El problema en España no se reduce a votar izquierda o derecha: es el bacilo que nos viene detrás Por Rodolfo Arévalo

El problema en España no se reduce a votar izquierda o derecha, es el bacilo que atado y bien atado se nos viene detrás. Ilustración de Tano y Enma GC
El problema en España no se reduce a votar izquierda o derecha, es el bacilo que atado y bien atado se nos viene detrás. Ilustración de Tano y Enma GC

«El problema en España no se reduce a votar izquierda o derecha, más bien eso es la simplificación de los que no saben con qué bacilo quedarse»

 

El problema en España no se reduce a votar izquierda o derecha, más bien eso es la simplificación de los que no saben con qué bacilo quedarse. Pero ojo, que no un bacilo, sino un virus rey, el “corona” virus, parece que lo han inventado en los laboratorios militares comunistas chinos para la lucha bacteriológica.

No sé porqué en este principio de siglo están los comunistas tan revolucionados como para incluso haberse apoderado de la cúpula del Partido Socialista Obrero Español, que hasta ahora había sido eso, un partido socialista normal y Europeo. Y como sigan así, les auguro un futuro nefasto. Esto es así, porque los españoles pueden ser socialistas, pero en absoluto deben ser tontos a los que se engañe con bobadas igualitarias y si es necesario saben tirar de cerrojo de arma para evitarlo.

Aunque si reflexionamos un poco es fácil darse cuenta de la razón de por que esto ha ido por estos caminos. Son conscientes de que han calado fuerte en las sociedades o por imposición o por estupidez de los votantes como por ejemplo en Venezuela en donde las bases indígenas del continente siempre se sintieron desfavorecidas por falta de formación que les impedía acceder a las clases medias y altas. Ese es el cáncer que nacen en las sociedades invadidas luego por los comunismos.

«No se puede condenar a la pobreza absoluta a la mitad de la población, porque luego sucede lo que sucede, que aparecen Maduros conversando con pajaritos»

No se puede condenar a la pobreza absoluta a la mitad de la población, porque luego sucede lo que sucede, que aparecen Maduros conversando con pajaritos. Lo de España es diferente con el lavado de cerebro ejecutado durante los últimos treinta años en algunas capas sociales ha sido de antología de la comedura de coco y de la de hacer culpable de no se sabe qué a muchos españoles los más afortunados y capaces.

Este cogobierno de socialistas y comunistas es difícil de explicar si no contemplamos en España la misma desigualdad que hay en países de hispanoamérica, y no la hay aquí. Hay eso sí un odio a los poderosos por parte de la gente que solo tiene su trabajo, por lo que sea, por valía o por falta de inteligencia o educación para medrar y colocarse en un estatus social más alto.

«Ese problema de fijación hacia los Estados dictatoriales Comunistas no se producen en países en los que las gentes tienen una mejor formación cultural y educativa»

Puedo asegurarles que ese problema de fijación hacia los Estados dictatoriales Comunistas no se producen en países en los que las gentes tienen una mejor formación cultural y educativa. Y donde los sueldos mínimos permiten llevar una vida sino opulenta si en la que se puede disfrutar de holgura. Esa es la base para evitar esas bolsas de enfermos mentales o sociópatas que creen que la derecha, confundiéndola con Nazismo es infinitamente malo y por el contrario el Comunismo confundiéndolo con socialismo es infinitamente bueno.

Tal vez si leyeran más y tal vez si se pudieran ver más películas y documentales sobre los horrores del comunismo en los lugares en donde lo han sufrido, a más de un bobo se le abrirían los ojos y quedaría curado como Lázaro. Si alguna lacra afectó el transcurso del siglo XX fue, con sus treinta millones de asesinados, la de los diversos regímenes Comunistas. Todo era felicidad cuando cayó el murió de Berlín, pero ¡estúpidos!, ¿qué había detrás?, pues un gobierno comunista asesino que disparaba a la buena gente que se atrevía a saltar las alambradas y el muro para huir hacia su libertad, esa de la que carecían en el lado comunista y que tenemos aquí de sobra, hasta demasiada, por mucho que algunos no lo crean.

El ser humano, evidentemente necesita comida, agua, vivienda y cosas materiales para vivir y claro dirán algunos que eso te lo proporciona el papá estado protector. Pero eso es mentira, puede ser verdad para los pusilánimes y vagos que con tener cubiertas las mínimas necesidades están conformes con pasar por la vida como sombras de lo que pueden ser. Pero en ningún momento ni lugar va a conformar al resto, millones de seres humanos con empuje que quieren dar con su trabajo, no el justito, sino todo el trabajo potente y luchador, todo lo bueno que como personas pueden dar.

«Unos con más y otros con menos fortuna, pero orgullosos de ser libres. De ser dueños de su vida, sus ideas, sus pensamientos y de los réditos de su trabajo»

Unos con más y otros con menos fortuna, pero orgullosos de ser libres. De ser dueños de su vida, sus ideas, sus pensamientos y de los réditos de su trabajo. Eso sí, las sociedades de Estado de Derecho no están hechas para los vagos de los que hay tantos en España. Están hechas para los luchadores y trabajadores y si este hecho estuviera refrendado en el pago de las productividades y no en el reparto de esa productividad que dirigen los sindicatos otro gallo nos cantaría no habría lugar para vagos.

Eso sí, tendría que haber unos horarios flexibles y variables que permitieran conciliar la vida laboral y familiar, así como el deseo de trabajar más o menos renunciando en el segundo caso a parte del sueldo, para poder incentivar a los que desean trabajar. Mientras no pase en España como en Estados Unidos en donde los empresarios suben los sueldos libres de los empleados para retenerlos en las empresas y que no se vayan a la competencia, por aquí seguiremos siendo eso, un país de charanga y pandereta de cerrado y sacristía devota de Frascuelo y de María de espíritu burlón y de alma quieta, congelado en un tiempo en que el comunismo intento arrebatarle al país la libertad y que con suerte fue impedido.

Costó mucha sangre no se permita ahora que esto suceda, sería una mierda y una renuncia asquerosa a la libertad por la que otros suplican. Explíquense en las aulas los desastres de todos los regímenes políticos dictatoriales, cuéntese a los alumnos como en “Fama” que tener éxito implica trabajar muy duro y no es la excepción del famosillo televisivo que confirma la regla, porque el problema en España no se reduce a votar izquierda o derecha, más bien eso es la simplificación de los imbéciles que no saben nada de nada ni siquiera con que bacilo quedarse.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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