No es Racismo, es Defensa Propia de nuestra cultura y civilización. Por Rodolfo Arévalo

ES UNA INVASIÓN
No es Racismo, es Defensa Propia de nuestra cultura y civilización

«No es Racismo, es Defensa Propia de nuestra cultura y civilización. Realmente en Europa y por ende en España, que forma parte de Europa hace tiempo que hemos perdido, todos los valores morales»

Realmente en Europa y por ende en España, que forma parte de Europa hace tiempo que hemos perdido, todos los valores morales, que nos hacían diferentes de lo que no denominamos Occidente. Nuestra cultura, no es ni buena ni mala, es otra, diferente.

Una cultura que ha llegado a tener formas de gobierno laicas, basadas en las democracias Constitucionales y en el Estado de Derecho. Pero en los últimos veinte o treinta años, La cultura occidental, no sabemos muy bien por qué, se ha ido diluyendo en un mar de contradicciones absurdas, traídas por unos cuantos bobos de baba globalistas y buenistas, que consideran que todos los seres humanos tienen derecho a todo, aunque no pertenezcan a nuestra cultura, porque se supone que nosotros les hemos despojado de sus bienes.

Nada más lejos de la realidad, quienes despojan a las poblaciones de sus derechos y bienes, son los propios dirigentes de esos países, que por su estructura social no son estados modernos… Y sí, los seres humanos tomados uno a uno tienen valores propios, y además derechos, los derechos humanos y los propios de su cultura. Salvo que atenten a los derechos de por ejemplo las mujeres, como en el Islam.

Pero de ninguna manera hay que considerar las migraciones masivas, aunque estén compuestas por seres humanos, como algo a respetar. Si partimos de esa base, estamos admitiendo que los países no tienen soberanía, y hasta dónde yo alcanzo a entender sí, la tienen.

Hasta hace tan solo veinte o treinta años, una invasión en toda regla como la que se está produciendo en Canarias, hubiera sido repelida en las fronteras por la guardia civil o la policía nacional. Incluso el ejercito si la cosa se hubiera puesto peligrosa. Pero claro en la actualidad desde el gobierno de la nación se ha desautorizado la actuación de los vigilantes de las fronteras españolas. Esto no es fortuito y ha sido fomentado por los partidos anti sistema y los adalides de la globalidad. Muchos de ellos ni siquiera habitan la península ni las islas Españolas.

Afortunadamente para España llevamos en esto de la admisión de la inmigración descontrolada por lo menos un retraso de quince años, comparado con otros países Europeos, si no ya estaríamos como Suecia, Francia o Alemania, con un país cargado de inmigrantes africanos, de los cuales integrados hay muy pocos. En París ya hay zonas en las que los franceses de origen y la policía no se atreven a entrar, porque se han convertido en reductos de población inmigrante, no integrada, muchos cientos de miles, que van por su cuenta y no asumen ni que viven en democracia, ni que han dejado de estar en África. Suelen ser bandas, remedo de las tribus que han dejado, delincuentes y traficantes de drogas.

Nuestro problema más cercano es África y cuando cito ese continente, no me refiero al propio lugar geográfico como tal, sino al conjunto de civilizaciones que lo habitan. Unas medievales; como son parte de la civilización musulmana, con su religión Musulmana teocrática, o sea una dictadura religiosa puesto que rige tanto la vida civil como la estatal, y otra parte de ese mismo continente; la que está inmersa en unas sociedades animistas y pre feudales, casi tribales, y en muchos casos, divididas en jefaturas de lo más primitivas.

Al parecer ningún inteligente integrador europeo es consciente de que la destrucción de occidente y su cultura esta a un tris de producirse. Deberían nuestros actuales dirigentes, por muy Podemitas o Socialistas que sean, reflexionar seriamente sobre el tema, porque sus necesidades y cuellos son exactamente iguales que los del resto de la población. No me he cansado de repetir desde hace años, que el rechazo a la inmigración, no es una cuestión de racismo, máxime cuando la inmigración hispanoamericana es grande en España y no se la discrimina en principio por casi nadie. Siempre hay excepciones. Tienen el mismo origen cultural y religioso, por lo que no causan una gran desestabilización en la vida popular.

Y ahora aclaremos el tema, si la población Española fuera racista, rechazaría también este último tipo de inmigración, y no lo hace, salvo en reducidísimos casos. Las churras y las merinas, se pueden mezclar, porque en definitiva son ovejas. Lo que no se puede mezclar es a las ovejas y a los lobos, o a los leones y las gacelas, porque el resultado de esa “melange” sabemos en que resulta.

Un insigne pensador, que no por haberlo prometido está contando nubes en su hamaca, sino fastidiando continuamente a los Españoles, propuso la mayor estupidez del mundo y todos los bobos dijeron si bwana. ¿Por qué?, fácil es la contestación, porque es lo que dicen los Guay, los que no son fascista ni racistas ni xenófobos. Dejando a un lado todas esas locuras imaginarias y estúpidas, la realidad nos invita a deducir que la alianza de civilizaciones es un imposible, si para ello se mezclan, en un solo lugar esas culturas tan diferentes, inmediatamente surgen conflictos que acaban en enfrentamientos.

La única manera de aliar culturas es un intercambio de costumbres y tradiciones, pero sin que estemos obligados a aceptarlas como norma de vida. Esto por ejemplo es imposible con el Islam, que exige que todos estén bajo el yugo de Allah y de su religión. O bien pagar tributos. La otra alternativa que plantean esas civilizaciones es pasar a cuchillo al resto de sus congéneres. A algunos tontitos puede parecerle que no, pero a los atentados terroristas me remito, y ya se cuentan por decenas. Rara vez veremos Musulmanes afincados en el país atacado condenar de manera general. Y también por otra parte tampoco lo condenarán, y si muchas veces festejarán, los compatriotas de los desplazados que habitan en sus lugares de origen.

Puede que no todos los componentes de una cultura sean violentos y radicales, pero puestos a tener que elegir, desde luego lo harán por los suyos y su tradición. Que eso está bien, de acuerdo, pero también estaría bien que la cultura occidental se defendiera de los ataques que puedan generar los colonizadores. Si hay algún Podemita o similar que cree que esto aporta otra forma de ver el mundo y que va a ser más feliz, le invito a migrar a cualquier zona de las que añora y aguantar toda su vida en el lugar. Asuma pues todas las reglas, religión, leyes y costumbres del país al que se exile. Pero desde luego que no me lo exija a mi, porque no voy a dejarme avasallar.

En Francia, el problema es ya tan grave que, están pensando hacer una deportación masiva, no porque sean Nazis, no, sino más bien porque resulta ya insostenible la situación. Lo mismo está pasando en Suecia y pasará en otros lugares como Alemania. Deberían de dejar de estar mirando hacia los buenistas globalitarios y prestar más atención a los oriundos de sus patrias. Si no, lo he dicho muchas veces, el futuro será globalmente sangriento o no será.

Aunque en algunos países de Europa la tontería cometida por los bobistas que gobernaron no tenga vuelta atrás, en España todavía estamos a tiempo de controlar la situación si, los blandengues e ineptos políticos que rigen el país, se ponen la pertinente armadura para parar las gumías que pronto se alzarán por España. Más claro no se puede decir. Europa en gran parte está perdida y es, a mi juicio, casi irrecuperable a corto plazo, y a largo tampoco, debido a la gran cantidad de descendencia que producen las familias Musulmanas. Pero España todavía puede evitarlo. En unos años algunos barrios si no se toman las medidas pertinentes se parecerán a las Banlieues de París y ya no habrá quien de marcha atrás. Si no me creen, dense un paseo por Lavapiés o por algún pueblo de la Comunidad. Todavía hay pocos Mauritanos, “Moros”, como se decía en la edad media en la costa, pero las ciudades empiezan a estar repletas.

Y ojo que yo no tengo ninguna animadversión contra ninguna raza ni civilización, solo sé que son distintas y difícilmente maleables entre sí. Todas me merecen el mayor de los respetos y los individuos que las integran también, pero no es tolerable que los Europeos, en parte por haber perdido los valores, y el valor, tengamos que dejarnos invadir por culturas y religiones totalmente extrañas y que jamás se integraran, salvo contadísimos casos.

Repito para que se oiga, no es Racismo, es Defensa Propia de nuestra cultura y civilización. Realmente en Europa y por ende en España, que forma parte de Europa hace tiempo que hemos perdido, todos los valores morales, que nos hacían diferentes de lo que no denominamos Occidente. Nuestra cultura, no es ni buena ni mala es otra, una diferente y basada en la Libertad de los individuos, defendámosla.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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