
«Ahora escuchamos la cantinela que lo que quiere la gente es que haya un gobierno, mientras se elude el auténtico problema, y que no es otro que el futuro de España»
Nos acordamos del soniquete de la anterior legislatura durante la que se repetía ad nauseam que «lo que le importa a la gente es el empleo». Ahora escuchamos superando el hartazgo la cantinela de que «lo que quiere la gente es que haya un gobierno» mientras se elude el auténtico problema, que es el único que preocupa a la gente de bien, y que no es otro que el futuro de España, en manos de tramposos y trileros con un «cursus honorum» vacío hasta alcanzar, en la mayoría de los casos, el primer sueldo que llega tras el escaño político.
Esto es fruto de una desidia centenaria en la que la clase y el interés político se desligaron de la necesidad de fomentar, crear y desarrollar unas élites intelectuales al servicio del engrandecimiento de España, de una visión de futuro y de una perspectiva de conjunto que brilla por su ausencia.
La Ilustración estuvo al servicio de Francia a pesar de lo que en España hubo un tímido intento de defensa de España y la Hispanidad pero se inició una caída al vacío hacia un siglo XIX salpicado de guerras civiles, federalismo y cantonalismo que no se abordó desde una visión profunda e intelectual y que nos ha traído hasta hoy, momento en el que un falso doctor y un Iceta que inició la carrera de Ciencias Químicas pero que abandonó sus estudios para entrar en las Juventudes Socialistas de Cataluña y dedicarse de lleno a la vida política en la que con una absoluta ignorancia sobre la Historia de España asegura que en España hay ocho naciones.
No creo que haya país en Occidente ni en en Tercer Mundo donde tantos gandules y perroflautas sin oficio ni beneficio dilapiden el presupuesto y destruyan España. El actual gobierno en funciones y su partido se han convertido en dos entes de la anti España que nos retrotraen al cantonalismo de 1873.
