Qué pasó en Siria. Por José Crespo

Qué pasó en Siria

«La visión desde España auguro complicada por la inicial simpatía de gran parte de la izquierda española con el yihadismo, terrorismo islámico o islamista»

Sabemos de la complicación implícita para el establecimiento de fronteras durante la Edad Moderna y los problemas que viene generando. No voy a entrar al fracaso anglosajón en su dibujo en todos los lugares del mundo y que ha traído conflictos permanentes y guerras que conocemos sobradamente en las que siempre sufren las minorías de todos los colores y sentimientos, llegadas a esos lugares desde tiempos ancestrales y ahora ubicadas o mejor dicho separadas en bolsas territoriales, separadas por culpa del dibujo y establecimiento de esas fronteras modernas desde lugares alejados del conflicto y en la mesa donde exclusivamente se jugaban poderes estratégicos de las potencias del momento, potencias locales o globales que aspiran al control global o al menos a ejercer de contrapeso frente a otras potencias según sus intereses. No olvidemos que la geopolítica no se rige por principios morales sino sobre intereses a defender. 

 No podemos generalizar y buscar causas en la lucha de eslóganes como “democracia o dictadura”, “libertad o imposición” por citar los más manoseados. 

Por un momento recuerdo la salida atropellada de los rusos de Afganistán y cómo los talibanes atacaban las retaguardias de las columnas en retirada y las imágenes que llegaban a Europa de decapitaciones de soldados capturados con soflamas y amenazas contra Europa y sus “cruzados”, adjetivo con el que llamaban y llaman a los soldados europeos, rusos o de otro lugar. Durante el control comunista la mujer afgana recobró una posición perdida, con el acceso a las más altas cotas universitarias y profesionales, algo que decayó de nuevo tras su salida y que no recuperaron los norteamericanos gracias a esas extrañas alianzas capaces de apoyar a grupos islamistas con tal de perjudicar a Rusia ignorando que llegado el momento actuarían contra el corazón de los EEUU. 

Conocemos la pugna Rusia-EEUU por el acceso y control de los mares calientes, que el primero busca permanentemente y el segundo se la bloquea y en eso tiene algo que ver la presencia rusa en Siria que le permitiría y permite un acceso libre al Mediterráneo abierto no a través del mar Negro y el estratégico estrecho de las Dardanelos, aunque Rusia ha recuperado el peso en ese mar en el conflicto con Ucrania, provocado por las cesiones comunistas a sus socios ucranianos en su momento, para compensar el Holomodor como la entrega a Ucrania de Crimea un espacio que siempre fue ruso, como rusa fue toda la costa norte del mar Negro hasta la capital Odessa, fundada por el almirante español José de Ribas para Catalina la Grande, ciudad que siempre fue rusa, y que anhelo vuelva a ser rusa, sobre tierras rusas recuperadas al imperio turco en la gran región conocida como Besarabia y que sería repoblada con campesinos rusos y europeos a los que la emperatriz dio facilidades para establecerse.  No voy a entrar en los burdos intereses defendidos mediante el títere del gobierno corrupto de Vladimir Zelenski y que pretender llegar a una guerra global que implique a Europa en una guerra entre hermanos eslavos  y que ocultando el interés de seguir estableciendo un estrecho cerco misilístico a Rusia ha obviado a los pueblos ucraniano y ruso, en un conflicto que no nos va ni nos viene,  y el salvaje maltrato de las milicias pronazis ucranianas al pueblo rusófono de Dombás,  hecho ocultado vergonzantemente por la prensa occidental. 

Como en cualquier conflicto se hace necesario preguntarse A quién beneficia y qué intereses ocultos manipulan una guerra que nadie quiere, pues los conflictos no surgen de la nada. Tanto en ese conflicto como en el de Siria hay que contemplar con frialdad todas las visiones, para detectar a las víctimas y a los verdugos, y alejarnos de aquellos tertulianos, corresponsales de guerra y geoestrategas de salón. Con todo ello debemos de alejarnos de peligrosos consensos  que nos metan en peligrosos conflictos ajenos, azuzando el estallido de polvorines con consecuencias de las que luego nos lamentaríamos permanentemente cuando sea demasiado tarde. 

Grupos religiosos en Siria.

Tras este preámbulo, y dando una precavida oportunidad inicial a la fuerza victoriosa en Siria, debemos tener claro que además de la salida naval de Rusia al Mediterráneo, la intervención rusa impidió el establecimiento de un control territorial por parte de fuerzas terroristas islámicas. Rusia convive en su territorio europeo y asiático con múltiples comunidades desde cristianas ortodoxas, católicas, judías, musulmanas y hasta budistas en una coexistencia pacífica.   

Albergo la confianza de que tras la toma del cargo por parte de Trump cese el conflicto ucraniano y sobre éste no se eche más gasolina. Este conflicto sirio del que muchos podrían pensar que ha sido provocado por Israel y los EEUU para perjudicar a Rusia en ese control marítimo, algo sobre lo que albergo serias dudas sobre todo en lo que se refiere a Israel a quien no le interesa alimentar más frentes de los que tiene abiertos. 

Se dice que Putin ha perdido algo más que un aliado con Al Assad y que con ello se entra en el fin de una década de poder ruso en Siria con una base marítima y una base aérea, ambas de un importante peso estratégico. La primera es la base naval de Tartús, parte del puerto en el mar Mediterráneo de esa ciudad siria, utilizado por la Armada de Rusia, ubicada al norte de esa población, en la gobernación de Latakia, y a unos 158 kilómetros de distancia en línea recta,​ al noroeste, de la capital Damasco. La segunda es la base aérea de Jmeimim en al sureste de la gobernación de Latakia y próxima a la primera por evidencias logísticas, regulada por un tratado firmado por Rusia y Siria en agosto de 2015. También y desde finales de 2019 en el aeropuerto de Qamisli, en el noroeste de Siria, hay una base de helicópteros rusos desplegados desde Jmeimim, en unas instalaciones abandonadas por Estados Unidos al abandonar su presencia en la zona. Lógicamente este enclave estratégico ruso tiene su importancia para las actividades rusas en África. 

La visión desde España auguro complicada por la inicial simpatía de gran parte de la izquierda española con el yihadismo, terrorismo islámico o islamista, lo cual no deja de ser una contradicción en mi opinión. He escuchado a algún ministro español decir que la huida de Al-Assad depuesto por los “rebeldes” ha sido una victoria a celebrar para la democracia ante lo que debemos ir pensando en las consecuencias para Europa en general, para España en particular, e incluso para el conflicto ucraniano también. 

Bashar al-Ásad

Bashar al-Ásad, graduado en la Escuela de Medicina de la Universidad de Damasco en 1988, empezó a trabajar como médico militar en el Ejército sirio sin visos de aspirar ni desear a ser el heredero de su padre, Háfez, y que ha gobernado el país hasta su derrocamiento en diciembre de 2024, después de trece años de guerra civil. Fue, durante ese tiempo, el líder de la rama siria del Partido Baaz Árabe Socialista. 

He colocado entrecomillado intencionadamente el término “rebeldes” para el grupo de los que han asumido el poder, dada la heterogeneidad de las fuerzas, aunque hay fuerzas mayoritarias dentro del mismo, y que han hecho huir a Al-Ásad. El grupo mayoritario atiende a las siglas HTS, Hayat Tahrir al-Sham coalición de grupos rebeldes dominada por islamistas radicales, asociado a Al-Qaeda, los de las Torres Gemelas, que no son precisamente hermanitas de la madre Teresa, por el comportamiento que estamos viendo frente a prisioneros desarmados. También encontramos otros grupos enemigos de Al-Ásad, pero que a su vez son enemigos entre ellos. 

Ya en 2011, cuando las primaveras árabes, protestas árabes de 2010-2012, comienzan a aparecer manifestaciones pidiendo apertura y democratización y que fueron reprimidas con violencia y posteriormente valoradas como brutales por parte del ejército sirio, parte de ese ejército que quedó en minoría que también ha sido financiada por Turquía y que se encuentra en ese grupo de “rebeldes”. La repentina caída del actual gobierno podemos cifrarla en la pérdida de sus dos pilares de apoyo. Por una parte de Irán a través de Hezbolá, el ‘Partido de Dios’, grupo activista libanés que intervino en la guerra civil de Siria, iniciada en 2011, y por otro Rusia con sus dos bases militares ya mencionadas. 

Hezbolá ha sido desmontada por Israel e Irán no tiene en este momento la capacidad para seguir apoyando a ese movimiento terrorista alejado físicamente de su territorio y Rusia implicada en su conflicto ucraniano no ha podido mantenerse en dos frentes tan alejados. 

La crisis migratoria

Estos conflictos influyen en las riadas de refugiados como ocurrió en Alemania y que ahora ya no necesitan el status de refugiado en Europa y a los que se les puede empujar a regresar a Siria, algo que algunos no aceptarán dado el carácter integrista mayoritario de la fuerza “rebelde” pero otros de tendencia suní estarán encantados de regresar con sus camaradas victoriosos. 

La postura europea es complicada y se agrava a la hora de ver a quien se manifiesta el apoyo con las consecuencias para la mayoría de la población civil no implicada en las corrientes integristas. Curiosamente podemos encontrar artículos en The New York Times y Washington Post que se preguntan si el conflicto de Siria es una especie de Guerra Civil Española de nuestros días, misma postura planteada desde algún político francés. 

En el caso de Siria, se ha hablado mucho de los miles de extranjeros que han ido a luchar junto a Estado Islámico, pero también recordad que hay voluntarios en las filas kurdas. Si hoy vemos que en Siria toman partido Turquía, Irán, Arabia Saudí, Qatar, Estados Unidos, Rusia, Francia, y Reino Unido; en la Guerra Civil Española, la Italia fascista, la Alemania nazi y la Unión Soviética aportaron sus tropas, asesores y armamento de primera línea. En ambos conflictos, las potencias extranjeras fueron y son claves en la lucha en los cielos. En España, la Legión Cóndor alemana y la Aviazione Legionaria fueron claves en el apoyo al bando nacional. A su vez, los aviones soviéticos fueron fundamentales para el esfuerzo militar de la República. 

Los dos conflictos pueden resultar complejos de entender si se profundiza en la composición de sus bandos. En Siria, tenemos al régimen de Al-Assad (apoyado por Irán, Hezbollah, y Rusia), a la oposición democrática, al Frente Al-Nusra (Al-Qaeda), a grupos yihadistas sirios, kurdos, Estado Islámico… En España, muchas veces se simplifica en exceso la Guerra Civil como un conflicto entre “fachas”, pero ambos bandos tenían múltiples facciones. 

Ambos conflictos han sido impactantes por la brutalidad que se ha visto, en especial contra la población civil y especialmente en España en la retaguardia de las fuerzas “republicanas”. 

Y aunque también hay importantes diferencias, algunos pueden afirmar que no hay un actor equivalente al Estado Islámico en la Guerra Civil Española, pero lo encontramos en el control soviético y en las checas aunque en cuanto a la duración del conflicto sirio ya supera de largo al de 1936-1939… 

En Siria el que se ha marchado terminó siendo brutal y violento pero sobre los que se quedan no tenemos garantía de que los vencedores vayan a ser mejores, todo ello plantea una serie de dudas sobre el regreso de refugiados y sobre el peligro del establecimiento de un régimen talibán. 

La Tumba del presidente Háfez al-Ásad.

Háfez al-Ásad, fue un participante clave en el golpe de Estado sirio de 1963, que llevó a la rama regional siria del Partido Baaz Árabe Socialista al poder en el país. Accede al cargo como primer ministro de Siria entre 1970 y 1971, así como secretario general del Partido Baaz Árabe Socialista. El 18 de noviembre de 1970 un político casi desconocido, Ahmad al-Jatib, maestro de escuela de profesión, fue nombrado presidente de la República y tres días después Assad tomó el cargo de primer ministro de un Gobierno frentista que unía a «todos los elementos progresistas» de la revolución siria. El 22 de febrero de 1971 Jatib cesó y Assad se convirtió en jefe del Estado hasta el año 2000, lo cual supuso el undécimo golpe de estado desde la independencia en 1946, pero, a diferencia de otros, fue incruento, pues el 12 de marzo de 1971 la candidatura presidencial de Assad se sometió a un plebiscito y quedó oficializada con un 99,2% de los votos favorables, tomando posesión del puesto dos días después. 

A pesar de que Siria nace como país en 1946 todo el pueblo sirio históricamente es una amalgama ancestral desde la más remota antigüedad. Durante los veinte a veinticinco años de historia de Siria, se enfrentó a dos retos. Primeramente sus fronteras se dibujaron con escuadra y cartabón, en 1918, al final de la primera guerra mundial, ingleses y franceses se reparten este territorio que había sido propiedad de los turcos otomanos. Siria y Líbano para Francia, y para los británicos Irak, Jordania y Palestina, por eso encontramos fronteras hechas con tiralíneas. 

Mapa Físico de Siria.

Dentro de esa geografía fronteriza dibujada a mano alzada con una heterogeneidad cultural y religiosa generalizada encontramos el origen lógico de tensiones entre las minorías existentes dentro y a caballo de dos o incluso más de tres fronteras. Recordemos que en una primera fase tras la primera Guerra Mundial, 1914-1918, Francia acometió entre 1920 y 1927 el intento de crear microestados para cada una de las minorías, alauitas, drusos, suníes… pero resultó un fracaso y por ello se crea la república de Siria, un auténtico rompecabezas religioso y cultural ajeno a cualquier uniformidad. Desde 1946 hasta que toma el poder Háfez al-Ásad se desarrolla un periodo de inestabilidad política bajo el cual algunos cifran hasta casi veinte golpes de estado. Háfez se planteó una serie de retos, por un lado buscar un equilibrio entre todos los grupos, la mayoría suní y otros minoritarios y lo logra mediante una paz basada en mano de hierro. Es decir, básicamente si alguno de estos grupos se pasaba en reclamaciones por encima de otro procedía violentamente contra él, y el ejemplo lo tenemos en la matanza o masacre de Hama de 1982, ocurrida entre el 2 de febrero y el 5 de marzo de ese año cuando el ejército sirio, bajo las órdenes del propio presidente Hafez al-Asad, llevó a cabo una política de tierra quemada contra esa población, a fin de sofocar una revuelta de la comunidad suní, encabezada por los Hermanos Musulmanes, contra su régimen que pedían ciertos beneficios. La masacre fue conducida personalmente por el hermano menor del presidente, Rifaat al-Asad, significando el final de la rebelión de los elementos islámicos más radicales y el gobierno de Al-Assad, Hermanos Musulmanes principalmente, iniciada en 1976 tras el arresto de numerosos líderes de la Hermandad,​ y caracterizado por el alzamiento esporádico de una serie de núcleos rebeldes que fueron sometidos uno por uno por el régimen. 

Esa misma brutalidad la aplicó contra cualquier opositor político llegando a eliminar a uno de sus hermanos que aspiraba a sucederle.  

La familia Assad

Cuando fallece Hafez, Bashar no era el personaje previsto para el gobierno sino Basel el hermano mayor que fallece en un accidente de tráfico en 1994. Entonces Bashar, oftalmólogo de profesión viviendo y ejerciendo su profesión en Inglaterra, tuvo que regresar a Siria para retomar el papel de su hermano como heredero natural de su padre. Inicialmente Bashar, durante la Primavera de Damasco, periodo de intenso debate social y político que tuvo lugar en Siria y que comenzó tras la muerte del presidente Hafez al-Asad en junio de 2000 llegando hasta el otoño de 2001, intenta buscar la modernización de Siria en base a su contacto occidental pero finalmente se dio cuenta de que la estructura autoritaria y policial casi medieval de control por parte de su padre era la única solución para mantener la unidad y que el engranaje y equilibrio cultural y religioso no saltase por los aires. 

Bashar, en otoño de 2001, dio marcha atrás a su transición a la democracia occidental con un golpe de timón acabando con la Primavera de Damasco cuando la mayoría de sus actividades fueron reprimidas violentamente por el gobierno y así retomó el camino de su padre.  

Sobre la caída de Bashar cabe preguntarse si hubo algún elemento externo o interno facilitador de su derrocamiento aunque en realidad deben de barajarse muy diferentes factores, comenzando desde la guerra civil de 2011 en la que parte del ejército se sublevó con grupos contestatarios contra el régimen fundamentalmente compuestos por grupos suníes radicales, movimiento al que se incorpora la minoría kurda de la parte nororiental, llamada Rojava (que significa occidente) y que se corresponde con el Kurdistán Occidental.  

Kurdistán

La Administración Autónoma del Norte y Este de Siria (AADNES), conocida coloquialmente como Kurdistán sirio, Norte de Siria, Siria del Noreste o Rojava (en kurdo: Poniente u Oeste), es una región autónoma de facto, ubicada dentro de Siria y constituida por 3 regiones más 4 consejos locales con un amplio autogobierno: Afrin, Jazira y Éufrates como regiones, junto con Al Raqa, Taqba, Manjib y Deir ez-Zor como consejos locales. Las otras cuatro zonas del Gran Kurdistán son el sureste, en Turquía (Kurdistán septentrional), el norte en Irak (Kurdistán meridional) y el noroeste en Irán (Kurdistán oriental). 

Siria del Noreste obtuvo su autonomía a través de victorias militares en el conflicto de Rojava y la guerra civil siria, estableciendo y expandiendo gradualmente una administración autónoma basada en los principios del confederalismo democrático: la descentralización, la democracia directa, el laicismo y la tolerancia a la diversidad de religiones, etnias y culturas. Siria del noreste busca unirse al resto de Siria como una federación bajo estos principios. 

Kurdistán

Tras ese levantamiento de 2011 se pone en marcha el esfuerzo ruso con el apoyo de Hezbolá y el ejército fiel a Al-Ásad y tratan de contener momentáneamente esa escalada de violencia dejando gran parte del territorio norte y oriental a los kurdos, más allá del Éufrates, quedando grupos residuales rebeldes radicales como el que ha protagonizado la operación del derrocamiento desde la frontera turca financiado parcialmente desde Turquía por Erdogan, con posible financiación desde Arabia, emiratos del golfo…, también se añade parte mínima del ejército rebelde opositor a Al-Ásad también con financiación turca, y residuos del terrible ISIS, estado islámico, que aún quedaban tras su anulación y eliminación en su momento gracias al apoyo norteamericano a los turcos, no a Al-Ásad. Todos esos grupúsculos eran la muestra del complicado equilibrio inestable o más bien debilidad de Al-Ásad, que aun teniendo fuerzas suficientes sobrevivía en una difícil situación.  

Al quedar eliminado Hezbolá, desde las olas de explosiones de aparatos de comunicación electrónicos en Líbano (bepers), y Rusia implicarse en la guerra de Ucrania sucede este evento, buena parte de los cientos de miles de sirios, casi medio millón, refugiados regresan a Siria en pocas semanas huyendo del conflicto en Líbano, de ellos muchos son partidarios de los grupos rebeldes que se integran ellos, y otros que simplemente regresan en búsqueda de más estabilidad, con lo que se crea un momento de más instabilidad para Al-Ásad. 

Con todo esto el ejército sirio es incapaz de ejercer un mínimo control fronterizo ante la avalancha humana quedando debilitada la seguridad de Siria lo que permite a las fuerzas rebeldes junto con el alto el fuego firmado por Hezbolá con Israel, al no tener ninguna capacidad militar ni siquiera residual, dar el paso y avanzar por vía libre con un aparato sirio militar represivo desnortado, sobrepasado por el hecho de la riada humana descontrolada que regresó a Siria. 

Precisamente, el mismo día que el alto el fuego entre Israel y Hezbolá entró en vigor en Líbano, el 27 de noviembre, las fuerzas rebeldes de Siria aprovecharon la ocasión para lanzar una operación contra el régimen de Bashar al-Ásad que en apenas tres días logró conquistar Alepo, la segunda ciudad del mapa del país. Una semana más tarde, la revolución se ha extendido por toda Siria, los insurgentes entraron en la capital Damasco y Al-Ásad es derrocado, cambiando en menos de dos semanas la geopolítica de todo Oriente Próximo y abriendo un periodo de notable incertidumbre en el que parece que los islamistas están llamados a jugar un rol protagonista. 

En cuanto al actor iraní, profundo enemigo declarado de Israel no para de incordiar dando muestras de su ineficiencia y bravuconería, demostrada contra Israel y poniendo a la vista una falta de capacidades manifiesta. Irán era aliado de Siria en cuanto a través de su territorio financiaba a Hezbolá para actuar y buscar la destrucción de Israel, obsesión permanente de los ayatolás, cosa radicalmente diferente a la situación anterior a 1979 en que incluso había una estrecha cooperación militar hasta la proclamación el 11 de febrero de ese año de la República Islámica de Irán. 

El gabinete del nuevo gobierno sirio

Con la caída de Al-Ásad, esa plataforma iraní en Líbano contra Israel desaparece. Recordemos que todos los envíos iraníes se ejecutaban por vía aérea ya que no hay frontera física con Siria y de hacerlo por vía terrestre solo podría hacerlo a través del Kurdistán, cosa no posible e inviable. 

El otro actor territorial inmediato en este juego de poderes y bravuconería es Turquía que inicialmente mostró su amistad y alianza con Bashar al que apuñaló parcialmente a partir de 2011 cuando elementos del ejército sirio sublevado fueron financiados y empleados por Erdogan para combatir a los kurdos turcos.

Se acusa a Israel de que pudo ser la mano en la sombra que agitó la huida del tirano, cosa complicada y difícil de medir en cuanto a sus consecuencias para el caso de que surgiera un gobierno de estilo talibán en Siria lo que llevaría a una situación de mayor crudeza que la mantenida con Al-Ásad. Para Israel la situación es beneficiosa en tanto en cuanto han finiquitado con un dictador que al igual que su padre y anteriores gobernantes sirios se habían mostrado encarnizados enemigos de Israel, por ello la expectativa existente desde todos los ángulos sobre cuáles serán los primeros pasos en la nueva andadura del naciente gobierno. Quizás se ha querido ver la mano de Israel detrás de todo esto pero lo único que ha hecho es desarticular Hezbolá, y de ahí a pensar que daría su apoyo a los rebeldes queda un poco fuera de lugar, dado que se trata de un mosaico prácticamente imposible de manejar por un agente externo. 

El nuevo gobierno de Siria declara oficialmente la Navidad como día festivo.

Ahora cabe preguntarse sobre la situación de las minorías, que con los Al-Ásad vivían en paz en ese equilibrio y paz armada y policial que hemos mencionado. Los cristianos asirios ahora corren el peligro de que los nuevos gobernantes de Damasco se quitaran la máscara mostrando un integrismo intransigente. Recordemos que estos cristianos son los más antiguos del mundo, se encuentran allí desde los primeros tiempo cuando San Juan les predicó, mucho antes de la aparición del islam, cuando incluso en Arabia había reyes árabes cristianos, la dinastía gasánida, o Bani Gassan, dinastía árabe cristiana, vasalla y aliada del Imperio bizantino cuyos miembros pertenecían a un clan de la tribu árabe Azd, en Yemen del sur y que llegaron hasta el desierto de Siria en el año 250, algo hoy desconocido e impensable, o la dinastía de los lájmidas o lajmíes, menos comúnmente llamados también munadhíridas, de árabes cristianos que vivió en la Mesopotamia meridional (actual Irak meridional) desde el 266 y que tuvo por capital a la ciudad de al-Ḥīra.    

Al-Harith, rey cristiano de los Gasánidas, figura del folclore y los cuentos populares árabes.

La situación de estos cristianos es crítica dependiendo de quien se haga cargo del poder, ante lo que se plantean una serie de posibilidades de resolución al menos parcial. Una de ellas es la solución iraquí con una serie de regiones autónomas en un país único. En Irak podemos ver tres grandes sectores el kurdo, el suní y el chií, pudiéndose aplicar algo similar en Siria aunque el espectro de sectores culturales es más denso y complicado, con el grupo cristiano. La otra posibilidad no descartable y que esperemos no suceda es que se desate una guerra civil de todos contra todos como ocurrió en la guerra civil del Líbano (1978-1977), que es lo que ha venido ocurriendo en Siria desde 2011 a 2020. La tercera quizá tan mala como esta o peor es que se estableciera un escenario afgano versión Siria situación que sería la peor para los cristianos asirios. 

Rusia con su presencia en Siria tiene una situación inestable para sus operaciones en África y no le interesa perder su presencia y alianza en Siria o reforzar intentando buscar apoyo para sus bases en territorios cristianos como Georgia o Armenia, ahora machacada por Azerbayán. 

Líbano, de repente, al quitarse a sus dos principales problemas como es Hizbolá y la inestabilidad de Siria que le incordiaba permanentemente tiene en frente una seria posibilidad de reconstrucción o renacimiento a aquello que fue, el paraíso de Oriente Medio.    

Frente todo esto, desde España y a España podemos aplicarle una indolencia diplomática que no vela por los intereses de España, ya que no lo hace dentro de nuestras fronteras, menos lo hace hacia afuera mostrando extrañas simpatías con los elementos más radicales del integrismo islámico con mensajes ideológicos que no favorecen a ningún estado que se precie dentro de un complicado equilibrio geopolítico. 

A la vista de todo esto que cada cual saque sus propias conclusiones tanto sobre equilibrios geoestratégicos como sobre el futuro de las sufridas minorías cristianas, entre otras, y de los musulmanes no radicalizados.

 

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Artes y Humanidades. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Vázquez de Coronado, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica y Españoles Olvidados del Pacífico. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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1 comentario

  1. Horacio Guillermo Vazquez Rivarola

    La situacion en Siria (y todo el proximo Oriente) no puede entenderse pensando “en occidental”. La forma de pensar oriental es totalmente diferente. La cultura; los intereses; las religiones (y con ellas los valores e ideales), todo es diferente.
    Es y siempre ha sido inutil pretender entenderlo y mucho menos meterse.

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