«A este… ponga calificativo, lo que les pase a trabajadores o parados le trae al fresco del aire acondicionado de Moncloa que pagamos todos».
Si no me reverencian estarán fuera de juego. Por Rodolfo Arévalo

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«A este… ponga calificativo, lo que les pase a trabajadores o parados le trae al fresco del aire acondicionado de Moncloa que pagamos todos».

«Un relato generoso, que desvela el alma humana y que su autor, Eric de Kermel, conduce a través de ese mágico paraje que son los libros».

«En este teatro de la política moderna, los siete pecados capitales no solo se representan, sino que dominan la escena con descaro y absoluta desvergüenza».

«Pobre pringao el señor fiscal, se va a quemar a lo bonzo por “Su Pedrosidad” en defensa de la inconstitucional Ley de Amnistía».

«Con Los Problemas, su banda alternativa, desplegó un amplio abanico de estilos musicales, siempre aderezados con su toque mágico».

Vamos a ver hasta donde llega la selección española, espero que muy lejos, este país necesita alegrías, aunque sea en clave futbolera.

Cosas inmateriales tan importantes como la libertad, la felicidad, la salud, la estabilidad, son tan frágiles como un castillo de naipes.

«Mantearon un muñeco que simulaba al Rey de España, lástima que no se fracturaran los brazos ante el peso de la Historia».

«Que el presunto político corrupto mayor del reino ponga en jaque al sátrapa de la Moncloa, no me negarán que no es un nuevo episodio de justicia poética».

Este martes La Paseata os trae «Calle Infierno», una obra que forma parte de una serie de ocho y numeradas, teniendo el mismo título.

«Hace más de 2000 años los capitostes romanos nos enseñaron como mantener al pueblo contento».

«Me causa una profunda disonancia cognitiva que se asimile progreso a teorías políticas de principios del siglo XX».

«Esta manipulación no es nueva, ya la hizo el Lenin español antes de la guerra civil de 1936-39, esa guerra que ZP y el dottore Sánchez han ganado».

«Su pasión por controlar la justicia es un síntoma vengativo, por eso –la venganza – es la gasolina que corre por sus venas».