
«¿Puede imponer la legalidad la señora Batet, desde hoy presidenta del Congreso, que votó a favor de algo contrario a la Constitución que debe aplicar?»
Bien, pues la señora Batet ya es la presidenta del Congreso de los Diputados, una institución destinada a «controlar» al Gobierno, ese mismo gobierno gracias a cuyos pactos, algunos no confesados, otros seguramente inconfesables, la han hecho presidenta…
Otra de las atribuciones de esa institución es el control de legalidad de las acciones del Gobierno. ¿Puede imponer la legalidad alguien que votó a favor de algo contrario a la Constitución que debe aplicar? Lo digo porque esa señora votó a favor del «derecho a decidir» de Cataluña (no se si se lo reconocería a otras regiones españolas…) o sea, que votó a favor de la ruptura del Estado y a favor de la secesión, que no otra cosa se esconde bajo esa sutil denominación de derecho a decidir…

Está a favor de la ruptura de España, pero seguro que no está a favor de la ruptura de Cataluña. Seguro que para ella Barcelona no tiene derecho a decidir.