El olvido de Las Leyes que padecen los catalanes hace años, ahora lo sufrimos todos. Por Manuel Artero

El olvido de Las Leyes que padecen los catalanes hace años, ahora lo sufrimos todos
El olvido de Las Leyes que padecen los catalanes hace años, ahora lo sufrimos todos

«El olvido de las leyes una vez más en todo lo alto del desatino nacional. Igual que hace ya nueve años cuando el fiscal jefe de Cataluña Rodríguez Sol bendijo al separatismo»

El caso Dina-Iglesias aporta a la sufrida sociedad española una vuelta más de tuerca en la peor corrupción de la Justicia por esa, hoy en día poco, presunta connivencia entre fiscales y abogados. El olvido de las leyes una vez más en todo lo alto del desatino nacional. Igual que hace ya nueve años el fiscal jefe de Cataluña Rodríguez Sol habló en su despacho oficial de Barcelona sobre la necesidad de una consulta separatista del pueblo catalán y olvidó el estado de las leyes y la Constitución en vigor, por la que él, precisamente estaba ahí. Y me temo hilvanando que el uno y los otros olvidaron, o no leyeron nunca, el octavo diálogo de Platón.

La polémica del fiscal Sol al que los independentistas le proclamaron como héroe oficial, ocurrió en el 2013 y suscitó una gran polémica política elevada a los altares del periodismo, que descargaron entonces igual que hoy una fuerte descarga de su munición ideológica y la consabida liturgia dialéctica independentista con sus misiles de mentiras tópicas: “España nos roba”, “la Inquisición de Madrid”, “el democrático derecho a decidir” y otros lemas publicitarios estudiados de memoria en los  salmos doctrinales  de sus escuelas y repetidos al infinito en los titulares de sus medios de comunicación, públicos o comprados con el dinero de todos.

Y aquella falacia, manipulada con el rango democrático del derecho a decidir por los soberanistas catalanes empeñados en la locura social, me sugiere hoy la incómoda presunción de inocencia con que ya cuenta en sus prietas filas para la batalla, el cuerpo de fiscales anti corrupción que al parecer y en secreto habrían jurado, en catalán, o modo comunismo, su fidelidad al robo constitucional y la destrucción de España, pero sobre todo, me hace recordar el octavo dialogo de Platón, el dedicado a Las Leyes en el que el filósofo expresa su filosofía sobre la política, la justicia y el proyecto de la perfecta organización del estado.

Al contrario que en la mayoría de los diálogos de Platón, Sócrates no aparece en Las Leyes. Esto es porque el diálogo tiene lugar en Creta, y Sócrates nunca aparece fuera de Atenas en los escritos de Platón. En lugar de Sócrates, tenemos como protagonistas a un anciano ateniense (contrafigura del propio Platón) y otros dos ancianos: Un espartano (Megilo) y un cretense (Clinias) de Cnosos.

Los tres mayores camino desde Cnosos hasta el Monte Ida, santuario dedicado a Zeus, aprovechan las sombras del camino para descansar y reflexionar. Y su diálogo encarna hoy a la perfección el desatino político que sufre España en la actualidad. Las similitudes se descaran nítidas en el reflejo de la batalla política que han emprendido tanto los corruptos políticos catalanes como los ideologizados comunistas en el gobierno y aquella otra sociedad troyana que vivía para la guerra, y que en cada una de sus leyes asumía la posibilidad de la contienda mortal a cada instante de su vida.

Así leemos y asumimos que el peor de los peligros para la ciudad y el individuo no llega desde fuera sino desde dentro. En el caso de la ciudad, de las revueltas internas, y en el caso de los individuos, de la peor parte de sí mismos, su tendencia a escuchar en demasía los consejos de los placeres y dolores. Estos hacen a los hombres esclavos y cobardes. Y en el caso de la Autonomía Catalana y hoy de España, su deriva al abismo. Y así dice el ateniense:  Pero procuremos alcanzar una convicción acerca de cada institución, sin considerar ahora las victorias y las derrotas; digamos que tal institución es buena, que tal otra no lo es…

Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

Deja un comentario