
«Reza un dicho popular, ya lo saben, de los de bar cañí, auténtico como el agua clara y las barras de madera pulida con aceite de las anchoas: que un pacifista es un puto con culo ajeno”
Reza un dicho popular, ya lo saben, de los de bar cañí, auténtico como el agua clara y las barras de madera pulida con aceite de las anchoas que un pacifista es un puto con culo ajeno, y un servidor siempre que lo oye se acuerda del innombrable ese de muchas mas cosas que la alianza de las civilizaciones, que con mi culo, no perdón,… con mi oficio, se las dio de estadista sin haber entrenado tan siquiera a un equipo de tercera división, y de rebote aparece también, en mi cerebro la estampa de su sucesor, el traidor que estrenó su presidencia a bombo y platillo con el recibimiento mediático de un barco calificado de pacifista cargado con inmigrantes ilegales a los que calificó, a bombo y platillo y en nombre del estado español de refugiados.

«¡Sin dramas eh! porque, no lo olviden, en España fuimos la champion league de la economía mundial en los prolegómenos de la crisis»
¡Sin dramas eh! porque, no lo olviden, en España fuimos la champion league de la economía mundial en los prolegómenos de la crisis. Nos gastamos un pico en desaladoras, empresas públicas, observatorios buenistas, subvenciones de distinto pelaje a los progres sin fronteras mientras los sindicalistas se empachaban gracias al tres por ciento de los eres y no les digo “na”, que todo se sabe, de las risas que se echaron en la Universidad Complutense cuando se repartían matrículas, doctorados, becas y pluses de producción por amasar indocumentados y elevarlos a las cátedras que desde entonces imparten conocimiento sin materia, futuro ni educación. Sin dramas por tanto, en este final de año en que el nuevo presidente socialista ha vuelto a utilizar la etiqueta de gasto social para seguir promocionando su pacifismo en culo ajeno.
Una fiesta nueva que dura ya más de seis meses, una fiesta de ricos políticos con tarjeta Visa a costa del estado, que huele de nuevo a Chanel y percebes subvencionados, y que en La Paseata esperamos que finalice en el año Nuevo que estamos a punto de estrenar.
