
«Resulta bochornoso que la propia catedral oculte al Apóstol Santiago y ponga un inmenso florero para tapar su victoria sobre el islam que azotó la península ibérica»
¡Qué vergüenza!… ¡Qué cobardes!… Si el Apóstol Santiago se levantara…no se qué pasaría ni qué pensaría. Resulta bochornoso que la propia catedral lo oculte y ponga un inmenso florero para tapar la victoria del apóstol sobre el islam que azotó la península ibérica. Islam, azote de mujeres, homosexuales e «infieles», ante el que se doblegan socialistas y comunistas mientras atacan a la Iglesia Católica.
No podemos olvidar, y no esa casual, que la celebración de la festividad de Santiago Apóstol, es por motivo de ser Santo patrono de España. Resulta curioso que un patronazgo así no se celebre por todo lo alto, es más en muchas regiones españolas es un día lectivo. El Apóstol Santiago fue y es nuestro padre en la Fe. Santiago sembró la la semilla de la Fe en España y cumplió con el encargo del Señor de ser su testigo hasta la muerte por defender esa Fe.
Celebrar en conciencia y con conciencia la festividad de Santiago Apóstol, nos lleva a recodar la España de la Fe, la España abierta al mensaje de Jesucristo, que por la palabra y el testimonio del apóstol Santiago, se convirtió en un modelo de nación cristiana, algo de lo que hoy se reniega y que más que nunca debemos tener presente.
Celebrar esta festividad hoy denuncia inevitablemente la triste realidad respecto al estado de la Fe de la España actual en la que nos ha tocado vivir.
No se trata de mojigatería ni de patrioterismo sino de recordar que lo que somos se lo debemos al importante lugar que ocupó la Fe y los Evangelios en España en la que las familias se inspiraron para transmitir esa herencia que son los Valores cristianos más allá de simbología religiosa y que impregna nuestra cultura y nuestra Historia y que han construido lo que somos y nuestro carácter.
Ese carácter que llevó a viajar a tantos por todo el mundo y desde todos los ámbitos cumplir en encargo de Jesús: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación» (Mc 16, 15.).
Que Santiago Apóstol nos ayude, nos ilumine y nos dé fuerzas en la tarea evangelizadora y de recuperación de España y que cada uno, a su nivel y en su ámbito, sepa cumplir con sencillez, valentía y generosidad la parte que asuma y que le corresponda.
