La manipulación dialéctica y el batallón neonazi Azov. Por José Crespo

La manipulación dialéctica y el batallón neonazi Azov.
 

«La batalla mediática de Kiev intenta limpiar la imagen del batallón Azov tras su derrota y rendición de la acería Azovstal en Mariúpol»

 
Tras la derrota de Zelenski en Azovstal, comienza el peligroso cometido de desminado de Azovstal por parte de los zapadores rusos, una vez liberada la fábrica de acero de las manos de los uniformados del batallón neonazi Azov, de los que se dijo: «son los que son» según palabras del actor-héroe Zelenski, que después de perder Mariupol quiere que se celebre allí el festival de Eurovisión 2023, para lo cual lo mejor es que se lo pida a Putin y no trate de provocar una tercera guerra mundial.
 
En mi opinión tras esta provocación de Zekenski que venía de muy atrás, lo mejor es que los territorios rusófonos ucranianos convertidos en guetos por Ucrania pasen a ser territorio ruso quedando Ucrania sin salida al mar regresando a Rusia urbes como Odessa donde siempre se habló ruso y donde los nazis ucranianos lo prohibieron y persiguieron.
 
La acería Azovstal cuenta con diferentes plantas, en superficie y bajo tierra con una extensión de más de 11 km cuadrados, unas 25 veces el tamaño del Vaticano.
 
En la dinámica de manipulación, retorciendo la verdad para ocultar la derrota, Zelenski dijo: «los combatientes de Azovstal recibieron la señal de las autoridades de que pueden salir para salvarse. Gracias a la Cruz Roja y a la ONU esperamos preservar sus vidas«… nada más alejado de la rendición total en la que ni Cruz Roja ni la ONU han tenido nada que ver.
 
Desde Naciones Unidas se aclararon las posibles dudas: «Debe ser el resultado entre las dos partes, nosotros no participamos en ello«, en palabras de Stephan Dujarric.
 
La batalla mediática de Kiev intenta limpiar la imagen del batallón Azov tras su derrota y rendición.
 
Pudimos leer en The Guardian en mayo de 2022 en siguiente titular: «Los defensores de Mariupol son los héroes de nuestro tiempo. La batalla que se apoderó del mundo«.
 
En marzo de 2018 se leía en Eldiario.es: «Las milicias neonazis ucranianas se erigen en vigilantes de la ley ante la pasividad del gobierno«, incluso se defendía la no inclusión de Azov como grupo terrorista, así desde el think tank estadounidense Atlantic Council, y con la permisividad europea, se decía en febrero de 2020: «porque Azov no debe ser designado como organización terrorista extranjera«.
 
EL Mundo titulaba en mayo de 2020: «la historia de los líderes del batallón Azov. Estamos en Azovstal, seguimos peleando«.
El maquillaje de la derrota ucraniana continúa haciendo ver a Europa una victoria ucraniana
 
La descarnada realidad fue otra y a pesar de la rendición, donde no ha habido maltratos físicos y sí identificación de nazis, el maquillaje de la derrota ucraniana continúa haciendo ver a Europa una victoria ucraniana. Al final las guerras que parece se ganan en el telediario definitivamente se ganan sobre el terreno, con su consolidación, reconstrucción y atención a la población, en este caso empleada como escudos humanos, y llevándoles la paz de la que han carecido.
 
La campaña antirrusa alentada desde los EEUU tiene una claro finalidad que es alcanzar sus particulares objetivos geopolíticos resumidos en mantener a Rusia como enemigo, ahogada física y económicamente obligándola a mantener un gasto militar en defensa de sus fronteras constreñidas por Norteamérica desde la caída del muro de Berlín estrechando el cerco cada vez más.
 
EEUU obligó a Rusia a iniciar, muy a su pesar, la operación militar especial. Durante la operación EEUU se dedicó a enfrentar a la OTAN y Occidente con Rusia aunque Alemania, Francia y Hungría no son totalmente hostiles a Rusia.
EEUU busca convertir a la OTAN en su herramienta de acción global, añadiendo a Japón, Corea del Sur y Australia, dibujando a Rusia como un monstruo, como un enemigo para todos.
 
Es una pena que extraordinarios comunicadores y periodistas españoles se dejen llevar creyendo e intentando plantear todo esto como una guerra contra el comunismo, teniendo que elegir entre comunismo o libertad, nada más alejado de la realidad.
 
Se trata de un exclusivo combate de intereses de poder, un combate preparado por EEUU desde hace décadas y en el que no le ha hecho ascos a emplear como peones a grupos nazis ucranianos.
 
Los comunistas españoles son simples marionetas ignorantes de la realidad global, con una única preocupación que es la de romper España.
 
Respecto a Putin presentado como un monstruo quiero terminar con una frase que se le atribuye y que tanto le duele a los comunistas de aquí y de América: «Quien no añore la Unión Soviética, no tiene corazón, pero quien desee su vuelta, no tiene cabeza…«.

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Artes y Humanidades. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Vázquez de Coronado, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica y Españoles Olvidados del Pacífico. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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