Demócratas versus Fachas. Por Jorge R. Rueda

Primeras reacciones a la manifestación: Un montón de fachas. Por LindaGalmor
Primeras reacciones a la manifestación: Un montón de fachas. Por Linda Galmor

“Los que se manifiestan ordenada y pacíficamente en defensa de la vida o pidiendo al gobierno que convoque elecciones, son fachas”

Hace años me molestaba que me llamaran Facha, ahora casi que me enorgullece. La razón es que me he dado cuenta de qué clase de personas son las que echan mano de ese recurrente adjetivo con el único fin de insultarte. Y que lo que en realidad te están diciendo es “No eres como yo” y claro, eso acaba convirtiéndose en un halago mayormente. Sobre todo, si te lo dicen personas que, por su forma de proceder en la vida, demuestran ser gente intolerante, anti demócrata y con muy poco o ningún respeto hacia los que piensan de manera diferente a la suya.

Es curioso que lo de ser o no demócrata haya llegado a convertirse en una cuestión tan subjetiva y partidista que hoy en día nadie sabe realmente lo que significa la democracia. Los que se manifiestan ordenada y pacíficamente en defensa de la vida o pidiendo al gobierno que convoque elecciones, son fachas. Mientras que, si sales a la calle a armar alboroto, rodear el congreso amenazando e insultando a políticos y portando banderas inconstitucionales, exigiendo la libertad de personas que han infringido la ley, o demandando el derecho a romper el país sin tener en cuenta la opinión de los que no viven en tu comunidad, entonces eres el pueblo que se expresa libremente. Aquellos que quieren pisotear la constitución y romper la nación, apelan a la democracia, y acusan de dictatorial a cualquier gobierno que no les permita saltarse la ley a la torera.

Políticos que ignoran la voluntad de la mayoría imponiendo la suya propia en nombre de una nación inexistente, invocando una república imposible cuyos líderes huyen a otro país no vaya a ser que aquí se atrevan a echarle encima el peso de la ley. La democracia y la libertad tienen muchas caras. Pero parece ser que ninguna de ellas es la del ciudadano que trabaja ocho horas al día, paga sus impuestos, respeta las leyes, no vota a un partido de izquierdas y, en un momento dado, tiene la osadía de salir a la calle a expresar pacíficamente su deseo de acudir a las urnas para tratar de cambiar las cosas. Así que, si encajas en ese perfil, ya sabes lo que eres. Si además eres religioso, bueno, religioso no, cristiano, entonces no te quepa ninguna duda; eres un auténtico facha.

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Jorge R. Rueda

Jorge R. Rueda

Nací al principio de mi vida, pero no me di cuenta de ello hasta que cumplí los treinta. Entonces descubrí que el mundo es un lugar hostil y que a través de la literatura tenía la oportunidad de rediseñarlo a mi manera, aunque no sirviera realmente para nada. De lector me convertí en escritor. Soy autor de cuatro libros; El don de olvidar y otras historias, La conciencia dormida, Diario de un presunto suicida y Gente corriente y ahora me estoy replanteando volver a ser lector, lo que se me da mucho mejor. Me encanta Nueva York, aunque vivo en Murcia por razones prácticas. Antes crecí y viví en Granada. Suscribo la frase de que uno no es de donde nace, sino de donde pace. Me gusta Mahler, el vino tinto, la cerveza y las bandas sonoras. Los cómics de Batman y la gente corriente. Vivo y dejo vivir.

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