La Responsabilidad, ese tesoro perdido: Por Rodolfo Arévalo

Responsabilidad
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“Una mera anécdota de las muchas que nos ocurren día a día, no tendría mas importancia si no fuera porque el concepto de asumir la responsabilidad está totalmente perdido”

Esta mañana he llevado al lavado de coches mi vehículo. Como siempre el encargado me quita la antena exterior para que no se rompa. En caso de que se rompa dicen, te fastidias, por eso la quitan. Pero al final del lavado y para acabar el servicio deberían ponerla en su lugar. Protesto, además argumento que tengo artrosis y no llego tan alto, el encargado me dice que lo hacen a modo de favor y que ahora la tengo que poner yo. Yo digo, si ellos la quitan para evitarse complicaciones, pues su máquina puede romper antenas, ellos las deben de poner en su lugar, porque si no el servicio no está completo. No hay tu tía, no lo entiende y es que hay mentes muy cortitas, que le vamos a hacer. Puedo entenderlo en ese caso concreto es un magrebí, y puede que allí la perfección en el trabajo no coincida con la nuestra. Esto que es una mera anécdota de las muchas que nos ocurren día a día, no tendría mas importancia si no fuera porque el concepto de asumir la responsabilidad está totalmente perdido.

Todos echan balones fuera cuando hay que dar la cara en algún asunto. Nadie quiere ser el responsable y la pelota pasa de unos a otros como en un pim pam pum. Recuerdo que en mi trabajo había gente que no quería ascender por la responsabilidad que llevaba apareado el cargo. Un país en el que mucha gente piensa así, solo merece irse a la mierda con todas las letras, ser colonizado por los tan denostados aquí norteamericanos acerca de los cuales oí yo en el centro de Buñuel a compañeros felicitarse por lo de las torres gemelas, e incluso por los que provienen del mundo de mi encargado de gasolinera. Es inevitable.

La gente no está por la labor, prefieren estar con el bolo colgando antes que asumir ninguna responsabilidad. Es más recuerdo que hace unos años se publicó una encuesta de vergüenza ajena para nosotros. En ella se decía que un setenta y ocho por ciento de los jóvenes españoles no estaría dispuesto a luchar por España. Quiero recordarles que España no es un ente abstracto, España es el conjunto de personas que la habitan, así como tus amigos y familiares, incluida tu madre, por si no lo sabían. También lo son su cultura, religión mayoritaria, o ateísmo nacional, costumbres y territorios que sirven para proporcionarnos sustento. Pero claro ¿quién enseñó a estos chicos una cosa que se llama Responsabilidad, respeto y deber?… NADIE.

En el colegio enseñar eso parecería un sacrilegio, tras salir de la famosa dictadura y en casa la mayor parte de la población no está preparada más que para hablar de fútbol, como mucho. Pero ahora vamos al asunto principal del que se trata. En mi pueblo Villanueva del Pardillo, podríamos decir ahora de los “Pardillos” que lo habitamos, puesto que no damos un golpe potente encima de cualquier apisonadora, han empezado las obras de asfaltado de la carretera principal que pasa de una carretera de cuatro carriles y se junta en dos y pasado el pueblo sigue en la carretera de los pantanos, la famosa de las “cacas” de lince que decían los ecologistas, ahora desaparecidos tras haber terminado la obra.

Coño, con los sindicatos pasa lo mismo, ¿dónde están los jubilados que protestaban por su pensiones contra el PP, parece que Sánchez ha debido acabar con todos sus problemas. ¿Será milagrero el tío? Bien pues como decía, en su época hace unos años, nadie tuvo la idea de circunvalar el pueblo, que se podía, ni tampoco haber sacado el tráfico y los atascos del casco urbano. Bueno, asumamos que alguien habría hecho los cálculo para engordar su bolsillo con una futura obra. Pero han pasado los años, los problemas de la avenida principal siguen existiendo en las horas puntas, pero todos contentos.

Había que asfaltar ya la carretera interior del pueblo y mira tu por donde, ésta localidad que había sido un remanso de paz y de tráfico en el mes de Agosto, fecha ideal para obras, es invadido el primer día de Septiembre en plena vuelta de vacaciones de maquinaria pesada para el asfaltado, con los consiguientes atascos, retenciones y problemas a los habitantes que esto conlleva. Y digo yo, ¿esto no se podría haber hecho en Agosto? ¿No se podría hacer por la noche pagando horas nocturnas?

Nadie sabe nada, nadie se pronuncia, nadie es responsable de nada. Ahora si, vemos que pronto, el año que viene habrá elecciones a la Comunidad y a ayuntamientos y al parecer están todos los políticos que pierden el culo, nunca mejor dicho, pero sin un ápice de responsabilidad acerca de los problemas reales que se plantean y se plantearán. Bien señores, no sé ustedes pero yo estoy hasta la despoblada coronilla y en mi caso resto de la cabeza, para seguir aguantando un país en el que nadie es responsable de nada y en el que nadie respeta la Constitución y menos las normas y leyes. Autoridad es lo que hace falta. Y para ello alguien debe ser responsable o sea recuperar ese tesoro perdido.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

Un comentario sobre “La Responsabilidad, ese tesoro perdido: Por Rodolfo Arévalo

  • el 8 septiembre 2018 a las 5:25
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    De acuerdo con esto de la responsabilidad, ahí viene el gusto por hacer bien tu trabajo -el que sea- y estar orgulloso por ello.

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