
«El músculo está bien, pero sólo hacen falta unos pocos, el resto lo ponen los robots»
Qué momentos señores informados, al resto que le den. Si no saben que se informen, lean y adquieran el nivel que hace falta para vivir en esta sociedad que viene del ocio y de los robots. De la ignorancia, nadie ajeno al ignorante es culpable. La inocencia y el no saber interpretar lo que se lee, sólo se debe a la falta de esfuerzo en el estudio y en la vida. Sólo en una mínima parte se debe a la falta de recursos o de intelecto. El músculo está bien, pero sólo hacen falta unos pocos, el resto lo ponen los robots. Si se sigue permitiendo este tipo de coyuntura en la cual es más importante lucir palmito que estudiar, tener dinero rápido en vez de dinero de calidad, estamos apañados… Vamos directos al precipicio.
«Gran parte de las últimas generaciones en España, todavía no han inculcado en sus hijos la pasión por el esfuerzo»
Se empeñan en decir, que en todos los países pasa igual, pero no es del todo cierto. En España el problema parece peor. Gran parte de las generaciones pasadas, todavía no han inculcado en sus hijos la pasión por el esfuerzo, no han mitificado a científicos y demás personas que han hecho y hacen cosas por la sociedad, pero si de quién tiene las curvas más sexis y de quién pega patadas más gordas a un balón. ¿Por qué una gran mayoría de chicos jóvenes abandonan los estudios en cuarto de la ESO?.
«Nos encaminamos hacia un futuro de robots en donde el trabajo será más escaso para la mayoría»
La respuesta debe ser sencilla, quieren trabajar y ganar dinero cuanto antes, máxime cuando hasta hace poco trabajando en poner ladrillos la gente se llevaba tres o cuatro mil euros al mes. Un profesor, un médico y demás ya quisieran poder decir esto. Pero ahora las cosas están cambiando, como ya se preconizaba en los años sesenta, nos encaminamos hacia un futuro robótico en donde el trabajo será más escaso para la mayoría. Los políticos y empresarios siguen insistiendo en que la inversión en I+D+i es la clave que arreglará todos los males, pero el mercado cada vez requiere menos mano de obra poco cualificada. Esa ya la tienen las empresas deslocalizadas en países en los que pagando casi una miseria según nuestros baremos, la gente vive y no mal para el estándar general.
«Si la política es el arte de lo posible, los que aman la libertad y la democracia debieran poner encima de las mesas los medios para hacer que este tránsito a la sociedad del ocio y los robots no sea traumático y sangriento»
Pero señores, el mundo está cambiando, en veinte años, o nos amoldamos a subvencionar a gran parte de la población, sacando los recursos de la superproducción de la tecnología o estaremos abocados a grandes baños de sangre. La gente quiere comer, ante eso no hay nada que pueda ponerse de parapeto. Y aún agravamos el problema dejando entrar inmigración inadaptable y hostil a nuestra cultura y leyes. Luego hay quién se extraña y abomina de que el personal empiece a votar a los extremos. Un poco de seriedad y sobriedad y a lo mejor puede reconducirse la situación. Señores “qué momentos estamos viviendo”. Esta reflexión, no esta basada en sesudos estudios de mercado y sociedad, es la aplicación del sentido común, que es lo que debiera imperar. Si la política es el arte de lo posible, los que aman la libertad y la democracia debieran poner encima de las mesas los medios para hacer que este tránsito a la sociedad del ocio y los robots no sea traumático y sangriento. A ver si puede ser.
