Rivera y sus caprichos contra Andalucía. Por Eugenio Narbaiza

Rivera y sus caprichos contra Andalucía. Ilustración de Linda Galmor
Rivera y sus caprichos contra Andalucía. Ilustración de Linda Galmor

“A partir de ese momento, la formación que preside Albert Rivera, catalán de nacimiento, pero malagueño de origen, manifestó que su partido venía a Andalucía a pescar votos”

Hace aproximadamente cuatro años, una formación proveniente de Cataluña que decidió ampliar su campo de acción a todo el territorio nacional, Ciudadanos, se estrenó en la política española con su presentación a las elecciones autonómicas andaluzas. El lema que utilizaron para su estreno, expresaba un estilo, una manera de actuar y algo así como un planteamiento de marca. Este lema, se refería a que, con Ciudadanos, llegaba a la política andaluza “el cambio sensato”, mientras que sus líderes, presumían de ser catalanes, pero de origen andaluz.

A partir de ese momento, la formación que preside Albert Rivera, catalán de nacimiento, pero malagueño de origen, manifestó que su partido venía a Andalucía a “pescar” votos, olvidándose de esa promesa de “cambio sensato”, para ser el soporte de un PSOE que, languideciendo, pero todavía con cierta fuerza, gobernara la región como si su cortijo se tratara contando con la colaboración de los naranjitos para evitar la creación de comisiones de investigación en el parlamento, que estudiaran los casos de corrupción integrados en el “juicio de los ERE” o para evitar que en el parlamento se hablara de las francachelas de ciertos socialistas vinculados a la Junta, que se gastaban el dinero de todos los andaluces en juergas, cocaína y casas de lucecitas.

Finalizando la legislatura, el partido de Albert Rivera, se desmarcó de sus propias actitudes y se distanció del socialismo andaluz, para no ser cómplice ante la sociedad de las actitudes y comportamientos del PSOE respecto a todo lo sucedido en esos cuatro años de colaboración de los naranjitos con el partido de Susana Díaz, la secretaria general socialista que ante el miedo al resultado del “juicio de los ERE”, convocó elecciones anticipadas para poder seguir mandando en la región, antes de que los jueces dictaran una sentencia firme sobre la actuación y actitudes de dos presidentes socialistas predecesores de la actual secretaria general de los socialistas andaluces y miembro del “clan de tortilla”.

“En la posterior campaña electoral, Cs se erigió en el futuro eje de la política en Andalucía, asegurando a los electores, que se iba a producir un cambio en la formación de gobierno”

En la posterior campaña electoral, Cs se erigió en el futuro eje de la política en Andalucía, asegurando a los electores, que se iba a producir un cambio en la formación de gobierno y en las formas de gobernar y que estaban preparados para presidir la Junta. Pero he aquí, que con los resultados del pasado dos de diciembre, los andaluces decidieron colocarles en el tercer lugar de la clasificación de los partidos más votados, detrás del PSOE y del PP, sin conseguir los objetivos que pretendían, pero si obteniendo una importante subida de votos y de diputados, que resultaba insuficiente para liderar su oferta política. A pesar de ello, su líder andaluz, Juan Marín, se marcó la farolada de siendo la tercera fuerza, querer presidir la Junta, lo que no pudo conseguir, dado que las otras dos fuerzas políticas que eran capaces de liderar un cambio que evitara la continuidad del hasta entonces régimen andaluz, consideraron que el ente debía encabezarlo, quien desde la oposición hubiera obtenido más votos. En esta ocasión el PP.

No todo su afán de protagonismo ha quedado ahí, ya que durante las negociaciones para la formación tanto de la mesa del parlamento, como para la elaboración de un programa de gobierno, Cs a través de su portavoz andaluz Juan Marín, no ha hecho más que poner trabas y dificultades a la consecución del inicio del cambio, quizás recordando su pasado socialista, para dar el puesto que le correspondía en la mesa del parlamento a la tercera fuerza protagonista de esta alternativa al socialismo instaurado durante décadas, en este caso Vox, la tercera pata de una banqueta necesaria para que los nuevos aires y las nuevas maneras, comenzaran a verse en la única región española, en donde todavía no se había producido una alternancia en el gobierno de la misma, desde que se aprobara su estatuto de autonomía.

Por si esto no fuera suficiente, una vez acordados noventa puntos de programa de ejecución durante un gobierno de carácter bipartito que necesita del apoyo de una tercera fuerza, , Cs ha puesto todas las dificultades del mundo, para que el PP, formación que de la mano de Juan Manuel Moreno Bonilla, presidirá los destinos de Andalucía durante los próximos cuatro años, llegara al acuerdo necesario para que ese cambio soñado por muchos y que los números precisaban contando con la participación de Vox.

“Para más INRI, su líder nacional Albert Rivera, ese catalán que va de andaluz cuando le interesa,  se marcaba unas declaraciones calificando el acuerdo del PP con Vox como de papel mojado”

Para más INRI, su líder nacional Albert Rivera, ese catalán que va de andaluz cuando le interesa, cosa que ocurre en pocas ocasiones, horas después de que se firmara el acuerdo definitivo con Vox por parte de quien dirigirá el gobierno, el Partido Popular, se marcaba unas declaraciones no solo despreciando el mismo, sino calificándolo como de papel mojado. ¿Hasta cuándo tenemos que aguantar los andaluces los caprichos del señor Rivera, para dificultar el mandato dado por los electores? Andalucía quiere cambio y lo ha demostrado en las urnas, haciendo que se abran puertas y ventanas que regeneren no solo la política y la manera de hacerla, sino las formas y las actitudes de los actores que intervienen en ella.

Si el señor Rivera y la formación que preside no está dispuesto a colaborar en esta circunstancia, que lo diga, que lo manifieste y que se determine una solución en las urnas, pero ¡basta ya! De las actitudes de un niño caprichoso que, naciendo en una región ajena a Andalucía, pretende jugar con el destino de siete millones de personas que quieren salir de los últimos lugares de la pobreza, desigualdad, prosperidad y de la corrupción, para que alguien juegue por sus intereses por caprichos que se podían calificar como “mírame y no me toques”

El cambio es y será efectivo el próximo día 16 de este mes de enero,  cuando Moreno Bonilla, cogerá el rumbo y el pilotaje de una región interesada en salir adelante, pero preocupada porque parte de esos actores que se comprometieron a impulsar ese cambio, juegan a sus intereses, dejando de lado a los andaluces. ¿Nos dejarán en paz y se pondrán a trabajar o tendremos que ser objeto de los caprichos de verdes y naranjas para que se sientan complacidos con sus peleas de niños irresponsables?

Respeten a Andalucía o llévennos a unas urnas que pongan a cada cual en el sitio que merece o se le proporcione el castigo que precisa.

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Eugenio Narbaiza

Eugenio Narbaiza

Soy Azcoitiano de nacimiento pero laredano, pejinuco y retrechero de corazón. Llevo en el alma ese espíritu marinero de quienes liberaron a Sevilla de sus cadenas, recibieron al Emperador Carlos V en su camino a Yuste y de quienes hicieron de Laredo, la Niza española. Amo la Libertad, al individuo y la verdad porque nos hace libres y mis armas son la pluma, la palabra y mis principios para defender a mi amada España.

Un comentario sobre “Rivera y sus caprichos contra Andalucía. Por Eugenio Narbaiza

  • el 12 enero 2019 a las 20:22
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    Llego la hora del cambio en Andalucia . Esperemos que el acuerdo llegue a buen termino , que Ribera sea consecuente con los acuerdos y no sea veleta y no de cuentas al acuerdo.

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