Que Juan Espadas invoque la figura de Pedro Sánchez como modelo del cambio en Andalucía produce una auténtica alarma social.
Una campaña serena y tranquila. Por Jorge H. Mollar

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Que Juan Espadas invoque la figura de Pedro Sánchez como modelo del cambio en Andalucía produce una auténtica alarma social.

Lo del Partido de los Señoritos que ha vivido del Obrero Español, es de traca de cara a las elecciones andaluzas: La desfachatez del PSOE.

Juan Espadas, presumiendo como si, fuera un orgullo ser Socialista. “Los Miserables Profesionales” debiera de llamarse la película.

En el análisis del nuevo bigobierno hay que acostumbrarse a hacer observaciones distintas según corresponda a las áreas dirigidas por el PP o bien por Ciudadanos

Riverita de San Telmo, sintió celos de sus propios compañeros y vino a reclamar un protagonismo que no le correspondía

El Gobierno que está formando el nuevo presidente de la Junta, Juanma Moreno, no será pato pero sí será cojo; concretamente, cojo de la ‘pata’ naranja

Marín, depredador pactista que tan pronto cacarea como se esconde, me tiene la mosca detrás de la oreja

A partir de ese momento, la formación que preside Albert Rivera, catalán de nacimiento, pero malagueño de origen, manifestó que su partido venía a Andalucía a pescar votos

El Pacto ya se verá y también lo que “devolverán” los españoles, en función de lo que suceda aquí en el sur, en las próximas elecciones europeas y generales

Una de las formaciones que debe formar parte de este cambio político, Ciudadanos, pone algunas dificultades para que la coalición de gobierno, salga adelante con los votos de Vox

Mucho queda por hilar y mucho por tejer. Esperamos atentos a lo que se puede estar cociendo en las cocinas andaluzas

La sonrisa sigue anclada en los 59 escaños que el centro derecha ha recogido en las urnas del primer 2 de diciembre después del socialismo

Quien no se entere de que los andaluces hemos querido echar a Susana Díaz y que haya un cambio lo pagará en las próximas elecciones. Andalucía lo primero

En el 2012 los socialistas se jactaban de las amargas victorias de su ‘bestia negra’ particular, ya que sus 47 parlamentarios, sumados a los 12 de Izquierda Unida, impedían que los populares pudieran desembarcar en la Junta de Andalucía