DE VICTOR HUGO
Victor Hugo

«Os animo a disfrutar de este fragmento de Victor Hugo, político e intelectual comprometido con la historia de su país y de la literatura del siglo XIX»

«Ningún ejército puede detener la fuerza de una idea cuando llega a tiempo«. Eso decía Victor Hugo, poeta, dramaturgo y novelista romántico francés, considerado como uno de los más importantes en lengua francesa.

¿Qué es cualquier idea, por muy insignificante que se la considere si no tiene la fuerza suficiente para arraigar en las vidas de los hombres?. A lo largo de la Historia ellas, las ideas, han conquistado naciones, han sido derrotadas o fortalecidas gracias a aquellos que las pusieron en práctica. La fuerza de las ideas, de la palabra de los grandes autores y también la de los que han permanecido en el anonimato, han detenido a muchos ejércitos y han sostenido a la Humanidad ayudando a creer en el hombre, a no perder los valores esenciales, a vivir el presente y a soñar con un futuro mejor.

Os animo a disfrutar de este fragmento de una de las grandes obras de este político e intelectual comprometido e influyente en la historia de su país y de la literatura del siglo XIX.

DE LA MANO DE VICTOR HUGO...
la fuerza de las ideas

 

«… La poesía cuenta tres edades, cada una correspondiente a una época de la sociedad, la oda, la epopeya y el drama. Los tiempos primitivos son líricos, los tiempos antiguos épicos y los tiempos modernos dramáticos. La oda canta la eternidad, la epopeya solemniza la historia y el drama retrata la vida. El carácter de la primera poesía es la ingenuidad, el de la segunda es la sencillez, y el de la tercera es la verdad. Los rapsodas marcan la transición de los poetas líricos a los poetas épicos, y los romanceros la de los poetas épicos a los poetas dramáticos. Los historiadores nacen con la segunda época, los cronistas y los críticos con la tercera. Los personajes de la oda son colosos, como Adán, Caín y Noé; los de la epopeya son gigantes, como Aquiles, Atreo y Orestes; los del drama son hombres, como Hamlet, Macbeth y Otelo. La oda vive de lo ideal, la epopeya de lo grandioso, el drama de lo real. Esta triple poesía mana de estos tres grandes manantiales, la Biblia, Homero, Shakespeare».

(Fragmento del Prefacio de «» de Victor Hugo)