
Además de un pésimo gusto hortera,
ni respeto tienen por el signo de la cruz siquiera.
No se extrañen, pues, que en este bazar del mercachifle,
me limpie el culo CON SU BANDERA!

Leyendo a la Rahola (suele ser muy divertida,
bien que muy en contra de su voluntad),
tienes siempre la impresión de que si toda la humanidad
fuese tan buena, sensible, empática… COMPROMETIDA,
inteligente, razonable, PROFUNDA y LEÍDA
como ella, en el mundo no cabría más que FELICIDAD.

Y si los sindicatos querían ampliar sus amistades
no podían haber elegido mejor camino
que comenzar a bailarle el agua al separatismo,
apoyando a sus ‘presos políticos’ por las calles:
Si tanto BOGAVANTE cabrea a los ciudadanos,
no digamos ya verles con la ‘estelada’ en las manos.
