Cuando en Estados Unidos de América se monta el circo es que el mundo va de culo y cuesta abajo. Por Rodolfo Arévalo

Cuando en Estados Unidos de América se monta el circo es que el mundo va de culo y cuesta abajo. Ilustración de NoAbrasPaz
Cuando en Estados Unidos de América se monta el circo es que el mundo va de culo y cuesta abajo. Ilustración de NoAbrasPaz

«Cuando en Estados Unidos de América, se monta el circo que se ha montado, en concreto en Washington, es que en general el mundo entero va, con perdón, de culo y cuesta abajo»

Cuando en Estados Unidos de América, se monta el circo que se ha montado, en concreto en Washington, es que en general el mundo entero va, con perdón, de culo y cuesta abajo. Cuando ese país, adalid de la democracia occidental sufre esas convulsiones, provocadas por disparidades raciales y políticas tras las elecciones, es que los ciudadanos están hasta la coronilla; unos de los Republicanos y otros de los Demócratas. Si esto ocurre allí, no me extraña nada que por otros pagos ocurra lo mismo o algo similar.

Todos los acontecimientos en el mundo a raíz de la pandemia traída de China; difícil explicar si intencionada o no, vienen a complicar más las divergencias entre la manera de ver el mundo de unos y otros. Está claro que se está produciendo un cambio en los estándares de las sociedades, ya el mundo no es de izquierdas o derechas, está claro que el mundo es de los más caraduras, o de los más violentos. Lo vemos en España día a día y en el extranjero también. No valen ya las reglas y valores que han prevalecido largo tiempo en el mundo libre, solo se mantienen por la costumbre. Esto es lo que tienen claro las amenazas que nos vigilan desde la media luna. Y el fenómeno social no ha hecho más que empezar, porque somos muchos millones de seres humanos, cada uno con sus necesidades vitales, necesidades que son poco atendibles si cada cuerda tira para su lado.

No estamos en un estado de guerra, estamos en un estado latente de guerra permanente, con peligro de desaparición de las cualidades y valores que han hecho posible las sociedades, todas y en mayor medida las del mundo libre. Cuando los problemas llevan a revueltas tan importantes como las que vemos en USA por un quítame allá ese presidente, qué no habrá tras la superficie de las olas.

La generalidad del pueblo, ese trabajador que no se mete en líos, acepta las democracias tal como son, sin lanzarse a aventuras ya probadas de otras modalidades fracasadas, pero una parte de él está totalmente fuera de la realidad, digamos que ha perdido el juicio. En el mundo hay muchas formas de gobierno, pero la mejor y está demostrado es la democracia, que permite a los pueblos alternancia en el poder, tener un parlamento en el que si todo va de forma correcta se pueden discutir, acordar y matizar las leyes que nos afectaran a todos.

Esto generalmente se produce porque el pueblo vota libremente a sus representantes que son los que, en definitiva, acordarán las leyes. Si tras un periodo no funciona, tienen el derecho y el deber de renovar a esas personas que les representan, pues solo tienen un mandato temporal y delegado. Otras cosas solo llevan a enfrentamientos casi siempre violentos. No se puede permitir a estas alturas del siglo XXI que esto sea así, algunos cabeza dura necesitan un serio correctivo, para que aprendan a respetar la democracia y las decisiones de los ciudadanos, que sí, incluso el cambio en sus deseos a mitad de mandatos.

Los individuos que habitan un país, pueden tener formas de ver el mundo muy distintas y estar muy reñidas, incluso divididas por mitades, pero que desde luego, no pueden ser justificación de desmanes contra las propias reglas del juego democrático y de la libertad de los individuos. Cuando en un país como los Estados Unidos de América, adalid de la democracia, se ha partido el pueblo en dos mitades de manera tan irreconciliable es que algo totalmente incorrecto está pasando y desde luego no falla el sistema, fallan los individuos que no lo aceptan.

Pero hay que ver la razón por la que no lo aceptan y ahí está la clave. Está claro que no se pueden aceptar, gobiernos, me da igual de que tendencia, que quieran hacer valer su postura por encima del resto del pueblo, por muchos votos que tenga a su favor. Está claro que los parlamentos dejarían de tener sentido. Pero tampoco se puede permitir que las minorías impongan como dogma de fe sus tesis para hacerlas de obligado cumplimiento.

En USA se ha montado una buena en las elecciones por las diferencias en como gestionar el país, y probablemente el mundo, en los próximos años y es que un partido representa la libertad, el Republicano, y el otro la libertad con matices, el Demócrata y al servicio del capital apoyado por los globalizadores. Entre los dos me quedo con el primero que me permite seguir siendo un individuo libre en el ámbito de lo posible. Desde luego, ese ámbito de lo adecuado es la política, el arte de lo posible con los recursos escasos que existen.

Como dice el nefasto presidente de nuestra nación, no hay que dejar a nadie atrás, eso es verdad, pero no como lo hace él, con esa política ratonera que acabará dejando atrás, no a unos, si no a todos los españoles, frente a Europa y el Mundo. Por menos de esto se desata un conflicto social en el país de la democracia por excelencia, ¿Qué no se desatará en nuestro país que es por grupúsculos de todo tipo, nacionalistas incluidos, el adalid de la intolerancia?

Deberíamos repasar nuestra historia y dejar de ser tan vehementes desde unos postulados derecha izquierda, para encontrar los puntos de equilibrio, porque no hacerlo lleva a conflictos como este último de en el que afortunadamente el estado, que es fuerte, logrará solventar por las buenas o por las malas la situación que volverá a sus cauces normales. Pero ojo, cuidado, eso no suele suceder en España con los más radicales de ultra izquierda, pues creen estar en posesión de la verdad absoluta…

Y eso es falso, la verdad absoluta no existe, todo es de un gris, tedioso, como el que precede a la nevada que enfría el mundo y los ánimos porque cuando en Estados Unidos de América, se monta el circo que se ha montado, es que en general el mundo entero va, con perdón, de culo y cuesta abajo. Eso con covid o sin él. Pero no lo olviden ustedes a río revuelto ganancia de pescadores y les puedo asegurar que pescadores de ventaja los hay en la política y en la economía mundial, a fin de cuentas como no despabilemos nos sacarán los higadillos a lo largo de este siglo que puede ser tan nefasto como el que narro en mi novela ESCLAVO SIGLO XXI. Espero que el veintiuno del siglo veintiuno no sea tan malo, como lo fue este veinte, pero la verdad, no empieza nada bien. Me temo lo peor.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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