
«Nuestros dirigentes políticos, no sé si es que no se enteran o no quieren enterarse. Salvo unos pocos, a los que se tilda de fascistas»
Nuestros dirigentes políticos, no sé si es que no se enteran o no quieren enterarse. Salvo unos pocos, a los que se tilda de fascistas, los demás pasan del tema o están en clara oposición con la gente de sus pueblos. Europa lleva mucho tiempo diciendo fuera musulmanes del territorio, no por racismo o xenofobia, si no por incompatibilidad de cultura y leyes, formas de ver el estado y la no compresión de lo que es democracia y estado de derecho en la cultura occidental.
No voy a ser yo quién enmiende la plana a quienes cobran por dirigir España y Europa, pero deberían tener en cuenta que los gobernados, ahora y a lo largo de toda la historia han tenido la oportunidad de comprobar que las costumbres y leyes importadas desde la edad media no tienen cabida en ésta época, en éstas sociedades de principios del siglo veintiuno y más en democracias constitucionales.

«De acuerdo que ver personas a la deriva en botes en el Mediterráneo mueve a la pena, porque somos seres humanos»
De acuerdo que ver personas a la deriva en botes en el Mediterráneo mueve a la pena, porque somos seres humanos. Pero de esto a hacer el tonto va mucha distancia. Se les puede socorrer, pero a continuación devolverlos a sus países de origen salvo que estén en peligro por persecución política o guerras. En ese caso también habría que buscar países de su propio continente en los que se les pudiera acoger, no sine díe, si no de manera provisional y sin permitirles la nacionalización ni de ellos ni de sus hijos dado que la relación que puedan tener con la cultura occidental es nula.
De ahí la necesidad que tiene España de acoger inmigrantes de Hispanoamérica, por mucho que moleste a algunos la palabra Hispanoamérica (que lo es) porque en definitiva comparten con nosotros, lengua, religión y cultura, si no toda, gran parte de ella. Y lógicamente se integran y son bienvenidos salvo raras excepciones de quincalla, que puede provenir de cualquier lugar.
No podemos aceptar a todo el que quiere huir de la situación de miseria o guerra de sus países. Nosotros no somos culpables de la situación de esos lugares, por mucho que se empeñen los comunistas y socialistas de diverso pelaje, que siempre reman a favor de viento. Y no lo somos, lo mismo que esos países no lo fueron cuando en occidente se pasaron las guerras civiles y mundiales por enfrentamientos también de poder y territoriales.

«No podemos acoger a los millones de niños y mujeres así como hombres inválidos y ancianos porque sería un desastre mayor que el que padecen»
Dejemos que la historia vaya conformando los países como deba sin que auxiliemos a nadie o tomemos partido por unos o por otros, esa es la única manera de que no acaben nunca los problemas. Puede que a los que huyen de una guerra puntual sí, pero es que en África las guerras son tribales y no podemos acoger a los millones de niños y mujeres así como hombres inválidos y ancianos porque sería un desastre mayor que el que padecen.
El concepto democracia que tenemos en los países Europeos y Occidentales no es más que una palabra sin sentido en África. Allí viven todavía en sociedades pre medievales con una estructura feudal de clanes , familia , grupos y etnias. Además de estar inmersos todavía en religiones animistas que tampoco favorecen el desarrollo cultural ni social de la gente. En África el jefe tanto el presidente como cualquier tipo de jefe puede hacer contigo lo que quiera, desde cortarte una oreja si lo cree conveniente a pasarte a cuchillo. Esta es la realidad actual de un continente en el que las fronteras fueron impuestas a línea por los colonizadores al marcharse, sin tener en cuenta que los territorios no eran mapas si no extensiones de terreno habitadas por diferentes etnias con características particulares y en concreto tribales.

«Esa obcecación medieval y en el caso musulmán con más razón es lo que hace que tengamos que tener un cuidado exquisito al redactar las leyes de inmigración»
A partir de ahí el follón estaba montado. Pero bueno aunque no hubiera sido de esa manera, el caos estaba garantizado por el mero hecho de que cada grupo tribal, como en la edad media cada caballero feudal quería poseer y dominar todos los territorios posibles para garantizarse su fuerza ante los demás enemigos y frente al Rey. Esa obcecación medieval y en el caso musulmán con más razón es lo que hace que tengamos que tener un cuidado exquisito al redactar las leyes de inmigración. Y desde luego imponer unas estancias máximas de diez años sin permitir la nacionalización ni de los inmigrantes ni de sus hijos por mucho que hayan nacido aquí, puesto que su idiosincrasia y leyes religiosas no les permiten la aceptación de la democracia, la convivencia pacífica sin crear guetos o zonas Sharia, que son inaceptables, y el estado de derecho.
El día en que esos países dejen de estar en manos de religiosos acérrimos y con orejeras a lo mejor se podría abrir un poco la mano, pero sin perder de vista que el Islam tiene como único propósito la invasión de toda la tierra para crear la gran República universal Islámica a la que quieren someternos a todos. Lo siento pero yo digo no. No voy a perder las libertades que tanto han costado ganar por ese prurito gilipollas de algunos acerca del buenismo de la humanidad.
Algunos humanos son buenos, pero también los hay crueles y asesinos y de ello depende en gran parte el tipo de cultura que tenga ese pueblo. Está claro que tendrán que pasar todavía muchas reformas en la religión Islámica para que consideremos siquiera el hecho de que un número alto de musulmanes se establezcan aquí. Ya tuvimos los españoles que expulsar al invasor hace seiscientos años, con mucho dolor y sangre como para que la historia se vuelva a repetir.

«Dad por perdidas Europa, la democracia y la cultura occidental Europea. Se puede decir más alto pero creo que no más claro»
Así que como dice el dicho “Cada uno en su casa y Dios en la de todos”. Lo único serio en estos momentos es controlar la situación si no queremos desaparecer como sociedad moderna y cultura occidental, ese control pasa por ser estrictos con los permisos migratorios. Y por supuesto mantener un seguimiento adecuado de los migrantes. Si no lo hacemos así, dad por perdidas Europa, la democracia y la cultura occidental Europea. Se puede decir más alto pero creo que no más claro.
