Sufrimos la sociedad de la información, la más preparada de la historia para la desinformación. Por Rodolfo Arévalo

La sociedad de la desinformación
La sociedad de la desinformación

«Cada día los mensajes políticos me resultan más retorcidos, incongruentes y carentes de sentido y valor humano»

Cada día los mensajes políticos me resultan más retorcidos, incongruentes y carentes de sentido y valor humano. Parecen elaborados más por manos negras ocultas que quieren que vayamos en una dirección concreta, que por seres humanos. Tanto es así que a veces pienso si no serán dictados por mentes extraterrestres recluidas en el Área 51 en Estados Unidos.

Pueden ustedes pensar que estoy loco, y sí lo estoy, estoy loco de aguantar locuras de gilipollas o de personas muy inteligentes y retorcidas cuyo juego consiste en manipular tontitos. Parecen estos ritornelos machacantes que imponen a los incautos, elaborados por seres no humanos, tanta es la degradación mental de algunos de nuestros congéneres que, no es que mientan acerca de lo que hablan, sino que están absolutamente convencidos de que su pensamiento es el bueno y el único.

La política corrección no es más que un vertedero de manipulaciones del pensamiento libre a favor tanto del de las dictaduras de izquierda o como de las del mercado puro y duro. En definitiva es casi lo mismo, solo una diferencia en un sistema liberal eres libre para no dejarte engañar y en el otro no.

Lo malo es que los seres humanos corrientes y molientes inmersos en este río de falsedades no pueden salir del fuerte caudal por el que son arrastrados. Han perdido esa posibilidad no por falta de fuerzas con las que agarrarse a una roca o a cualquier orilla, van desfondados de valores humanos hacia una gran catarata que acabará con la civilización, tal como la conocemos.

El problema es que realmente no se oyen voces de advertencia, salvo unas pocas que inmediatamente son acusadas de fascistas, sin recordar lo que decía Winston Churchill  “los fascistas del futuro se autodenominarán a sí mismos antifascistas”. Sí, tan fascista es el fascismo, como el antifascismo. Ese fascismo existe y no lo notan los que lo soportan, porque están tan inmersos en él que no tienen ninguna posibilidad de verlo desde fuera, esto se sale de su reconfortante área de confort. Apelativo que está muy de moda y que también se utiliza para manipular.

«Unas cuantas mentes pensantes retorcidas han encontrado el punto flaco de sus congéneres para poder manipularlos, la sociedad de la información, la más preparada de la historia para la desinformación»

Unas cuantas mentes pensantes retorcidas han encontrado el punto flaco de sus congéneres para poder manipularlos, la sociedad de la información, que es la sociedad más preparada para ser desinformada. La sociedad mosaico en la que no hay manera de hilar un tema con el anterior porque se ofrecen desligados del pensamiento, troceados y con fecha de caducidad. No hay posibilidad de relacionarlos.

Una noticia se produce o no, solo con que los medios, convenientemente dirigidos se hagan eco de ella o no. Pero aunque tuvieran que hacerse eco, la noticia dura lo que tarde el manipulador periodista de turno en dar su opinión, que puede reducirse a un gesto o una palabra. Sucede mucho en los actuales telediarios. 

Giorgia Meloni político italiana es una mujer con unos atributos femeninos muy bien puestos, inteligente y que no se deja manipular, ni por consignas bien pensantes, ni por lobbies de cualquier tipo. No admite que los movimientos obligatorios LGTBI, impongan sus demandas al resto de la población. Están en su derecho de expresar lo que quieran, pero sin que esto haga que sea obligatorio y dogma de fe para la sociedad aceptar eso como asunto irrenunciable tanto en sus vidas como en la educación de sus hijos. Otro tanto hace con la libertad religiosa o no y con cualquier otro tema que atañe a la libertad de los individuos.

«No debemos dejar que la laxitud de buena parte de las poblaciones, que idiotizadas por la información vía móvil o por cualquier otro sistema, lave el cerebro de los ciudadanos»

Muy bien Meloni, te subscribo punto por punto. No debemos dejar que la laxitud de buena parte de las poblaciones, que idiotizadas por la información vía móvil o por cualquier otro sistema, lave el cerebro de los ciudadanos que tienen el derecho y el deber de tener su propio pensamiento convergente o divergente acerca de cualquier asunto. El problema es que existe un añadido a esta desgracia y es la presión social, porque se ha llegado a un momento en el que el intelecto individual está por los suelos debido en gran parte a la incultura y la falta de interés tanto por el estudio, como por el esfuerzo como por la lectura de los individuos que llaman pueblo.

Puedo asegurar que si a mí me quieren incluir en esa bolsa lo llevan clarinete, jamás voy a tener un pensamiento plano acerca de temas que puedan afectar a mi manera de relacionarme conmigo mismo o con los demás. No me importa denunciar la mentira en cualquier foro y lugar, la única manera de callarme sería la brutalidad o el fascismo usado contra mi integridad y aún así no cedería. No voy a mentirme a mí mismo. Lo siento por aquel a quien no le guste, pero no estoy en venta.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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